Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

BANCO MUNDIAL – El BM y el acaparamiento de tierras

En un escenario mundial de creciente privatización y concentración de la riqueza, proceso manifestado también en el acaparamiento de tierras, muchos actores financieros procuran contar con mecanismos que hagan posible sus movidas especulativas. Se necesita una enorme circulación de dinero, y las instituciones financieras internacionales y los bancos multilaterales han cumplido ese rol.

El Banco Mundial ha sido instrumental en la promoción de las políticas que han desembocado en el estado actual de cosas, donde la deforestación se agrava, el cambio climático continúa, las desigualdades sociales aumentan.

En materia de bosques, el Banco ha promovido, por un lado el sistema de concesiones comerciales y por el otro la silvicultura, que ha equivalido a plantaciones madereras industriales. Ambas políticas para la transformación de madera en un producto de mercado, perjudicaron tanto a los bosques como a los pueblos que de ellos dependen.Y también otro tipo de políticas, como la privatización de la generación de electricidad, constituyó, por ejemplo en Zambia, un factor de deforestación, que ya denunciábamos en 2001 (ver boletín 50 del WRM): el aumento de los precios de las tarifas eléctricas que implicó la privatización impulsó el consumo de carbón, transformándolo en un producto de mercado e incidiendo en el avance sobre los bosques.

A pesar de que el Banco Mundial ha facilitado cuantiosas sumas de dinero para el emprendimiento de actividades vinculadas a la adquisición de tierras, en su reciente conferencia anual sobre Tierra y Propiedad, celebrada en abril, su presidente, Dr. Jim Yong Kim, manifestó que el Grupo del Banco Mundial comparte las inquietudes sobre los riesgos asociados con las adquisiciones de tierra a gran escala. (1)

Pero esa preocupación del Banco Mundial no condice con lo que ha sido y continúa siendo su línea de acción.

El Banco gusta de reiterar su compromiso con la promoción de políticas “que reconocen todas las formas de tenencia de la tierra”, pero, como denuncia Oxfam (2), sus programas han llevado a la pérdida de tierras y medios de vida de muchas comunidades vulnerables, como en Camboya y Guatemala, y a numerosos conflictos, como en Camboya, Filipinas y Panamá, en ocasiones reforzando la titulación privada e individual de la tierra, en menoscabo de las demandas colectivas de reconocimiento del territorio.

Para refrescar la memoria sobre el protagonismo del Banco Mundial en el actual proceso de acaparamiento de tierras vale la pena mencionar la información brindada por GRAIN (3) en la que revela que tanto la Corporación Financiera Internacional (CFI) como la Agencia Multilateral de Garantía de las Inversiones (MIGA), ambos organismos del Banco Mundial dedicados a la promoción de inversiones comerciales, proporcionan seguros contra riesgos políticos a los proyectos de acaparamiento de tierras.

A partir de datos del propio BM, GRAIN informa que el MIGA ha apoyado con 50 millones de dólares las inversiones de 300 millones de dólares de Chayton Capital, una firma de acciones privadas con sede en el Reino Unido que invierte en tierras de cultivo en el sur de África. También ha actuado protegiendo las inversiones en tierra de cultivo del fondo de cobertura británico SilverStreet capital, y ha sido crucial el papel de protección a las inversiones en tierras de cultivo proporcionado por MIGA. Si surgen los problemas, “ustedes contarán con el Banco Mundial de su lado”, expresó uno de los jefes de inversiones del referido fondo.

Como dijimos, el Banco Mundial se muestra preocupado. Pero, ¿acaso sus nuevas iniciativas reflejan esa preocupación? El proyecto Bretton Woods señala las nuevas iniciativas del Banco Mundial, que reflejan sus prioridades actuales: a fines de septiembre el Bancoanunció una contribución de 1,2 millones de dólares a 10 países de América Latina, África y Asia que “están adoptando o considerando la adopción de biotecnología agrícola”. (4) Los fondos estarían destinados a la armonización de las regulaciones en materia de bioseguridad de esos países y a fortalecer su eficiencia. Esto implica insertar a estos países en el modelo agrícola industrial basado en insumos químicos y biotecnológicos y en la producción en gran escala, que conduce a una agricultura sin agricultores. Implica mayor apropiación de los grandes capitales. Implica mayor concentración y acaparamiento.

