NUESTRA
OPINIÓN
-
Dime con quien andas y te diré quien eres: WWF
se suma a la FAO en promoción de “bosques
plantados”
Según la
FAO, detener la deforestación no es un asunto
político, ni social, ni ambiental: es sólo
una cuestión de definiciones.
Como prueba de lo
antedicho, la FAO acaba de publicar un informe (1) que
demuestra que nosotros y muchos otros estábamos
completamente equivocados: ¡la deforestación
en Asia no sólo no está sucediendo sino
que los bosques en realidad se expandieron durante la
última década! El informe dice: “Asia,
que tenía una pérdida neta [de área
boscosa] en la década de 1990, presentó
una ganancia neta de bosques en el período 2000-2010”.
¡Aleluya!
¿Cómo
sucedió este milagro? Bueno, en primer lugar
no es un milagro (es un fraude), y en segundo lugar
no sucedió (es una mentira). Como agrega el informe
de la FAO, la “ganancia neta de bosques”
se debió “principalmente a la forestación
en gran escala notificada por China”. Esto significa
que dichas plantaciones “notificadas por China”
– y definidas como “bosques” por la
FAO – pueden contrarrestar “las altas tasas
de pérdida neta de bosques en varios países
del sur y sureste asiático”.
Como se dijo al
principio, es sólo una cuestión de definiciones.
Según los “expertos” de la FAO, cualquier
zona cubierta de árboles es un “bosque”.
Esto significa que si los bosques son destruidos –
como lo han sido ciertamente – en Indonesia, Malasia,
Laos, Camboya, India, etc., la superficie de bosque
no habrá cambiado en Asia si se planta un área
similar con monocultivos de árboles en otro país
asiático: en este caso, China.
Pero el problema
no se limita a Asia. La FAO sostiene que “La plantación
de árboles a gran escala está reduciendo
notablemente la pérdida neta del área
del bosque a nivel mundial.” “La variación
neta en el área de bosque para el período
de 2000-2010 se estima en -5,2 millones de hectáreas
por año (una superficie de aproximadamente la
dimensión de Costa Rica), inferior al nivel de
-8,3 millones de hectáreas por año en
el período 1990-2000.”
Bajo este enfoque
fraudulento, todos los bosques del mundo podrían
ser destruidos y sustituidos por monocultivos de árboles
(eucaliptos, pinos, acacias, palma aceitera, caucho)
y el “área neta de bosque” no habría
cambiado. Como resultado de ello, ¡la FAO podrá
finalmente anunciar la buena nueva de que la deforestación
ha sido detenida!
Dado el número
creciente de personas y organizaciones que cuestionan
la definición poco científica de “bosque”
de la FAO, y la oposición cada día mayor
a los monocultivos de árboles a gran escala,
otra organización entró en escena para
dar apoyo tanto a la FAO como a las empresas de plantación:
el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Este movimiento
no sorprende a nadie, dado el papel desempeñado
por el WWF en procesos favorables para las empresas
como la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible,
la Mesa Redonda de Soja Responsable, la Acuicultura
Sostenible y en la certificación de plantaciones
de árboles por el Consejo de Manejo Forestal
(FSC).
Si bien es difícil
ver de qué forma la fauna y flora silvestres
que, supuestamente, el WWF está protegiendo –
representadas por el carismático oso panda que
dicha organización utiliza como logo –
podrían beneficiarse con los monocultivos de
árboles, el hecho es que el WWF está dirigiendo
y coordinando un proceso llamado “Proyecto de
Plantaciones de Nueva Generación” (2, 3).
Los participantes son empresas de plantación
muy conocidas, como Forestal Oriental (subsidiaria en
Uruguay de la finlandesa UPM/Kymmene), Mondi (Sudáfrica),
Portucel (Portugal), Smurfit Kappa Cartón de
Colombia (empresa irlando-neerlandesa que opera en Colombia),
Stora-Enso (sueco-finlandesa), UPM Kymmene (Finlandia),
así como el Departamento Forestal de Sabah (Malasia),
la Administración de Bosques del Estado de China
y la Comisión Forestal del Reino Unido.
Lo que el WWF está
haciendo en realidad es promover la expansión
de los monocultivos de árboles y ayudar a limpiar
la larga – y bien documentada – historia
de actividades destructivas, pasadas y presentes, de
las empresas y organizaciones involucradas en este proyecto.
Al mismo tiempo, está ayudando a la acosada FAO,
al seguir definiendo las plantaciones de árboles
como “bosques plantados”, debilitando de
esta manera la creciente exigencia de la sociedad civil
de que se cambie una definición que tanto ha
servido a las empresas de plantación para ocultar
la verdadera naturaleza negativa de dichos monocultivos.
Dice la leyenda
que el matemático, físico y filósofo
italiano Galileo Galilei murmuró la frase “Eppur
si muove”, que significa “Y sin embargo,
se mueve”, luego de ser obligado a retractarse
ante la Inquisición, en 1633, de su creencia
de que la Tierra se mueve alrededor del sol. De manera
similar, esperamos que se pueda oír a algunos
funcionarios serios de la FAO y activistas honestos
del WWF murmurando: “Y sin embargo, las plantaciones
no son bosques”.
Fuentes:
(1) http://www.fao.org/forestry/static/data/fra2010/KeyFindings-es.pdf
(2) http://assets.panda.org/downloads/newgenerationplantationsreport2009.pdf
(3) http://www.panda.org/what_we_do/footprint/forestry/sustainable
_plantations/newgenerationplantations/
inicio
COMUNIDADES
Y BOSQUES
-
Indonesia: ONGs denuncian propaganda engañosa
de APP
Asia Pulp &
Paper es un gigante productor de pulpa y papel que por
mucho tiempo ha deforestado los bosques indonesios en
la provincia de Riau, Sumatra, destruyendo los bosques
de Kerumutan y Bukit Tigapuluh. La mayor parte del 25
por ciento calculado de deforestación de la cubierta
forestal original se ha dado en suelos ricos en carbono.
El daño causado
por APP tiene varias consecuencias: destruye el territorio
y los medios de vida de las comunidades indígenas
que han habitado la zona por siglos; amenaza la supervivencia
de algunas de ellas; lleva a los tigres, elefantes y
orangutanes de Sumatra al borde de la extinción;
genera millones de toneladas de emisiones de gas de
efecto invernadero al oxidarse los suelos de turba por
la tala de los bosques, lo cual ubica a Indonesia en
el tercer lugar de la lista de grandes emisores de gases
de efecto invernadero del mundo (detrás de China
y EE.UU.).
Resulta difícil
pensar que, con semejante perfil, APP podría
obtener algún crédito. Sin embargo, la
empresa está intentando promocionar su responsabilidad
empresarial y sus productos papeleros a través
de propaganda.
Durante la duodécima
conferencia anual sobre perspectivas europeas para celulosa
y papel, RISI, que tuvo lugar en Ámsterdam, Países
Bajos, el 10 de marzo, APP intentó promocionar
su “responsabilidad empresarial”. Varias
ONGs indonesias reaccionaron exhortando a los compradores
e inversores de APP a que “rechacen la información
errónea que da la compañía y dejen
de comprar o de financiar a la empresa hasta que cumpla
con las condiciones expresadas en una carta abierta
que exige reformas en el sector de la celulosa y el
papel de Indonesia”.
En un comunicado
conjunto, varias ONGs denunciaron una serie de pautas
televisivas pagas (“infopropaganda”) que
intentan vender el compromiso social y ambiental de
APP como “un esfuerzo por allanar el camino para
la oferta pública inicial de su división
china, y llega al mismo tiempo que las nuevas inversiones
en capacidad de venta directa en los mercados de Europa
y Norteamérica. A comienzos del 2000, APP no
pagó una deuda de más de US$ 13 mil millones,
lo cual representó la quiebra más grande
de Asia. Tras la bancarrota surgieron importantes problemas
jurídicos, sociales y ambientales asociados con
la producción de celulosa de la empresa, la tala
de bosques naturales y las actividades para la obtención
de madera para celulosa”.
WALHI/Amigos de
la Tierra Indonesia, el foro ambiental nacional indonesio
que reúne a más de 450 ONGs, dejó
al descubierto la campaña de desinformación
y alertó a los consumidores: “Estamos tratando
de dejar las cosas claras a los clientes e inversores
de APP que pueden haber sido engañados por la
publicidad engañosa de APP y sus folletos en
papel satinado,” dijo Teguh Surya, Director de
Campaña de WALHI. “APP y sus asociados
están dañando más que ningún
otro actor empresarial a las comunidades dependientes
del bosque de Indonesia, la fauna y flora silvestres
y el clima mundial. Estar asociado con APP representa
un gran riesgo para la reputación de las empresas
que hacen negocios con la misma”, dijo Teguh.
Rivani Noor, de
la red nacional indonesia Alianza Comunitaria contra
la Celulosa y el Papel (CAPPA por su nombre en inglés)
dio testimonio de los actos de APP: “las ONG indonesias
y las comunidades con las que trabajamos han sufrido
la devastación causada directamente por APP,
así que no nos vamos a dejar engañar por
la publicidad o los premios ambientales,” dijo.
Los antecedentes
de destrucción y violación de los derechos
comunitarios de APP no pueden limpiarse con propaganda.
Rivani Noor, de
CAPPA, declaró: “Exhortamos a APP a detener
la destrucción de los bosques naturales y las
turberas, a respetar los derechos comunitarios y la
tenencia, a resolver las disputas existentes y a retractarse
de sus declaraciones engañosas sobre su baja
huella de carbono. Así es como APP puede cambiar
sus prácticas habituales y ayudar a cumplir los
objetivos de reducción de emisiones de gases
de efecto invernadero de Indonesia y la transición
hacia un futuro equitativo y bajo en carbono para todos
los indonesios”.
Artículo
basado en “Carta Abierta a Clientes e Inversores
del Sector Indonesio de la Celulosa y el Papel”
(http://www.eyesontheforest.or.id)
y en el comunicado conjunto “Grupos indonesios
rechazan declaraciones ecologistas de APP en la Conferencia
RISI sobre Papel”, enviado por Rivani Noor, Coordinador
de la Alianza Comunitaria contra la Celulosa y el Papel
(CAPPA), correo electrónico: rivani@cappa.or.id.
