Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Basureros de carbono japoneses en Australia

La empresa japonesa Tokyo Electric Power Co. (Tepco) ha firmado recientemente una carta de intención para participar en un proyecto de plantaciones forestales promovido por la agencia estatal State Forests de Nueva Gales del Sur (NGS), Australia, según se dijo, como parte de sus esfuerzos para enfrentar el problema del calentamiento global. Desde noviembre pasado, NGS cuenta con una legislación que ampara las plantaciones como reservorios de carbono. Las oficinas forestales de Australia han venido tratando de promocionar sus proyectos de sumideros en el recientemente creado “mercado de emisiones de carbono” a partir del Protocolo de Kyoto. No es ésta la única medida adoptada por este país con la finalidad de ingresar en dicho mercado. Sydney Future Exchange -también en asociación con State Forests de NGS está interesada en crear un mercado de cambio y comercialización de créditos de carbono, como parte de un plan para convertirse en un centro de comercialización de emisiones a nivel mundial. La compañía habrá de buscar inversores en la propia Australia y también en Nueva Zelanda y los EE.UU.

Tepco y State Forests de NGS están a punto de concluir un acuerdo formal una vez que se establezcan específicamente las condiciones del mismo. Los japoneses están planeando empezar con el proyecto mediante la plantación de 1.000 hectáreas el año próximo y de extenderla a 40.000 hectáreas en los próximos 10 años.

En junio del año pasado, Tepco firmó un memorándum de acuerdo con el Banco Mundial, como primera entidad japonesa participante del “Fondo Prototipo de Carbono”, un sistema de compra y venta de proyectos de emisiones de carbono.

Esta nueva movida de los japoneses en el tema cambio climático debe ser observada en un contexto más amplio. En efecto, la agencia japonesa de cooperación internacional (JICA) ha estado -y sigue estando- muy vinculada a la promoción de proyectos de gran escala para la instalación de monocultivos de especies forestales de rápido crecimiento con el fin de producir fibra barata en varios países del Sur (ver Boletines nros. 9 y 25 del WRM). Simultáneamente, la industria japonesa emite grandes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, al tiempo que la economía japonesa consume grandes volúmenes de madera y de productos madereros, lo que resulta en la destrucción de los bosques del mundo. Ambas actividades significan un aumento del volumen de gases de efecto invernadero en el aire. Y ahora Tepco -que seguramente habrá de ser seguida por otras empresas- está creando basureros de carbono mediante plantaciones forestales . . . no en su propio país, por supuesto.

Fuentes: Yuri Onodera, Amigos de la Tierra-Japón, 9/9/99;

“Sidney Future Exchange expands into carbon trading”, Sydney Morning Herald, 31/8/99.