En ese misma línea de acción, el Banco Mundial tiene el proyecto “Haciendo Negocios en el sector de la agricultura” (DBA – Doing Business in Agriculture), que cuenta con el apoyo del G8 y apunta a estimular la introducción de reformas jurídicas que faciliten el desarrollo de la agroindustria.

En su informe de octubre 2012, Africa can help feedAfrica, el Banco Mundial aconseja a los países africanosque eliminen los obstáculos comerciales con el argumento de que con ello se creará un mercado competitivo de alimentos que ayudará a los sectores pobres. ¿Será que la liberalización de los mercados beneficia a los más desposeídos?

La organización GenderAction, en su informe “Gender, IFIs and Food Insecurity. Case Study: Zambia” (5) denuncia que en la segunda mitad de la década de 1980, el Banco Mundial y las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) empujaron al gobierno de Zambia a adoptar políticas neoliberales de ajuste estructural que incluían liberalización del comercio, privatización de empresas públicas y eliminación de subsidios y controles de precios, con el argumento de que reducirían la pobreza. Pero el crecimiento económico del país se estancó y esas políticas condujeron al deterioro de la prestación de los servicios públicos, perjudicando a los pequeños agricultores que no estaban preparados para enfrentar las supuestas oportunidades del mercado emergente que acompaña la liberalización del mercado. Las políticas neoliberales fueron particularmente devastadoras para las mujeres rurales, cuyos ingresos se redujeron a la vez que aumentaron las tasas de desempleo y los precios de los alimentos, contribuyendo a un aumento de la inseguridad alimentaria en Zambia. Además, la consolidación de la propiedad individual de la tierra resultante del proceso de “modernización” y comercialización marginó a las mujeres, sin derechos de propiedad sobre la tierra a pesar de llevar a cabo la mayor parte del trabajo agrícola de Zambia. Aún cuando el gobierno finalmente abandonó esas políticas, el daño ya estaba hecho.

En octubre de 2012, Oxfam Internacional exigió al Banco Mundial que suspendiera todos los préstamos del grupo a los proyectos que implicaran o habilitaran la adquisición de tierras a gran escala para negocios agrícolas, y que revisara sus políticas y procedimientos de manera de asegurar los derechos de las comunidades afectadas, los productores de alimentos a pequeña escala, las mujeres y otros grupos marginados, a la tierra y los bienes naturales de los que dependen. (6) Según Oxfam, desde el año 2008, 21 comunidades presentaron denuncias formales al Banco por violación de sus derechos a la tierra, a pesar de la enorme dificultad que representa para una comunidad iniciar este tipo de procesos, que insumen dinero, requieren de personal técnico e informado, y llevan mucho tiempo.

El Banco Mundial ha sido decisivo en el proceso de convertir a la agricultura en una industria e incorporar cada vez más bienes naturales al mercado. Todo indica que hoy sigue fiel a ese papel, facilitando el acaparamiento de tierras que suponen grandes negocios para los capitalistas pero mayor desposeimiento para las comunidades rurales.

(1) “World Bank Group: Access to Land is Critical for the Poor”, comunicado de prensa del BM, 8/04/2013, http://www.worldbank.org/en/news/press-release/2013/04/08/world-bank-group-access-to-land-is-critical-for-the-poor
(2) “The World Bank and land grabs”, Hannah Stoddart, Oxfam GB, 15 de abril de 2013, http://policy-practice.oxfam.org.uk/blog/2013/04/the-world-bank-and-land-grabs
(3) “El informe del Banco Mundial sobre acaparamiento de tierras: más allá del humo y los espejos”, GRAIN, septiembre de 2010, http://www.grain.org/article/entries/4022-el-informe-del-banco-mundial-sobre-acaparamiento-de-tierras-mas-alla-del-humo-y-los-espejos 
(4) “Call for freeze on World Bank ‘land grabs’”, Bretton Woods Project,www.brettonwoodsproject.org/art-571586
(5) “Gender, IFIs and Food Insecurity Case Study: Zambia”, Gender Action,http://www.genderaction.org/program/food/case/zambia.html
(6) ‘Our Land, Our Lives’Timeout onthe global land rush, Oxfam International,http://www.oxfamnovib.nl/redactie/Downloads/Rapporten/bn-land-lives-freeze-041012-en%20%5Bembargoed%5D.pdf