Más información sobre los impactos sociales
y ambientales de APP está documentada en: http://www.eyesontheforest.or.id,
http://www.savesumatra.org/index.php/link,
http://www.environmentalpaper.org/indonesianroundtablesummary.htm.
Fotografías de los impactos de APP se pueden
ver en: http://www.eyesontheforest.or.id.
inicio
-
El maquillaje verde de Asia Pulp and Paper por la Etiqueta
Ecológica Europea debe parar
La Comisión Europea sostiene que la etiqueta
ecológica europea (EU Ecolabel) sólo se
otorga a “los mejores productos, los más
amigables para el medio ambiente”. Pero cuando
se otorga dicha etiqueta a Golden Plus y Lucky Boss,
dos marcas de papel para fotocopias fabricadas por Pindo
Deli, una subsidiaria de Asia Pulp and Paper, tal afirmación
se convierte en maquillaje verde.
“La Etiqueta Ecológica Europea permite
la destrucción de los bosques. El caso de Pindo
Deli”, es el título de mi último
informe, publicado recientemente por FERN. A pesar de
tener la etiqueta ecológica europea, que les
fue otorgada en 2006, las operaciones de tala y plantación
asociadas con Pindo Deli son extremadamente destructivas
y, en algunos casos, ni siquiera son legales según
la ley indonesia.
Pindo Deli es una empresa fabricante de papel que cuenta
con dos plantas en Java occidental y produce unos once
millones de toneladas de productos de papel al año.
Alrededor del 80 por ciento de la celulosa utilizada
en las plantas de Pindo Deli proviene de dos enormes
plantas de celulosa establecidas en Sumatra: Lontar
Papyrus e Indah Kiat.
Grandes extensiones de bosque fueron taladas para proveer
de materia prima a estas plantas de celulosa. Dos empresas
madereras, PT Arara Abadi y PT Wirakaya Sakti (PT WKS),
son las proveedoras. Ambas forman parte del grupo Sinar
Mas, propietario de Asia Pulp and Paper. PT Arara Abadi
tiene un récord atroz en violaciones de los derechos
humanos, documentado en detalle en un informe realizado
por Human Rights Watch en 2003, titulado “Sin
Remedio”.
En noviembre de 2009, David Gilbert, de Rainforest Action
Network, visitó las operaciones madereras de
PT WKS en la provincia de Jambi, Sumatra. Gilbert viajó
hasta el límite de la concesión de PT
WKS, que linda con el Parque Nacional Bukit Tigapuluh.
“Fuerzas de seguridad privada nos echaron,”
dijo. “Un poco más allá de la entrada,
bosques biodiversos de tierras bajas están siendo
talados ilegalmente por Asia Pulp and Paper.”
Gilbert vio alrededor de 100 camiones saliendo del bosque,
“en dirección a la planta de pulpa y papel
de APP cercana.” Dicha fábrica es Lontar
Papyrus.
Aproximadamente 10.000 personas viven en el área
de concesión de PT WKS, incluyendo unos 500 miembros
del grupo indígena Orang Rimba. Los medios de
vida de este grupo están siendo devastados por
las operaciones madereras de PT WKS.
Un informe realizado en 2008 por un grupo de varias
ONG, incluyendo a WWF Indonesia, encontró que
PT WKS estaba explotando un área de bosque donde
los orangutanes habían sido reintroducidos recientemente.
Las ONG documentaron la tala destructiva y cuestionaron
la legalidad de las operaciones de PT WKS en Bukit Tigapuluh.
Las operaciones de APP son tan controvertidas que hasta
el Consejo de Manejo Forestal (FSC por su nombre en
inglés) no quiere tener nada que ver con la empresa.
En diciembre de 2007, el FSC publicó una declaración
“desvinculándose” de APP. Según
escribió el FSC, “Hay información
sustancial, disponible públicamente, que sugiere
que una subsidiaria de Sinar Mas está asociada
con actividades madereras destructivas.”
Intenté descubrir cómo puede ser que la
Etiqueta Ecológica Europea haya sido otorgada
a una empresa involucrada en una destrucción
de esa magnitud. Para obtener la Etiqueta Ecológica,
Pindo Deli tuvo que convencer a uno de los “Órganos
Competentes” de la Unión Europea de que
cumplía con los criterios exigidos. En este caso,
el “Órgano Competente” fue una empresa
francesa llamada AFNOR.
Escribí a AFNOR para solicitar formalmente el
informe de evaluación realizado antes de otorgar
la Etiqueta Ecológica y cualquier otra auditoría
realizada con posterioridad. AFNOR rehusó responder.
Escribí a Pindo Deli y a APP para preguntar,
entre otras cosas, qué evidencia podía
proporcionar la empresa de que su materia prima proviene
de un “manejo forestal sostenible”, tal
como se requiere para cumplir con los criterios de la
Etiqueta Ecológica. Pindo Deli y APP se negaron
a responder, incluso cuando les envié un borrador
de mi informe y los invité a hacer comentarios
y a incluirlos como un anexo al informe. APP respondió
luego que el informe estuvo publicado, pero no habló
de las acusaciones sobre operaciones madereras destructivas
que allí se mencionan.
Escribí a la Oficina de Información de
la Etiqueta Ecológica Europea preguntando qué
información sobre la evaluación está
disponible para el público. Resulta que ninguna.
“Dudo que las evaluaciones estén disponibles
al público ya que podrían contener información
privada, por ejemplo respecto a la composición
de los productos, que los productores tal vez no quieran
revelar,” me dijo Camille Ouellete de la Oficina
de Información. “Desafortunadamente, me
temo que no podrá obtener esos documentos,”
agregó.
Benjamín Caspar, del departamento de medio ambiente
de la Comisión Europea, me dijo: “No creo
que el órgano competente francés pueda
proporcionar ninguna información a personas externas
y ni siquiera estoy seguro de que la convención
Aarhus se aplique en este caso.”
ENDS Daily (un servicio
de noticias que cubre temas ambientales europeos) informa
que el departamento de medio ambiente de la Comisión
Europea pedirá a AFNOR que investigue y “actúe
en respuesta a estas acusaciones graves”. Sin
embargo, no queda claro si los resultados de la investigación
de AFNOR se harán públicos. “Cuando
se descubre que las licencias están en infracción,
lo cual sucede ocasionalmente, se las retira inmediatamente,”
dijo el departamento de medio ambiente a ENDS Daily.
NO hay duda de que
las operaciones de APP no son sostenibles, y de que
no cumplen con los criterios de la Etiqueta Ecológica
Europea. El maquillaje verde que la Unión Europea
hace con esta empresa destructora debería parar.
La Etiqueta Ecológica Europea debería
ser retirada del papel para fotocopias de Pindo Deli.
Por Chris Lang,
http://chrislang.org
El informe “La
Etiqueta Ecológica Europea permite la destrucción
de los bosques: El caso de Pindo Deli” [solamente
versión en inglés] está disponible
en: http://fern.org/node/4684 (archivo pdf de 1,26 MB).
inicio
-
Madagascar: comunidades del bosque sufren los impactos
de una mina de Río Tinto
Madagascar es la
cuarta isla más grande del mundo y se la identifica
a menudo como uno de los países más pobres
de África, con más de tres cuartos de
su población dependiente principalmente de la
agricultura para su subsistencia.
La región
de Anosy, ubicada en las montañas del sudeste
de Madagascar, es el hogar de aproximadamente medio
millón de personas. Es una región húmeda
con una biodiversidad variada que va desde el bosque
de litoral, el bosque húmedo y el de transición
hasta el pantano y el matorral boscoso.
Desde 2005, la principal
ciudad de la región, conocida como Fort Dauphin,
ha sido el objetivo de la inversión financiera
en un programa de “polo de crecimiento”
del Banco Mundial que puso la minería en el centro
de la estrategia de desarrollo regional. La mina es
propiedad privada de QIT Minerals Madagascar (QMM),
una subsidiaria de Río Tinto. Durante los próximos
sesenta años, dicha empresa extraerá y
exportará a Canadá aproximadamente 750.000
toneladas de ilmenita (mineral procesado para obtener
dióxido de titanio, el cual se utiliza para producir
pigmento blanco de uso industrial).
La mina provocó
cambios dramáticos en las vidas de los pobladores
rurales que viven en los alrededores y dependen de los
bosques situados en la trayectoria de la mina. Aproximadamente
6.000 hectáreas de paisaje costero se encuentran
bajo custodia del proyecto de extracción de QMM.
Unas 1.097 hectáreas fueron designadas como áreas
de conservación, con acceso restringido.
Las nuevas “áreas
de conservación”, establecidas por QMM
y el Servicio Forestal, emplean un sistema que restringe
el acceso al bosque. Esto significa que muchos aldeanos
– que antes dependían de sus propios sistemas
de gestión tradicional – deben ahora pagar
(o ser multados) por entrar y tomar productos del bosque.
La mayoría de ellos son agricultores y pescadores
de bajos recursos, que venden sus productos en el mercado
ganando menos de un dólar por día y que
ahora se ven excluidos de este recurso vital.
Algunas comunidades
ya fueron desplazadas de sus tierras para permitir la
construcción de un nuevo puerto, una cantera,
caminos y viviendas para los trabajadores de la mina.
A otros se les restringió el acceso a sus sitios
de pesca tradicionales. Se estableció un sistema
de indemnización para quienes fueron desplazados,
pero hay problemas en cuanto al monto de las compensaciones
otorgadas. La mayoría considera que son insuficientes
para equilibrar la pérdida de acceso a las tierras
cultivables o a las zonas de pesca que han sustentado
a sus familias por varias generaciones.
La mayoría
de los lugareños (86%) viven de la tierra como
agricultores de subsistencia. Definen la propiedad de
su tierra por medios tradicionales que son reconocidos
a nivel comunitario. La tenencia legal es difícil
de obtener y costosa, y de aproximadamente un 90% de
los agricultores malgaches que poseen tierras, sólo
el 8% tiene títulos de propiedad formales. Los
procesos de compensación inevitablemente favorecerán
a aquellos que puedan demostrar su titularidad legal.
