Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Bosques tropicales de Papua Nueva Guinea amenazados

Papua Nueva Guinea es otro buen (mal) ejemplo de las actuales tendencias en lo referente a la conservación de los bosques. El mundo proclama su preocupación por la tasa de deforestación que afecta el Planeta, pero hace muy poco para abordar el problema. Por el contrario, fuerzas aparentemente “neutrales”, como “la macroeconomía”, “las fuerzas del mercado” o “el comercio internacional” siguen destruyendo los bosques, al tiempo que los gobiernos y las organizaciones internacionales siguen firmando acuerdos -que quedan sólo en el papel- para protegerlos. El resultado de ello no es el desarrollo, sino el ulterior empobrecimiento de los pueblos, la degradación de los recursos de los que aquellos dependen y el enriquecimiento de las transnacionales y las élites locales. Pueden y deben tomarse medidas para permitir que los países aumenten la calidad de vida de sus pueblos, conservando a la vez los sistemas de mantención de la vida en el Planeta. La comunidad mundial debería demostrar su compromiso con la conservación de los bosques ayudando a países como Papua Nueva Guinea, en lugar de permitir que un puñado de transnacionales siga obteniendo ganancias a costas de este país.

En los próximos dos o tres meses habrá de decidirse si la selva de Papua Nueva Guinea -una de las cuatro más importantes del Planeta- permanece intacta, o si todos los bosques donde se pueda operar son destinados a la explotación, para así comenzar un destructivo proceso de deforestación. A continuación publicamos un comunicado de prensa del Comité por una Papua Nueva Guinea Próspera y Sustentable, en el que se detalla la actual dramática situación:

“Marzo 28 de 1999 (Port Moresby, Papua Nueva Guinea). Durante los últimos meses, el gobierno de Papua Nueva Guinea (PNG) ha tomado una serie de medidas que debilitan severamente la administración del sector forestal y ponen seriamente en peligro la sustentabilidad de la selva tropical húmeda y el potencial de desarrollo futuro de sus ciudadanos.

Las selvas de PNG deben su importancia a nivel mundial a ser uno de los últimos biomas boscosos tropicales de mayor magnitud. Este ecosistema forestal es responsable del almacenaje de enormes cantidades de carbono y de la regulación del clima a nivel global. Ocupando tan sólo el 1% de las tierras emergidas, se estima que PNG alberga del 5 al 8% de las especies de la Tierra. En los últimos años se ha dado un cierto progreso, al aprobarse legislación y crearse instituciones con el fin de regular la industria maderera, de la que hacia fines de 1980 se decía estaba compuesta por “barones del robo”.

Actualmente PNG, que se ve enfrentada a una crisis económica promovida por años de mala administración, ha adoptado una política deliberada de liquidación de sus recursos forestales, como desesperado manotón de ahogado para lograr la estabilidad económica. Siguiendo los consejos de un consultor económico extranjero -de los que cobran altos honorarios- el gobierno está adoptando una política forestal y económica equivocada, por la se procura terminar con todos los recursos forestales remanentes, destinándolos a ser convertidos en rolos de exportación. Con ello se piensa mantener el valor de la ya desvalorizada moneda.

El reciente deterioro del sector forestal es indicativo de la mala administración que se está realizando, la cual está además en vías de empeorar. Se está haciendo una repartija de recursos forestales extremadamente valiosos, sin tener en cuenta la opinión de la población y sin que ello reporte beneficio alguno para el país. Las medidas adoptadas comprenden:

Eliminación de las tasas de exportación de rolos. Estas tasas fueron reducidas a fines de 1998 de un promedio del 33% a uno del 0-5%, vigente actualmente. Los exportadores de madera de PNG prácticamente no están pagando tasas de exportación, con lo que los ingresos del erario se ven resentidos.

Un regalo de 800.000 hectáreas. El Servicio Forestal ha decidido otorgar concesiones por 800.000 hectáreas en la Provincia Oriental, conocida como Kumula Doso. Esta es una “extensión” de un área de corta de 600.000 hectáreas, ya existente, que está en manos de la compañía maderera malaya que a su vez domina la industria. La concesión de esta enorme y muy valiosa área no pasó por una adecuada licitación pública. La misma se entiende sobre una de las mayores y más importantes selvas húmedas remanentes en las tierras bajas del Pacífico asiático y abarca la totalidad de la misma, por lo que es seguro que toda el area será eventualmente explotada.

Concesión ilegal de áreas de corta. Están siendo tramitadas aceleramente por lo menos 12 -y presumiblemente 17- nuevas operaciones industriales de madereo. Ello significa que, siguiendo las instrucciones del actual gobierno, millones de hectáreas de selva tropical de incalculable valor -que constituyen la mayor parte de las selvas remanentes en el país- serán repartidas a gran velocidad, por fuera de la legislación y las regulaciones vigentes en la materia. Se espera -y de hecho ya hay indicaciones de ello- que la desesperación por la lenta marcha de las aprobaciones de estos proyectos derive en que se ejerzan presiones ante el Ministerio de Bosques para que la legislación y las regulaciones en la materia se hagan todavía más débiles.

Inexistencia de monitoreo para la exportación de rolos. Desde hace ya unos años, la exportación de rolos de PNG estaba sujeta al monitoreo de SGS, una empresa suiza de inspección y monitoreo. Este fue uno de los más exitosos esfuerzos para lograr una reforma de la industria maderera, que procura escapar a los controles. El gobierno optó por no renovar el contrato de la firma, a pesar del hecho de que el monitoreo se solventa a si mismo al asegurar el ingreso de fondos al estado. A partir del 1ro. de abril no habrá más monitoreo, por lo que se espera un aumento de las declaraciones ilegales y los fraudes en las exportaciones.

Desmantelamiento del Servicio Forestal. Quienes en el Servicio Forestal insisten en que las concesiones se hagan adecuadamente, están siendo destinados a puestos de menor jerarquía o bien silenciados. El Gerente General del Servicio Forestal -un funcionario respetado por todos- quien ha insistido en la necesidad de respetar los procedimientos legales y ha trabajado en pos de que se mantenga el monitoreo de la exportación de rolos, fue degradado de su cargo la semana pasada, sin las debidas garantías del caso.

Tras varios años en que se dio un mejoramiento en la administración del sector forestal, PNG parece volver hoy a los viejos tiempos en los cuales la industria maderera obtenía suculentos beneficios, en tanto el país no sacaba ninguno. Esta es una catástrofe de alcance nacional e incluso global, por la cual muchas generaciones deberán pagar.

PEDIDO DE ACCION. ¿Está Ud. preocupado por esta situación? Entonces envíe el comunicado de prensa precedente a los medios de su país. Diríjase al Primer Ministro de PNG, al Presidente del Banco Mundial y a los medios de prensa de PNG utilizando la información ofrecida en el comunicado. La situación empeora día a día, por lo que las acciones a emprenderse son urgentes. Agradecemos hagan llegar sus mensajes lo antes posible a:

Mr. Prime Minister
Bill Skate
Morauta House
PO Box 639
Waigani, Papua New Guinea

Senator the Hon. Robert Hill
Minister for Environment and Heritage
Parliament House, Canberra, ACT 2600
Australia

Fuente: Ecological Enterprises. Por información adicional contactarse con: Brian Brunton.