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Brasil: desastre social y ambiental provocado por empresa papelera

En el último fin de semana de marzo, más precisamente el viernes 28 por la noche, en Minas Gerais, se rompió un depósito de productos químicos de la fábrica de papel “Industria Cataguazes”. La fábrica, próxima a la ciudad de Cataguazes, está sobre el río Pomba, en el cual se derramaron así millones de litros de soda cáustica, cloro, y otros productos tóxicos utilizados en la fabricación de papel.

El río Pomba desagua en el río principal del estado de Río de Janeiro, Paraíba do Sul, que como consecuencia también fue afectado por la contaminación. Una gran mancha cubrió toda la extensión de este río a la altura del municipio de São João da Barra, y se trasladó hasta alcanzar el océano, contaminando a su paso las playas de Atafona, Grussaí e Iquipari. Imágenes en la televisión mostraban a los ríos Pomba y Paraíba do Sul cubiertos de una espuma blanca, peces muertos flotando en la superficie y largas colas de personas esperando el agua que les alcanzaban en camiones.

Se trata tal vez del mayor desastre ecológico ocurrido en el país, del cual el ecosistema precisaría unos 15 años para recuperarse, según opinan algunos científicos. El derrame de millones de litros de productos tóxicos afectó aproximadamente a un millón de personas, implicó que más de medio millón de residentes de ocho municipios quedaran sin abastecimiento de agua durante varios días, y que por 90 días se prohibiera la pesca en los dos ríos contaminados. Ante el perjuicio que eso representa para los pescadores locales, la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, anunció que recibirán una compensación en dinero equivalente a un salario mínimo por mes durante el periodo en que la actividad esté suspendida por causa de la contaminación.

Hay un segundo tanque de 700 millones de litros de material tóxico de la empresa, que también es motivo de preocupación pues no es considerado seguro, por lo que se están tomando medidas preventivas.

Algunas organizaciones ambientalistas han responsabilizado, además de a la empresa, al gobierno del estado de Minas Gerais por omisión en las medidas de control. La fábrica fue clausurada y por su parte la Justicia Federal decretó la prisión preventiva del Director administrativo de la empresa, Félix Santana, y del socio gerente, João Gregório do Bem, quienes podrían enfrentar acusaciones penales. El gobierno anunció, además, que aplicaría a la empresa una multa de aproximadamente 15 millones de dólares. No obstante, es difícil pensar que haya una cifra que compense los graves perjuicios, tal vez algunos de ellos irreversibles, que se han ocasionado al ecosistema, a la economía y a la salud de la región.

Durante la audiencia pública de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, la Ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, habló sobre los cuatro propósitos en los que trabajará el Ministerio en los próximos años: transversalidad, control social, fortalecimiento del sector ambiental y desarrollo sustentable. La ministra dijo que es necesario un gran esfuerzo para hacer que la política ambiental no sea una política aislada del Ministerio, sino que se transforme en una acción integrada del gobierno.

Seguramente un gran desafío, al igual que los temas que este desastre pone sobre la mesa, que están lejos de ser resueltos y quizás tampoco hayan sido suficientemente discutidos: costos sociales y ambientales, responsabilidad empresarial, control social, política ambiental, sustentabilidad de los modelos de producción, entre otros. Lo que sí queda en claro es la debilidad del argumento de quienes proponen la autoregulación de las empresas en el marco de la apertura de los mercados y de las políticas de desreglamentación.

Porque no es que las empresas ignoren la problemática ambiental. Es más, casi todas, en sus páginas Web, se ufanan de sus propósitos ambientales. La propia “Industria Cataguazes de Papel” declara que “la preservación ambiental a través del reciclado de papel proveniente de grandes centros urbanos como San Pablo, Vitoria, Río de Janeiro y Belo Horizonte es un compromiso de Cataguazes con la sociedad”. Y hasta argumenta que “cada tonelada de papel reciclado evita la tala de un promedio de 20 a 30 pies de eucaliptos, o de 16 a 30 árboles nativos”. ¿Qué dirá ahora acerca de su “compromiso con la sociedad”? ¿Lo siento? Lo que importa en todos los casos es asegurar una estricta vigilancia por parte del Estado y de la sociedad en su conjunto de las actividades de las empresas para asegurar que situaciones como ésta no se vuelvan a repetir. Las empresas podrán tener buenas intenciones, pero no son instituciones de beneficiencia. Lo que les interesa por sobre todo es su rentabilidad.

La sociedad debe asumir estos temas con rigor y sin ingenuidad, porque las empresas se adecuan a los tiempos y hacen el marketing que sea necesario para continuar con sus negocios. Sin embargo, los “accidentes” siguen ocurriendo. Ya ha habido varios botones de muestra. ¿Cuántos más se necesitarán?

Artículo basado en información obtenida de: “Fish, animals and people at risk after caustic soda leak”, 04 Apr 2003, Hannah Hoag, Nature.com, http://www.gristmagazine.com/forward.pl?forward_id=975 ; “Brazil fights spread of toxic spill from factory”, Andrei Khalip, Boston Globe, Reuters, 03 Apr 2003, http://www.gristmagazine.com/forward.pl?forward_id=976 ; “Decretada prisão dos donos da empresa acusada de vazamento de produtos tóxicos en MG”, ambientebrasil.com.br, 03/04/2003, http://www.ambientebrasil.com.br/noticias/index.php3?action=1 ; “Desastre ambiental no Brasil: poluicão do Rio Pomba, EMS-SEMA, http://www.ems-sema.org/portugues/act/03_04_rio.pomba.html ; Información de “Industria Cataguazes de Papel”, http://www.cataguazesdepapel.com.br