A continuación
se detallan algunos testimonios de la gente local sobre
los impactos causados por el proyecto minero:
Una mujer de 22
años llamada Fanja cuenta: “Tengo que juntar
palos del bosque para cercar la huerta y evitar que
los animales domésticos se coman las plantas
y las semillas. Pero juntar palos se ha transformado
en un problema porque el bosque pertenece a los extranjeros
(QMM). Es sorprendente cómo un bosque que crece
en nuestra región puede volverse propiedad de
extranjeros. Ahora mismo, los lugareños necesitan
autorización para cortar árboles. Lo peor
es que tenemos que pagar para obtener un permiso…
No teníamos que comprar leña [antes]…
Los hombres iban a juntar madera para construcción
y traían lo necesario para construir una casa.
Las mujeres aprovechaban la leña gratuita y hacían
un pequeño negocio vendiéndola a otras
personas… Además, la gente no compraba
medicamentos. Las plantas medicinales estaban disponibles
para nosotros en el bosque… Todavía dependo
del bosque para cubrir mis necesidades, sobre todo para
recolectar mahampy para mi ocupación [el tejido
de cestos]… [En el pasado], si no podía
recolectar mahampy podía juntar leña y
ganar algo de dinero… Ahora, todo ha cambiado.
El bosque es un lugar prohibido… Si tales restricciones
continúan caeremos en una penuria crónica.”
Constand, un hombre
de 31 años, explica cómo se transforma
el bosque en “área protegida”: “QMM
llegó a la aldea… Dijeron que necesitaban
que el bosque estuviera protegido… Juntaron firmas
de cada individuo en la aldea para obtener la aprobación
para transferir a ellos el manejo del bosque…
La comunidad local, junto con la ONG del lugar, expresaron
su oposición al plan de QMM de manejar el bosque.
Pero esto no evitó que QMM se apropiara del bosque
alrededor de St Luce… [Dijeron] que la deforestación
amenazaba St Luce y que era tiempo de tomar medidas…
El pueblo de St Luce lo creyó… aún
tendrían acceso al bosque… Por eso no
se opusieron al plan con suficiente vehemencia.
Desafortunadamente,
[nuestras] penurias se acentuaron, porque QMM ya no
permite el acceso al bosque… Se ha llevado tantos
recursos que la gente necesita para sustentar sus vidas…
La gente es pobre; por ello necesitan el bosque…
en lugar de construir casas de ladrillos, utilizan recursos
del bosque... En segundo lugar, la tierra boscosa es
fértil y provee una buena cantidad de mandioca,
boniatos y arroz. Entonces muchos agricultores talan
el bosque para expandir sus cultivos. En tercer lugar,
el bosque proporciona muchas cosas buenas, como plantas
medicinales… Lo único que la gente aún
puede hacer es recolectar madera para leña, pero
el guardia forestal de QMM debe supervisar a todo aquel
que quiera hacerlo…
En el pasado, la
comunidad local manejaba el bosque directamente; ellos
cobraban un derecho a los turistas que venían
a ver el bosque y su biodiversidad. La cantidad de turistas
ha aumentado año tras año, y ahora muchos
estudiantes extranjeros vienen para realizar investigaciones
científicas. Dichas visitas mejoran los ingresos
de la gente.
Esos beneficios
[ahora] desaparecieron… Ahora el equipo de QMM
marcó a la mayoría de los animales que
viven en el bosque. Pronto, QMM reclamará que
esos animales marcados le pertenecen…
Llegué a
la conclusión de que sólo el gobierno
puede lograr un acuerdo para que las comunidades locales
recuperen sus derechos… Redactar una carta y
enviarla a las autoridades respectivas es un enorme
problema para la gente. La mayoría de nosotros
somos analfabetos… La única oportunidad
para la gente de St Luce es expresar sus quejas a través
de entrevistas como ésta.”
Bruno, un hombre
de 43 años, recuerda: “En el pasado había
un bosque denso, pero desde que QMM tomó el control
es como si el bosque se hubiera achicado… Esto
ha complicado nuestra supervivencia, ya que nuestras
vidas dependen tan directamente de los productos del
bosque… Nuestros hijos van a tener dificultades
para encontrar madera para construcción y no
tienen dinero para comprarla en otro lado…
Otro problema es
la restricción para juntar leña, a pesar
de ser nuestro principal medio para cocinar los alimentos.
[Ahora] la gente se ve obligada a ir a Fort Dauphin
para comprar carbón…
Si hay visitas en
casa, nuestra costumbre es ofrecerles algo de comer…
Ahora no tengo una provisión de leña;
no puedo preparar una comida rápidamente…
Me veo obligado a salir a buscarla… [Mi visitante]
podría irse sin haber comido, lo cual, en mi
cultura, es vergonzoso para mi.”
Como explica Zanaboatsy,
un hombre de 58 años, “[QMM] se aprovechó
de nuestra situación, de que éramos demasiado
débiles para oponernos a ellos. Además,
somos en general gente sin educación; entonces,
tuvimos que aceptar – contra nuestra voluntad
– lo que ellos [proponían].” Zanaboatsy
resume la situación describiendo a QMM como la
“bain-tany” – literalmente la ‘herida
de la tierra’, expresión que designa una
época de penurias y privaciones – y diciendo
que ahora él no tiene “ninguna oportunidad
de éxito en la vida ni de proveer un mejor futuro
para mi familia.”
Extraído
y adaptado de: “Madagascar. Voices of Change”,
Andrew Lees Trust & Panos London, 2009. El documento
completo (en inglés) se encuentra disponible
en: http://www.andrewleestrust.org/Reports/Voices%20of%20Change.pdf.
inicio
-
Honduras: expansión de camaroneras dentro de
área protegida y Sitio Ramsar
Los humedales son
ecosistemas con una alta biodiversidad que permanecen
perenne o temporalmente inundados por aguas frescas,
salobres, mixtas o marinas con una profundidad máxima
de 6 metros. En algunos casos forman pantanos, marismas,
turberas, lagos o lagunas, usualmente acompañados
de pastos, algas marinas, manglares u otra vegetación.
En otros casos los humedales permanecen secos temporalmente
y sin vegetación, aparentando desiertos que se
vuelven productivos y llenos de vida durante la época
de lluvias.
Los ecosistemas
de manglar, incluidos los playones, lagunas, pantanos,
pastos etc., son llamados terrenos sin utilidad por
empresarios hoteleros, camaroneros, y otros “desarrollistas”,
con lo que justifican su uso en hoteles, restaurantes,
fincas de camarón etc., sin importar el daño
ambiental, social y económico que se le causa
a la humanidad.
La Convención
Ramsar tiene como cometido velar por la conservación
de los humedales, reconociendo así la importancia
de su biodiversidad, además de su función
en el mantenimiento de acuíferos, la recuperación
de pesquerías, la disminución de la erosión,
la protección contra vientos y tormentas, como
secuestrador de carbono y de contaminantes, como regulador
de la salinidad en aguas subterráneas, como base
de la soberanía alimentaria.
Honduras es una
de las partes contratantes de la Convención Internacional
Ramsar, y se ufana de haber designado y tener bajo medidas
de conservación 5 “Sitios Ramsar”
que en su conjunto comprenden 223.320 hectáreas
de humedales supuestamente “bajo protección
estatal”. Pero lo que ocurre en una porción
del “Sitio Ramsar” revela que se trata de
una falsa “protección”.
El ecosistema de
humedales costeros tropicales de la Berbería,
Municipio el Triunfo, Departamento de Choluteca, está
irrigado por esteros a lo largo de los cuales están
los manglares y esparcidos se encuentran pastos, poáceas,
leguminosas y otra vegetación sobre terrenos
planos, salinos llamados playones. Este conjunto abriga
una amplia biodiversidad residente y migratoria que
se interrelaciona con comunidades de pescadores y les
permite acceso a leña, caza, pesca y esparcimiento.
La expansión
de la acuicultura del camarón comienza en Honduras
en 1972 y en 2010 continúa en expansión,
sin ningún plan de desarrollo. Su único
medio de control son las enfermedades del camarón,
la caída de los precios del mercado internacional,
la caída de la demanda y algunas veces la presión
de las comunidades. Sin embargo, la destrucción,
contaminación, desalojo de comunidades y despojo
de recursos naturales ha causado un movimiento social
dirigido a disminuir los impactos. La organización
CODDEFFAGOLF, que lidera el movimiento desde 1988, se
fijó como objetivo lograr la declaratoria de
Área Protegida en los Humedales del Golfo de
Fonseca.
CODDEFFAGOLF presentó
una propuesta de Área Protegida dentro de cuyos
límites se incluyen segmentos de camaroneras,
con el fin de detener su expansión, llamándolas
de “uso intensivo”. En julio de 1999, durante
la Convención Internacional RAMSAR, los camaroneros
de Honduras (ANDAH) quedaron sorprendidos de que Honduras
obtuviera la nominación de los humedales costeros
del Golfo de Fonseca (manglares, lagunas, playones y
otros ecosistemas frágiles) como “Sitio
Ramsar”, al cual se le asignó el Nº
1000 en la lista de los humedales del mundo, con el
consiguiente compromiso de conservarlos.
En 2000, después
de masivas movilizaciones de pescadores y de obligadas
negociaciones con el sector camaronero, la Berbería
es incluida entre las Áreas Protegidas del Golfo
de Fonseca. El objetivo parecía haberse cumplido
pues se esperaba detener la expansión camaronera
y someter al resto de los humedales a medidas de conservación.
Pero a los pocos meses de la publicación del
Decreto, la empresa española conocida como El
Faro convirtió más de 100 hectáreas
de humedales del Área Protegida La Berbería
en estanques camaroneros. Mientras tanto la empresa
EMAR I avanzaba sin licencia ambiental sobre decenas
de hectáreas.
En 2004 el Tribunal
centroamericano del Agua condenó al gobierno
de Honduras, a las camaroneras El Faro, Granjas Marinas
San Bernardo y al Banco Mundial por contaminación
y destrucción de los humedales. El veredicto
es de condena ética y moral y por lo tanto no
trasciende más allá de distraer un poco
a los culpables.
En 2005 los camaroneros
de la ANDAH obstaculizaron la aprobación de los
Planes de Manejo y solo ante la presión local,
nacional e internacional accedieron a que se presentaran
y dieran por aprobados los Planes de Manejo para el
“Sub Sistema de Áreas Naturales Protegidas
de la Zona Sur”, que incluye a “la Berbería”.
No obstante, la
expansión sobre los humedales continuó,
estimulada por la alta demanda internacional del camarón.
En enero de 2010, la Secretaría de Recursos Naturales
y Ambiente (SERNA) otorgó licencia ambiental
a EMAR II para la construcción de una camaronera
en 169 hectáreas, en un trámite excepcional
de sólo 5 días (21-26 de enero). En ese
corto período también se le entregó
Licencia a EMAR I, que estaba operando desde hacía
varios años sin licencia ambiental. Tres Direcciones
de la SERNA emiten dictamen favorable ¡en un solo
día, antes de la toma de posesión de un
nuevo gobernante!
Por si esto fuera
poco, la empresa EXCASUR esperó que EMAR II concluyera
impunemente su camaronera para expandirse sobre otras
decenas de hectáreas, aduciendo tener una Licencia
Ambiental obtenida el 15 de Diciembre de 2009. Lo irónico
y cínico es que en todos estos casos la policía
y hasta el ejército han estado protegiendo las
operaciones, el equipo y las instalaciones camaroneras.
Sin embargo, el Presidente del Consejo Hondureño
de la Empresa Privada (COHEP), expresó que: “Necesitamos
más seguridad pues mientras los campesinos en
el Bajo Aguan intentan recuperar tierras, en el Sur,
(Golfo de Fonseca), se han “tomado” una
camaronera y así no se puede trabajar porque
eso ahuyenta la inversión”...
Para demostrar el
fraude de los funcionarios gubernamentales confabulados
con los empresarios, el CODDEFFAGOLF decidió
realizar una evaluación en campo, de la que surge
que, a nivel local, al 5 de Marzo de 2010, más
de doscientas hectáreas de humedales se suman
a otros millares que han sido convertidas en fincas
camaroneras en los humedales del Golfo de Fonseca. En
la Berbería, la vida silvestre ha perdido casi
todo su hábitat y los pescadores han perdido
o luchan por su acceso a los manglares, a sus fuentes
de alimento y por su supervivencia. Además presionan
directamente a las empresas en procura de medidas de
compensación social.
A nivel nacional,
el desprestigio del sistema legal hondureño es
casi total. Las instituciones responsables de trabajar
por la conservación del ambiente actúan
como subalternos de los grupos empresariales que recientemente
participaron en un Golpe de Estado y que según
parece continúan en el poder tras la máscara
de una nueva democracia. El Director de la ANDAH, hermano
del ex dictador Micheletti, logró la firma de
convenios entre la ANDAH e instituciones de gobierno,
y de acuerdos que atentan contra los recursos naturales;
convenios y acuerdos que continúan vigentes en
el nuevo gobierno.
A nivel Internacional,
la Convención Ramsar parece ignorar esta situación,
que no es exclusiva de Honduras. Aunque la conociera,
su limitado poder sólo la conduciría a
aconsejar al Gobierno de Honduras sobre la introducción
de mejoras a su comportamiento. La Unión Mundial
para la Naturaleza y Oxfam Novib de Holanda, más
el Fondo para la Vida Silvestre (WWF-USA), entre otras
ONGs internacionales, han cambiado su interés
en la conservación y ahora están en el
negocio de certificar la acuacultura del camarón
y otras especies acuícolas.
La Berbería
es un minúsculo ejemplo de lo que pasa en todos
los países de la zona tropical del planeta, donde
la sumatoria de los impactos contribuye, entre otros,
al cambio climático, a la destrucción
de la diversidad biológica y a la pérdida
de soberanía alimentaria.
Mientras la insaciable
demanda del camarón continúe en Europa,
Japón, Estados Unidos y Australia, los ecosistemas
de humedales continuarán desapareciendo. ¿Acaso
importa?
Extractado y adaptado
de: “Consumismo en países desarrollados
causa destrucción de Humedales en el trópico”,
Jorge Varela Márquez, CODDEFFAGOLF, marzo de
2010. El documento completo y con fotos puede leerse
en: http://www.wrm.org.uy/paises/Honduras
/Consumismo.pdf
inicio
-
Indonesia: proyecto REDD – muchas amenazas, ninguna
solución
El mes pasado, se
anunció un nuevo proyecto Indonesio-Australiano
de Cooperación para el Carbono Forestal en el
marco de la Iniciativa Forestal de Carbono Internacional
(IFCI) – una iniciativa gubernamental, implementada
en conjunto por AusAID y el Departamento de Cambio Climático.
El proyecto piloto REDD (Reducción de Emisiones
por Deforestación y Degradación Forestal),
de 30 millones de dólares australianos, será
implementado en la provincia indonesia de Jambi, ubicada
en la costa este de Sumatra central.
Los bosques de Jambi
están sufriendo altos niveles de deforestación
como consecuencia de la expansión desenfrenada
de las plantaciones de palma aceitera y de madera para
celulosa de diversas empresas multinacionales, así
como por las actividades de extracción maderera
y minera. Las alteraciones ecológicas han causado
sequía e incendios durante la estación
seca e inundaciones y desprendimiento de tierras durante
la estación lluviosa.
El proyecto REDD,
cuyo supuesto objetivo es pagar para que no se talen
bosques y así reducir las emisiones de gases
de efecto invernadero, fue denunciado por diversas ONGs
de Indonesia y Australia por ser una mera “fuente
de créditos baratos para aumentar las emisiones
en Australia”, tal como sostiene Arif Munandar,
Director Ejecutivo de WALHI (Amigos de la Tierra Indonesia)
para la región de Jambi.
“Los modelos
del Ministerio de Finanzas muestran que el gobierno
[australiano] planea lograr su objetivo de reducción
de emisiones del 5% (30,75 MtCO2) comprando 46MtCO2
de compensaciones fuera del país, es decir, ¡comprando
más toneladas en compensaciones de carbono que
lo que va a reducir sus emisiones! Sin compensaciones,
el modelo muestra que nuestras emisiones, en realidad,
aumentarían en más de un 5%”, explicó
James Goodman, de Amigos de la Tierra Australia, quien
agregó que tales “compensaciones”
no reducen las emisiones globales de carbono, sino que
generan una peligrosa pantalla de humo tras la cual
el gobierno australiano puede esconder su falta de acción
sobre el cambio climático y el uso continuo de
combustibles fósiles.
Muchas organizaciones
sociales comparten esta preocupación. Una declaración
del Grupo Durban por Justicia Climática contra
los Mecanismos de Reducción de Emisiones por
Deforestación y Degradación Forestal expresa
que: “Las nuevas licencias para contaminar que
serán generadas a través de REDD están
diseñadas de tal forma que obstruyen la única
solución factible para el cambio climático:
mantener el petróleo, el carbón y el gas
bajo tierra.” “Al igual que los créditos
del MDL, estos créditos exacerban el cambio climático
al otorgar incentivos a las empresas y a los países
industrializados para atrasar el cambio estructural
radical de los sistemas de producción, consumo
y transporte dependientes del combustible fósil,
absolutamente necesario para enfrentar el problema del
cambio climático. Malgastan un tiempo precioso
que el mundo ya no tiene.” (2)
Resulta difícil
creer en las buenas intenciones para evitar la deforestación
cuando, como recuerda Chris Lang (ver Boletín
Nº 145 del WRM), “Indonesia fue el primer
país del mundo en establecer una legislación
sobre inversiones REDD. Pero, a comienzos de este año,
el mismo gobierno indonesio decidió permitir
la expansión de las plantaciones de palma aceitera
sobre las turberas. Para cultivar palma aceitera o árboles
para celulosa en las turberas, el terreno debe ser despejado
y drenado, lo cual libera millones de toneladas de CO2
hacia la atmósfera. Las autoridades permiten
que las empresas de celulosa talen los bosques nativos
y hacen la vista gorda cuando utilizan madera ilegal.”
WAHLI Jambi y Amigos
de la Tierra Australia temen también “que
los proyectos REDD socavarán los derechos de
los pueblos indígenas y dependientes del bosque
de la zona. En setiembre de 2009, el Comité para
la Eliminación de la Discriminación Racial
de las Naciones Unidas escribió al gobierno de
Indonesia expresando su preocupación porque las
normas sobre REDD del país no respetan los derechos
de los pueblos indígenas. Los documentos del
proyecto REDD indonesio-australiano de Kalimantán
no garantizan los derechos de los pueblos indígenas
de la zona.”
Como muchos lo advirtieron,
usando como pantalla los mecanismos REDD, aumenta la
apropiación de tierras y se fomentan las transacciones
financieras para beneficio de las grandes empresas.
Mientras tanto, el futuro de todos nosotros se calienta
cada vez más.
(1) http://www.foe.org.au/news/2010/sumatran-forest-carbon-deal-slammed-by-australian-and-indonesian-environment-groups
(2) http://www.wrm.org.uy/COP15/durban.pdf
inicio
-
Mesoamérica: pronunciamiento de comunidades sobre
áreas protegidas
El concepto de áreas
protegidas, nacido en el siglo XIX en los Estados Unidos
como una idea de la conservación mediante el
establecimiento de "parques nacionales", fue
parte de la colonización del "Salvaje Oeste"
y ha sido en muchos casos un instrumento que ha servido
para la apropiación de territorio indígena,
pasándolo a manos de Estados, centros de investigación
o intereses empresariales.
Si bien un organismo
internacional como la Unión Internacional para
la Conservación de la Naturaleza (UICN) reconoció
que a la hora de establecer un área protegida
era necesario respetar los derechos de los pueblos indígenas
a sus tierras y reconocer el valor de sus formas de
vida, la gran mayoría de las áreas protegidas
establecidas desde entonces han violado estos derechos.
El pasado mes de marzo, en la ciudad de Mérida,
Yucatán, México, tuvo lugar el III Congreso
Mesoamericano de Áreas Protegidas. Paralelamente,
los Pueblos Indígenas, Comunidades locales y
Afrodescendientes de los Países de México,
Belize, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua,
Costa Rica y Panamá se reunieron en el Tercer
precongreso de pueblos indígenas, comunidades
locales y afrodescendientes de Mesoamérica sobre
áreas protegidas y derechos territoriales,
para reivindicar “que hemos existido desde tiempos
inmemoriales en este territorio y antes de la conformación
de los actuales Estados Nación”.
Del encuentro surgió
la “Declaración de Yucatán”
(1), en la que reafirman que “En nuestra concepción
ancestral el territorio va más allá del
espacio físico pues en él nacemos, crecemos
y se reproduce nuestra cultura, y es allí en
donde hemos de continuar la vida después de la
vida, asimismo representa la seguridad y continuidad
de las futuras generaciones.
La territorialidad
es donde desarrollamos nuestra condición de sujetos
de derechos políticos, económicos, sociales,
culturales y ambientales en la autogestión del
Buen Vivir y la continuidad histórica de nuestra
cosmovisión.”
Esta reafirmación
resulta pertinente a la luz de lo ocurrido en los últimos
cuarenta años, en que los ricos territorios indígenas
de esta zona “han sido objeto de reiterados sistemas
colonialistas de despojo, expropiación, biopiratería,
bioprospección, enajenación, declaración
de áreas protegidas y megaproyectos”.
En ese contexto,
la Declaración reclama que se reconozca el derecho
de los pueblos indígenas, comunidades locales
y afrodescendientes a la libre determinación
y a reservarse el derecho de establecimiento de áreas
de gestión/conservación bajo sus propios
sistemas normativos e instituciones, garantizado por
un marco jurídico implementado en cada uno de
los Estados de Mesoamérica. Por lo tanto, “los
Estados no declararán áreas protegidas
o de conservación de cualquier tipo en las tierras
y territorios que los pueblos indígenas, comunidades
locales y afrodescendientes histórica o tradicionalmente
han usado, poseído u ocupado, sin el consentimiento
libre, previo e informado”. En aquellos casos
en que se declararon áreas protegidas sin el
consentimiento libre, previo e informado, se exige que
se inicien procesos de restitución de tierras
y territorios.
La declaración
alerta contra proyectos impulsados por los gobiernos
nacionales tales como el Corredor Biológico Mesoamericano,
el Plan Mérida, la Estrategia Mesoamericana de
Sostenibilidad Ambiental o el programa de Reducción
de Emisiones derivadas de la Deforestación y
Degradación (REDD), que atañen directamente
a los territorios indígenas y que por lo tanto
deberían garantizar la participación plena
y efectiva de las comunidades locales.
En definitiva lo
que está en juego es la libre determinación
de los pueblos y su derecho al Buen Vivir.
(1) http://www.indigenouspeoplesissues.com/attachments/4378_Declaracion_Yucatan.pdf
inicio
-
Ecuador: el bosque del Pambilar, una larga lucha por
su defensa
El Pambilar entró
a la historia del Ecuador por tratarse de 3123 hectáreas
de bosque nativo del Chocó que desde 1997 han
sido disputadas entre campesinos y la empresa maderera
Bosques Tropicales S.A (Botrosa), del grupo empresarial
Peña Durini.
El Pambilar es parte
del casi ya inexistente Chocó ecuatoriano, que
es reconocido por tratarse de uno de los 10 hotspots
(sitios destacados) de biodiversidad a nivel mundial.
En 1997, desconociendo esto, el Instituto de Desarrollo
Agrario adjudicó ilegalmente el Pambilar a
favor de la empresa Endesa Botrosa para su explotación
forestal. Esta adjudicación no tomó en
cuenta a los habitantes del lugar, campesinos y colonos
que eran usuarios del bosque y cuya economía
se encontraba parcialmente basada en este ecosistema.
Tampoco tomó en cuenta que se trataba de Patrimonio
Forestal del Estado y que por tanto no podía
disponer de él de esa manera. Sin embargo, este
tipo de ilegalidades que favorecen a grandes empresas
han sido muy comunes en el país y en general
en Latinoamérica.
El conflicto surgió
cuando campesinos del predio “El Pambilar”,
de la parroquia Malimpia de la provincia de Esmeraldas,
no cedieron a la presión que sobre sus bosques
ejerció la compañía maderera BOTROSA.
Lo habitaban hacía 20 y 24 años, en pequeños
asentamientos dispersos conformados por unas 10 a 25
familias colonas, provenientes de distintas provincias
del país. A esa misma zona de patrimonio estatal
sobre la que estas familias han adquirido derechos posesorios,
ingresó en 1997 la compañía maderera
BOTROSA, con el objeto de extraer madera.
Ante la negativa
de venta que presentaron algunos pobladores, trabajadores
de la empresa, guardias privados y policía, incendiaron
viviendas campesinas, destruyeron sus cultivos, semillas,
herramientas, enseres domésticos, echaron gases
a hombres, mujeres y niños.
La pérdida
de sus pertenencias y las agresiones físicas
obligaron a algunas familias a abandonar sus tierras.
Otras cedieron sus derechos de posesión a la
empresa.
Una vez ocasionados
los destrozos, la empresa se encargó de sembrar
pasto sobre los escombros para desaparecer las evidencias.
En el lapso de un año se quemaron aproximadamente
35 viviendas.
Este clima de violencia
se volvió una constante en la zona. La
empresa contaba con un contingente armado (de entre
10 y 50 personas) para disuadir, inclusive con amenazas
de muerte a los pobladores que circulaban por la zona.
Pero la guerra por
la defensa del Pambilar no solo se daba en el campo,
sino también en las instancias jurídicas
del Estado. De esta manera, varias instituciones gubernamentales
se manifestaron de diferentes maneras señalando
la ilegalidad de la adjudicación a favor de Botrosa
y en pro de la conservación del Pambilar.
La Defensoría del Pueblo emite en 2001 una resolución
en la que declara que la adjudicación hecha a
favor de Botrosa es ilegal e insta a que este bosque
regrese al estado. En términos similares se manifiestan
el Ministerio del Ambiente en el año 2000, el
Congreso Nacional en 2001, la Comisión de Control
Cívico de la Corrupción en 2001, el Tribunal
Constitucional en 2002, la Controlaría General
del Estado en 2003. Finalmente, en 2008, el Tribunal
Constitucional emite sentencia de última instancia
dejando sin efecto la adjudicación de 3123 hectáreas
de bosque húmedo tropical y ordenando que este
predio sea devuelto al Estado. Durante más de
DIEZ AÑOS, seis de las más importantes
instituciones del Estado emitieron sentencias a favor
de la conservación del Pambilar y sus habitantes,
y sin embargo, la empresa a través de triquiñuelas,
corrupción y trampas, consiguió permanecer
en el bosque del cual se adueñó ilegalmente.
Fue necesario que
la nueva Asamblea Nacional tomara cartas directamente
en el asunto para conseguir que por fin se ejecutara
la sentencia del Tribunal Constitucional y que al menos
en los papeles el Ecuador recuperara el Pambilar.
En el camino y en
medio de este contexto José Antonio Aguilar y
su esposa Yola Garófalo fueron asesinados el
24 de febrero de 2010. Pocos días antes de su
muerte, una radio nacional reproducía el testimonio
que hacia José Aguilar sobre las agresiones que
había recibido por parte de Botrosa para forzarle
a vender su bosque.
Su asesinato es
un peligroso antecedente para todos los defensores de
la naturaleza. Con la muerte de esta pareja el mensaje
que se buscaría dar a los habitantes locales
es el de la indefensión, de la impunidad, del
intocable poder económico y político que
mueve sus redes y títeres para acallar a todos
aquellos que se oponen a sus decisiones. Si se riega
la noticia de que en Esmeraldas es posible adueñarse
de bosques y tierras mediante el asesinato de sus dueños,
en la otrora provincia verde no quedarán ni bosques
ni pobladores, solo desolación y desiertos.
Es por esto que
la declaratoria del Pambilar como Bosque Protector nos
deja un sabor agridulce en los labios. La tranquilidad
y la satisfacción vendrán con la justicia,
cuando en el país se concrete una real investigación
que descubra a los culpables, mentalizadores, cómplices
y encubridores de estos crímenes.
No es suficiente
con que Botrosa haya salido del Pambilar; debe iniciarse
un proceso de justicia social y ambiental para reparar
los daños ambientales y sociales que se provocaron
y continuar con las investigaciones recomendadas por
el informe de Contraloría en el resto del Bloque
10 del Patrimonio Forestal del Estado.
La familia Aguilar-Garófalo,
sus comunidades, sus compañeros, su país,
exigimos que este crimen no quede impune. Exigimos que
se brinde reparación a quienes hace más
de diez años que se ven afectados por la omisión
del Estado: que se reconozcan las casas quemadas, los
cultivos destruidos, las familias destruidas, la vida
cotidiana bajo el terror de la violencia, la justicia
parcializada.
La declaratoria
del Pambilar como Bosque Protector es apenas medio paso.
El camino es largo y por nuestro bien es imperativo
recorrerlo.
Por Acción
Ecológica, correo electrónico: info@accionecologica.org
inicio
COMUNIDADES
Y MONOCULTIVOS DE ÁRBOLES
-
Brasil: comunidades impactadas por el monocultivo de
eucalipto realizan intercambio de experiencias en Minas
Gerais
Durante los días
19 y 20 de marzo de este año, miembros de las
comunidades y movimientos campesinos, indígenas
y quilombolas de los estados de Espíritu Santo
y de Bahía que luchan para conquistar sus territorios
invadidos por empresas dedicadas al monocultivo de eucalipto,
realizaron una visita de solidaridad y de intercambio
a las comunidades de Raíz y Vereda Funda en la
localidad de Rio Pardo, norte de Minas Gerais. Se trata
de dos comunidades que están luchando para recuperar
su territorio tradicional.
Hace más
de 30 años que la región del norte de
Minas Gerais fue tomada por empresas que explotan el
monocultivo de eucalipto dedicado al carbón,
fuente energética para la producción de
hierro y acero en las decenas de siderúrgicas
ubicadas en dicho estado. La invasión del eucalipto
fue devastadora: las empresas lograron plantar más
de 1 millón de hectáreas de eucalipto,
formando una de las áreas continuas más
grandes del mundo de este monocultivo.
Las empresas tenían
interés principalmente por las tierras llanas,
conocidas como ‘chapadas’, que eran tierras
en las que las comunidades tradicionales de la región,
llamadas ‘geraizeiras’, soltaban a su ganado
y recolectaban las innumerables frutas y plantas medicinales
del ‘cerrado’. Como consecuencia, las comunidades
fueron acorraladas en los valles y sus arroyos y manantiales
se secaron. Además se las privó de su
libertad de ir y venir en su propio territorio e inclusive
están siendo criminalizadas cada vez que intentan
recoger leña en las ‘chapadas’. La
gran promesa de las empresas era el empleo. Pero en
la localidad de Rio Pardo de Minas, las más de
90 mil hectáreas de eucalipto generan menos empleos
que la producción artesanal de caña que
con 1.150 empleos ocupa solamente 2.500 hectáreas.
Cabe recordar que los empleos generados por el monocultivo
de eucalipto son mayoritariamente degradantes, son trabajos
realizados en pésimas condiciones que comprometen
la salud y la calidad de vida de los trabajadores.
Incentivadas por
la articulación y los encuentros promovidos hace
aproximadamente 10 años por la Red Alerta contra
el Desierto Verde- una red que reúne a las comunidades
que se oponen al monocultivo de eucalipto y luchan por
sus territorios- diversas comunidades del norte de Minas
Gerais comenzaron a organizarse para recuperar su territorio.
Dos de las comunidades que están luchando son
Vereda Funda y Raíz.
Las 130 familias
de Vereda Funda fueron las primeras que recuperaron
su territorio en la región. Son 5 mil hectáreas
de chapada que eran usadas colectivamente y que fueron
arrendadas por el gobierno del estado de Minas Gerais
a la empresa Florestaminas. Luego de terminado el contrato
e inspirada por la lucha de los indios Tupiniquins y
Guaraníes de Espíritu Santo, en 2005 la
comunidad recuperó el área de 5 mil hectáreas
con el apoyo de la Vía Campesina.
Tras mucha lucha,
enfrentamientos y persecuciones, la comunidad logró
tener el control definitivo del área que ahora
el estado de Minas Gerais está transfiriendo
al INCRA- institución federal para la reforma
agraria- para que se cree un asentamiento agro- extractivista.
En este asentamiento, cada familia tendrá su
área para plantar y también habrá
áreas colectivas para la actividad agro-extractivista
y para soltar el ganado. La propia comunidad, con el
apoyo del sindicato de trabajadores rurales de Rio Pardo
de Minas y del Centro de Agricultura Alternativa de
Minas Gerais, hizo un plan de reocupación del
territorio y un mapa, con algunas áreas para
la recuperación ambiental del cerrado y con otras
para los cultivos. Embrapa Cerrados está contribuyendo
con estudios en la comunidad a ese respecto. La recuperación
del territorio encendió un nuevo ánimo
en la comunidad, principalmente entre la gente mayor,
ya que al retirar el eucalipto del área, los
manantiales comenzaron a rebrotar y los animales silvestres
volvieron. Además, la comunidad reconquistó
algo fundamental: su libertad.
La comunidad de
Vereda Funda mostró a los visitantes en su centro
comunitario una experiencia de un sistema agroforestal
y los llevó al campo para que conocieran una
quinta con plantíos de maíz, porotos,
arroz, mandioca y otros cultivos en una tierra que había
sido plantada con eucalipto. En esa área, quieren
plantar varios cultivos juntos de forma agroecológica,
que substituyan al plantío químico del
monocultivo de eucalipto. También visitamos una
agroindustria de dulces, en la que trabaja un grupo
de mujeres que con esta actividad logran generar más
ingresos y trabajo.
La comunidad de
Vereda Funda sirvió de espejo para el surgimiento
de otras luchas por la tierra, por ejemplo la comunidad
de Raiz, que también fue visitada. Esta comunidad,
con 40 familias, sufrió la apropiación
de 3.600 hectáreas de su territorio tradicional
en los años 80 para la explotación de
eucalipto, que actualmente están en manos de
la empresa Replasa. El monocultivo de eucalipto agotó
los manantiales que lo que implicó que las familias
tuvieran que subir a la chapada para poder disponer
de áreas de plantío. Sin embargo, la empresa
ocupó toda la chapada, y acorraló a las
familias en los valles. En el proceso de lucha, la comunidad
descubrió que esos valles que habitaban eran
considerados por la empresa como su reserva legal. De
esta forma, las familias tomaron aún más
conciencia de que, si no adoptaban una actitud, serían
expulsadas del lugar, e indignadas con ese descubrimiento,
decidieron iniciar la lucha para recuperar su territorio.
Con la ayuda de
sus mayores, la comunidad de Raiz comenzó a delimitar
el área de la comunidad, dando como resultado
un mapa. Según este mapa, la comunidad perdió
cerca de 3.600 hectáreas a favor de la empresa
Replasa. Inmediatamente, la comunidad se movilizó
e hizo pública la auto-demarcación de
su territorio, una vez más siguiendo el ejemplo
de los indios Tupiniquins y Guaraníes de Espíritu
Santo y de la comunidad de Vereda Funda. Posteriormente,
detuvieron las máquinas de la empresa que estaban
sacando los troncos de árboles nativos del cerrado
para poder plantar eucalipto nuevamente. Luego, en diciembre
de 2009, con el apoyo de la Vía Campesina, la
comunidad recuperó finalmente su territorio tradicional
con la construcción de un campamento desde donde
resiste hasta el día de hoy, a pesar de haber
una resolución de desalojo que amenaza la continuidad
de la ocupación.
Según los
participantes, este intercambio y visita de solidaridad
fue muy importante para el fortalecimiento y la estimulación
de las luchas, tanto de las de Raiz y Vereda Fundo como
las de las comunidades y movimientos de Espíritu
Santo y Bahía. Y hay muchas luchas. ¡Solamente
en la localidad de Rio Pardo, existen por lo menos 18
conflictos que involucran a empresas de eucalipto!
Para quienes habitan
en regiones donde el avance del eucalipto aún
está en fase inicial, como en algunas regiones
de Bahía, la experiencia de las comunidades visitadas
sirvió de ejemplo para procurar evitar el mismo
proceso en esas regiones. Las comunidades de Minas Gerais
también dieron una clase práctica sobre
la importancia de la resistencia, principalmente la
de Raiz que en este momento está siendo seriamente
amenazada de ser desalojada del área recuperada.
También llamó la atención la fuerza
de las mujeres, que están presentes y participan
activamente en esta lucha. Otro aspecto es la importancia
del plantío de alimentos que suplanta al eucalipto
y las diversas experiencias mostradas que procuran poner
en práctica los principios de la agroecología.
En el final del
encuentro, tras una evaluación bastante positiva
de todos los/las participantes, los presentes propusieron
dar continuidad a los intercambios como un instrumento
fundamental para animar, socializar y fortalecer la
lucha en varios estados. Además, los participantes
demostraron gran interés en continuar organizándose
en diferentes frentes como el fomento del conocimiento
y del intercambio sobre la forestación con árboles
nativos, la promoción de la agroecología,
la formación político-ideológica
y la realización conjunta de apoyo mutuo a las
luchas concretas contra la expansión del monocultivo
de eucalipto y por la recuperación de los territorios
de quilombolas, indígenas, geraizeiros y campesinos.
Winnie Overbeek,
Red Alerta contra el Desierto Verde y Cepedes/BA, 23
de marzo de 2010
inicio
-
Brasil: indignación por asesinato de joven local
por guardia de Fibria Celulose
El 16 de marzo de
2010, Henrique de Souza Pereira de 24 años de
edad, fue asesinado por un grupo de guardias de la empresa
de “seguridad” privada contratada por Fibria,
ex Aracruz Celulose y socia de Stora Enso en la compañía
Veracel Celulose.
Los guardias alegaron
que Henrique estaba robando madera en una zona de eucaliptos
de la empresa y que había respondido “agresivamente”
cuando le pidieron que se fuera. El padre de Henrique,
Osvaldo Pereira Bezerra, estaba acompañando a
su hijo y, durante el incidente, la fuerza de seguridad
le fracturó un brazo. Henrique finalmente murió
a causa de sus heridas ya que, luego de dispararle,
los guardias abandonaron el lugar y volvieron con una
ambulancia recién después de 40 minutos.
Como recuerda el
comunicado de prensa del Foro Socio-Ambiental del Extremo
Sur de Bahía y la Red Alerta contra el Desierto
Verde, Henrique era “uno de los innumerables vecinos
de las extensas áreas de eucaliptos que están
tratando de sobrevivir, encerrados en pequeñas
propiedades. Otro asesinato ocurrió en 2007 cuando
Antônio Joaquim dos Santos, geraizeiro [habitante
tradicional de la región del Cerrado], fue asesinado
por los guardias de seguridad de V&M Florestal.
Es importante mencionar que tanto V&M Florestal
como Fibria, en el momento en que ocurrieron estos incidentes
contaban con el certificado internacional FSC que afirma
al consumidor que la producción proviene de un
“manejo forestal socialmente beneficioso”.
La declaración
agrega que “en el Extremo Sur de Bahía
y en el norte de Espírito Santo, decenas de lugareños,
trabajadores sin tierra y especialmente quilombolas
[afro-brasileños] están siendo criminalizados
y perseguidos, supuestamente por ‘robar’
madera a la empresa, en tierras que siempre pertenecieron
colectivamente a estas comunidades y que siempre garantizaron
su subsistencia. El 11 de noviembre de 2009, en la comunidad
quilombola de São Domingos, el gobierno estatal
de Espírito Santo llevó a cabo una acción
policial con 130 efectivos armados con rifles y metralletas,
con perros y caballos, arrestando a 39 quilombolas”.
La raíz del
conflicto permanece sin resolver. Mientras las grandes
empresas de plantación como Fibria continúan
recibiendo apoyo e incluso fondos públicos de
parte de las autoridades, para expandir sus concesiones
de tierras y plantar monocultivos de eucaliptos –
Fibria ocupa actualmente más de 1 millón
de hectáreas en Brasil – la reforma agraria
y la demarcación de tierras quilombolas, indígenas,
campesinas y gerazeiras sigue siendo postergada.
Las preocupaciones
expresadas en el comunicado de prensa son más
que relevantes: “De cara a lo sucedido, uno podría
preguntar: ¿qué es este desarrollo social
y económico que destruye la vida de los habitantes
del lugar, que ignora los derechos de las comunidades
y destruye la esperanza de la gente? Es inaceptable
que una empresa que utiliza semejantes métodos
pueda obtener sellos de supuesta “sustentabilidad”
como los del FSC y Cerflor, además de las muchas
‘clasificaciones de sustentabilidad’.”
Artículo
basado en el comunicado de prensa “Fuerza de seguridad
armada de Fibria (Aracruz) mata a un aldeano de Bahía”,
Foro Socio-Ambiental del Extremo Sur de Bahía
y Red Alerta contra el Desierto Verde, 23 de marzo,
2010.
inicio
-
Sudáfrica: árboles exóticos sedientos
en un país escaso en agua
GeaSphere y
EcoDoc lanzaron recientemente un informe de Liane Greeff
de EcoDoc África, “Árboles exóticos
sedientos, escasez de agua y confusión climática
– qué versión del desarrollo sostenible
estamos dejando a nuestros hijos”. El documento
resalta la dramática contradicción entre
la expansión de las plantaciones industriales
de árboles en Sudáfrica, grandes consumidoras
de agua, realizadas en el marco de programas de desarrollo,
y la escasez de recursos hídricos del país.
Es un informe minucioso que recomendamos ampliamente
y que puede leerse en http://www.geasphere.co.za/articles/thirstytreesnowater.htm.
Liane Greeff realizó el siguiente resumen para
dar a los lectores del WRM una breve reseña del
informe.
No hay suficiente
agua para los planes de desarrollo actuales y futuros
y, por lo tanto, necesitamos examinar nuevamente
el nexo imposible entre nuestros recursos hídricos
escasos, los posibles impactos del cambio climático,
nuestra decisión de expandir las plantaciones
de árboles que consumen grandes cantidades de
agua, y los temas vinculados a la seguridad alimentaria
a largo plazo. Debemos tejer estos hilos de forma tal
que logremos vincularlos con otros temas más
amplios, como el desarrollo sostenible que nuestro planeta
encara y la actual trayectoria de colisión de
la humanidad con una crisis climática desconocida.
La pregunta que debemos hacernos (como especie) es:
“¿Por qué nuestra generación
no hace algo mientras puede y por qué nuestros
líderes no nos están liderando?”
Sudáfrica
ocupa el trigésimo lugar en la lista de países
más secos del planeta y, según estadísticas
recientes, el país ya utiliza el 98% del agua
disponible y dentro de unos pocos años sufrirá
un déficit hídrico. Para empeorar aún
más la situación, las funestas predicciones
sobre el cambio climático indican que África
será afectada seriamente y que Sudáfrica
en particular probablemente experimente menos lluvias
en la mayor parte del territorio, con largos períodos
secos y crecientes fenómenos de tormenta. Cuando
unimos estas declaraciones, obtenemos un panorama muy
sombrío sobre nuestra futura disponibilidad de
agua.
Sin embargo, nuestros
líderes parecen seguir aplicando el mismo enfoque
de siempre a la hora de hacer su planificación
macro-económica. La mayoría de los proyectos
planeados, como las 150.000 hectáreas de plantaciones
de árboles en Cabo Oriental, una provincia propensa
a la sequía, implican un fuerte consumo de agua
y parecen estar desarrollándose absolutamente
aislados del hecho de que Sudáfrica es un país
árido, donde el agua es escasa. De hecho, Sudáfrica
debe tomar mucha más conciencia de lo limitado
de nuestros recursos naturales.
La historia
de la investigación sobre el agua y las plantaciones
de árboles. Desde 1935, Sudáfrica
ha investigado las plantaciones de árboles y
su consumo de agua debido a numerosas quejas cuando,
río abajo de las plantaciones, los cursos de
agua comenzaron a secarse. Esto tuvo como resultado
setenta años de investigación hidrológica
en Jonkershoek y otros sitios, utilizando el método
de cuencas pareadas, que mostró que las plantaciones
generan reducciones significativas del caudal de agua,
que varían según la especie. Para los
pinos se calculó que había una reducción
de 30-40 mm por cada 10% de la cuenca plantada, en el
pico de mayor consumo de agua, y que consumían
el equivalente a unos 400-450mm de precipitaciones.
Los eucaliptos consumen
más agua – aproximadamente el equivalente
a 600mm de lluvias – a causa de su capacidad de
desarrollar raíces profundas, que miden de 30
a 50 metros, por lo cual pueden absorber absolutamente
toda el agua que encuentren en el suelo y llegar a secar
una cuenca. En el caso de Sudáfrica, en una zona
reforestada con eucaliptos, un curso de agua puede secarse
por completo y sólo volverá a aparecer
3 o 4 años después de que los árboles
hayan sido retirados. La cantidad de agua que usa un
árbol depende de la especie, la edad, dónde
se ubica, su tamaño, el tamaño de su copa,
cuán cerca se encuentra de un río y si
está creciendo solo o como parte de una plantación.
En general, un eucalipto consumirá entre 100
y 1000 litros de agua por día, mientras que el
consumo diario de un pino será de 50 a 600 litros.
Según investigaciones
recientes, las plantaciones utilizan una proporción
mucho mayor de agua proveniente de los cursos de agua
durante los períodos de lluvias escasas y bajo
caudal. Por ejemplo, en Sudáfrica la reducción
anual del caudal de agua causada por las plantaciones
es de aproximadamente un 3,2%. No obstante, el impacto
que genera es aún peor en períodos de
bajo caudal, donde las plantaciones lo reducen en un
8%. Esto significa que cuando hay mucha agua las plantaciones
utilizan una cantidad menor, pero cuando el agua es
limitada, usan una cantidad mayor. Entonces, cuando
el agua es escasa, las plantaciones de árboles
utilizan una cantidad muy grande y lo hacen antes de
que pueda llegar a otros usuarios.
¿Cuánta
agua consumen los árboles? La respuesta
exacta es difícil. Según Statistics South
Africa, en el año 2000 los árboles consumieron
10.828 millones de m3, o sea el 16% del agua de Sudáfrica,
mientras que los informes de la Estrategia Nacional
para los Recursos Hídricos (NWRS por su nombre
en inglés) indican que, en el mismo año,
el uso incremental de agua de las plantaciones de árboles,
excedió el de la vegetación natural del
país en 1.460 millones de m3 (3%). Sin embargo,
el término “incremental” es importante
ya que da la impresión de que las plantaciones
utilizan menos agua de la que realmente consumen. La
diferencia entre estas dos cifras surge del hecho de
que los cálculos de Statistics SA reflejan el
consumo de las plantaciones por evapotranspiración,
mientras que NWRS sólo hace referencia al uso
incremental y a la reducción de los caudales.
La organización ambiental GeaSphere calculó
que las plantaciones usan una cantidad 30 veces superior
a la cuota básica gratuita de 25 litros por persona,
por día, de la población entera. Lo que
hace muy diferentes a los árboles es que utilizan
el agua antes de que ésta llegue a los cursos
de agua, lo cual significa que, una vez plantados, el
consumo de agua queda comprometido.
Experiencias de las comunidades en torno a la
escasez de agua. Las plantaciones de árboles
han impactado sobre las comunidades de muchas formas.
En primer lugar, cubren 1,7 millones de hectáreas
de tierra en la zona de mayor pluviosidad y alrededor
de un 40% de esta tierra es reclamada por las comunidades
como tierra ancestral, suya por derecho. En segundo
lugar, las comunidades que viven aguas abajo de las
plantaciones encuentran que a menudo su provisión
de agua se seca y se quedan sin este recurso.
Las plantaciones de árboles y otras plantas
invasivas exóticas. Muchas de las especies
utilizadas en las plantaciones, como algunos pinos,
eucaliptos y acacia negra, son sumamente invasivas,
y Sudáfrica tiene un gran problema con este tipo
de plantas que se apoderan de nuestros paisajes naturales
y utilizan grandes cantidades de agua. Una investigación
reciente indica que, en las condiciones actuales, la
cantidad de agua que se pierde en Sudáfrica debido
a la expansión de árboles exóticos
invasivos podría aumentar de su nivel actual
estimado del 3% a más del 16%.
Las predicciones sobre el cambio climático
para Sudáfrica y la doble carga de los mecanismos
de desarrollo limpio que usan las plantaciones como
sumideros de carbono. El mecanismo de desarrollo
limpio es una de las estrategias de mitigación
del cambio climático que permite el comercio
basado en el secuestro de carbono o en la solución
de los sumideros, con lo cual las industrias emisoras
de carbono del Norte pueden continuar sus actividades,
o incluso expandirlas, si una cantidad equivalente de
carbono se almacena en algún otro lado, por ejemplo,
en una plantación. La utilización de árboles
como sumideros de carbono ha sido descripta por algunos
actores como un trueque de carbono por agua, mientras
que otros estudios concluyen que en aquellos lugares
en que las plantaciones podrían causar escasez
de agua o intensificar la ya existente, este factor
debería ser considerado explícitamente
al trabajar sobre programas de secuestro de carbono.
De hecho, muchas organizaciones se quejan porque los
programas de secuestro de carbono a menudo terminan
en que la gente de los países en desarrollo “pagan
doble” por el cambio climático –
en primer lugar, por el propio cambio climático,
y en segundo lugar por los impactos muchas veces devastadores
asociados a proyectos de desarrollo tales como las plantaciones
de árboles y las grandes represas.
Industria de la celulosa y el papel.
Otro factor a considerar al hablar de árboles
y consumo de agua, es la cantidad de agua que se utiliza
y se contamina en las plantas de celulosa y papel. A
esto se vincula el consumo excesivo de papel en todo
el mundo, que se ha multiplicado por cinco en cuarenta
años.
Conclusión
La intención
del informe es compartir con ustedes lo sedientos que
resultan ser los árboles exóticos e intentar
darles una idea del tamaño de las plantaciones
en cuanto a la superficie que ocupan, y de la magnitud
del problema en lo que respecta a la escasez de agua
que esta generación enfrenta. En lo relativo
al cambio climático, el documento sostiene que
los costos, específicamente en términos
de uso de agua y biodiversidad, son demasiado altos,
y que las plantaciones de árboles no sólo
no deberían expandirse más sino que, dentro
de lo posible, deberían ser eliminadas. Asimismo,
sostiene que hay otras formas de secuestrar carbono
que son preferibles, como aumentar la concentración
de carbono en suelos orgánicos y promover la
salud de las praderas.
Por Liane Greeff,
EcoDoc Africa, correo electrónico:
liane@kingsley.co.za, www.ecodocafrica.co.za
inicio
-
RSPO: la imposibilidad de volver ecológico el
negocio del aceite de palma
Durante las últimas
décadas, las plantaciones de palma aceitera se
han expandido rápidamente en Asia, África
y América Latina, donde ya se han plantado millones
de hectáreas y se planean más millones
para los próximos años. Estas plantaciones
están causando problemas cada vez más
graves para las poblaciones locales y sus medios de
vida, con inclusión de conflictos sociales y
violaciones de los derechos humanos. A pesar de ello
varios actores, tanto en lo nacional como en lo internacional,
continúan promoviendo activamente este cultivo
en contra de una oposición cada vez mayor en
la esfera local.
Es en este contexto
que surge un mecanismo voluntario de certificación,
la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible
(RSPO), con el objetivo de asegurar a los consumidores
que el aceite de palma que consumen – en alimentos,
jabones, cosméticos o combustible – ha
sido producido de manera “sostenible”.
Dada la importancia
de este tema, el WRM produjo un nuevo documento: “Mesa
redonda sobre el aceite de palma sostenible: el “maquillaje
verde” del oscuro negocio del aceite de palma”,
disponible en: http://www.wrm.org.uy/publicaciones/RSPO_esp.pdf
Como establece el
documento, el mayor error de la RSPO es que intenta
mostrar como sostenible algo que es inherentemente insostenible:
un producto obtenido de monocultivos a gran escala de
árboles en su mayoría exóticos,
que generan graves impactos sobre el agua, el suelo,
la fauna y flora silvestres, los bosques, los medios
de vida y la salud humana, y provocan el desplazamiento
de personas y la violación de los derechos humanos.
Una decisión
reciente de una Corte de Malasia ayuda a ilustrar la
diferencia entre los objetivos declarados por la RSPO
y la situación real. Este mes, la comunidad nativa
Kayan de Long Teran Kanan, ubicada sobre el río
Tinjar en la parte malaya de Borneo, ganó una
importante batalla legal contra el gobierno de Sarawak
y la empresa IOI Pelita, una subsidiaria de la productora
malaya de aceite de palma IOI, un influyente miembro
fundador de la RSPO. (1)
La Corte declaró
“sin efecto” los contratos de arrendamiento
de tierras de IOI, dado que habían sido emitidos
por el gobierno de Sarawak de manera ilegal e inconstitucional.
A la luz de esta decisión, es importante saber
que, según IOI, la RSPO había hallado
que la empresa “había actuado responsablemente
en el manejo de la tierra en Sarawak”.
Esto significa que,
si no hubiese sido por la demanda iniciada por una comunidad
local hace más de 12 años y por la decisión
de la Corte, las actividades de IOI se habrían
vuelto “ecológicas” gracias a la
RSPO, y las comunidades afectadas no habrían
recibido compensación alguna.
El documento del
WRM explica que la RSPO ni siquiera asegura la conservación
de los bosques. Por el contrario, legaliza la destrucción
pasada, presente y futura de todos los tipos de bosque,
exceptuando aquellos definidos como “bosques primarios”
o como “hábitats de alto valor de conservación”.
Todos los demás pueden ser arrasados “sosteniblemente”,
ser reemplazados por palma aceitera y recibir el certificado
de la RSPO.
En relación
a los derechos de las poblaciones locales, los criterios
de la RSPO no aseguran suficientes salvaguardas contra
la expansión futura de las plantaciones de palma
aceitera sobre sus territorios, lo cual los privará
de sus tierras y sus medios de vida, impactando al mismo
tiempo sobre su salud.
En lo que respecta
a los suelos, el agua y la biodiversidad, la RSPO sólo
servirá para disfrazar los impactos inevitables
del manejo de las plantaciones de palma aceitera sobre
estos tres recursos vitales, mientras la destrucción
de los bosques sumará más emisiones de
CO2 al cambio climático.
El problema con
la RSPO es que transmite el mensaje de que el aceite
de palma puede certificarse como “sostenible”.
Frente a este argumento, la única respuesta posible
de cualquiera que sepa algo acerca de los impactos de
los monocultivos a gran escala de palma aceitera es
que la certificación RSPO es un fraude.
Está bastante
claro que el único aceite de palma del cual podría
realmente decirse que es ecológicamente sustentable
es el producido por las comunidades locales de África
occidental – donde la palma aceitera es una especie
nativa – a partir de bosques donde estas palmas
han crecido naturalmente. También las plantaciones
en pequeña escala fuera del hábitat original
de la especie – como en el caso de Bahía,
Brasil, donde este cultivo forma parte de la cultura
afrobrasileña – han demostrado ser socialmente
beneficiosas y ambientalmente sostenibles.
Sin embargo, la
mayor parte del aceite comercializado internacionalmente
– incluso el de África occidental –
proviene de plantaciones de palma aceitera a gran escala
que generan impactos sociales y ambientales generalizados.
Como sucede con las plantaciones de otros árboles
– como pinos y eucaliptos – el problema
no es la especie plantada sino la forma y la escala
en que se establecen. Que el aceite de palma producido
a partir de dichas plantaciones pueda ser certificado
como sostenible es, a todas luces, una tarea imposible.
(1) “Borneo
natives win class action suit against Malaysian oil
palm giant”, comunicado de prensa de BRIMAS, 31
de marzo de 2010, http://www.illegal-logging.info/item_single.php?it_id=4323&it=news,
difundido por la Fundación Bruno Manser, Basilea,
Suiza, correo electrónico: bmf@bmf.ch.
inicio
CAMBIO
CLIMÁTICO
-
Bolivia: una conferencia de los pueblos sobre el cambio
climático, un espacio para plantear un cambio
de rumbo
Luego del estrepitoso
y anunciado fracaso de la Convención de las Naciones
Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en
Copenhague en diciembre de 2009, el presidente de Bolivia,
Evo Morales, tomó la iniciativa de convocar a
otro tipo de cumbre en busca de soluciones. Se trata
de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio
Climático y los Derechos de la Madre Tierra,
que se llevará a cabo en la ciudad boliviana
de Cochabamba, del 19 al 22 de Abril de 2010 (http://cmpcc.org/).
Se calcula que participarán
unas 10.000 personas, en gran medida integrantes de
organizaciones y movimientos sociales, aunque también
habrá delegaciones oficiales de países
de todo el mundo.
Se han instrumentado
17 grupos de trabajo en los que se puede participar
de manera presencial y/o virtual. Algunos se refieren
a temas clásicos, como “Bosques”,
“Adaptación”, “Protocolo de
Kyoto”, “Financiamiento”. Pero también
hay otros temas que sin duda traducen la intención
de llevar las soluciones al problema del cambio climático
por un carril distinto al transitado hasta ahora en
la Convención sobre el Cambio Climático.
Son temas tales como: “Peligros del mercado de
carbono”, “Deuda climática”,
“Tribunal de Justicia Climática”,
“Referéndum Cambio Climático”,
“Derechos de la Madre Tierra”, “Causas
estructurales”.
Por otro lado, hay
una larga lista de eventos autogestionados que revela
una gran diversidad de abordajes enfrentados. Allí
también se encuentran enfoques críticos
a los intereses que están por detrás de
la mercantilización de la naturaleza, como ocurre
con los bosques en mecanismos como REDD, y quienes plantean
que estamos ante una crisis civilizatoria y que hay
que buscar paradigmas alternativos, reivindicando la
importancia de la agricultura campesina y de la soberanía
alimentaria como respuestas al cambio climático,
con una participación muy activa de la mujer
como agente de propuestas y cambio – en
organizaciones como la Marcha Mundial de Mujeres, GenderCC,
Confederación Nacional de Mujeres Campesinas
e Indígenas de Bolivia, Red Feminismo Comunitario,
Movimiento de Mujeres Campesinas, Asociación
Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI),
por citar algunas.
Esta cumbre de los
pueblos abre la posibilidad de que otras voces y otras
propuestas, acalladas en los eventos oficiales, resuenen
con mayor fuerza. Las recientes negociaciones de abril
de la Convención sobre el Cambio Climático
celebradas en Bonn acordaron que el nuevo texto de negociación
que está en discusión tomará en
consideración las propuestas que se presenten
antes del 26 de abril de 2010. Esto significa que habría
tiempo de incluir las que surjan de la Conferencia de
los Pueblos.
Esta conferencia
será un encuentro popular en un país latinoamericano
cuyo pueblo indígena ha sido sangrado y expoliado
por más de 500 años de colonialismo, neocolonialismo
y neoliberalismo, pero que también supo dar y
ganar una batalla increíble por el agua y por
su dignidad, y que puso en el gobierno al primer presidente
indígena del continente. Es un lugar significativo
para transformar esta crisis climática en la
que nos ha sumergido el modelo de civilización
occidental imperante, en oportunidad de cambio. Un cambio
que nos devuelva a nuestras raíces, a la armonía
con la Madre Tierra y entre los hermanos y hermanas
que la habitamos.
inicio
-
Campaña internacional de firmas contra REDD
Las críticas
a las soluciones inefectivas e injustas para el cambio
climático que continúan aplicándose
como de costumbre bajo la forma de compensaciones y
comercialización de carbono, están aumentando
entre la sociedad civil del mundo.
Los afiliados al
Grupo Durban por Justicia Social – una red internacional
de organizaciones independientes, individuos y movimientos
populares – llamaron la atención sobre
los peligros de REDD, tales como la apropiación
de tierras y la inclusión de este mecanismo en
el mercado de carbono, y piden solidaridad de forma
urgente en una nueva declaración que rechaza
los mecanismos de Reducción de Emisiones por
Deforestación y Degradación Forestal (REDD)
que actualmente se formulan bajo la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre Cambio climático,
y que ya están siendo probados en programas como
el Fondo Cooperativo para el Carbono Forestal del Banco
Mundial y el Programa REDD de Naciones Unidas. Las nuevas
licencias para contaminar que serán generadas
por REDD están diseñadas de tal forma
que obstruyen la única solución factible
para el cambio climático: mantener el petróleo,
el carbón y el gas bajo tierra.
El grupo exhorta
a firmar la Declaración sobre REDD antes de la
Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático
y los Derechos de la Madre Tierra, a desarrollarse en
Bolivia del 19 al 22 de abril, para que las voces de
quienes se oponen a REDD cuenten con apoyo mundial.
La declaración
puede ser firmada en http://www.durbanclimatejustice.org/.
inicio