Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Brasil: Stora Enso y Aracruz proyectan la mayor fábrica de celulosa del mundo

En algunas semanas los accionistas de Veracel decidirán sobre la construcción de una enorme fábrica de celulosa en el estado brasileño de Bahía. El principal director ejecutivo de Veracel, Erton Sanchez, describió al proyecto diciendo que: “Ésta será la planta de celulosa más grande del mundo, con capacidad para producir 900.000 toneladas al año. Se producirá celulosa blanqueada libre de cloro elemental, teniendo como objetivo el segmento más alto del mercado de la celulosa. La inversión total rondará los 930 millones de dólares”.

Veracel es un emprendimiento conjunto del gigante sueco-finlandés Stora Enso y la compañía brasileño-noruega Aracruz. Esta última es el mayor productor mundial de celulosa blanqueada de eucalipto y controla 170.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto en Bahía y Espirito Santo. Para hacer lugar a las vastas plantaciones de Aracruz, los pueblos indígenas Tupinikim y Guaraní, así como las comunidades afrobrasileñas “quilombolas” y otras comunidades locales han perdido sus bosques y sus tierras.

Jukka Harmala, principal director ejecutivo de Stora Enso, dice que su visión de la compañía es que llegue a “ser la compañía de productos forestales líder en el mundo”. En junio de 2001, Harmala declaró a Pulp and Paper International: “Nuestra prioridad en Lationamérica es encontrar buenas fuentes de fibra”. En 1999 Bjorn Hagglund, subdirector ejecutivo de Stora Enso, explicó al Financial Times que la estrategia de la compañía consistía en incrementar sus operaciones de celulosa en Brasil a fin de asegurar la provisión de materia prima para sus fábricas de papel en China y Tailandia.

La decisión de proceder o no con la fábrica de celulosa debió haberse tomado a fines de 2002. “Este proyecto ha sido muy complicado, y es un proyecto grande. Ha sido pospuesto hasta marzo o abril, principalmente por razones económicas y similares” explicó Timo Heikka de la división Estrategia e Inversiones de Stora Enso.

Veracel lleva plantadas 63.000 hectáreas de eucalipto en las 147.000 hectáreas que la compañía posee en Bahía. Está previsto plantar otras 6.000 hectáreas. Independientemente de si la fábrica de celulosa propuesta se concreta o no, Aracruz comprará 3,5 millones de metros cúbicos de madera de las plantaciones de Veracel entre 2002 y 2004.

Timo Heikka, de Stora Enso, visitó el área del proyecto en setiembre del año pasado. Declaró que ” En lo referente a biodiversidad y temas sociales, parece ser una de las mejores opciones en todo el hemisferio sur”. Sanchez, representante de Veracel, asegura que se reservarán 76.000 hectáreas para “preservación y recuperación” del bosque de mata atlántica. También mencionó que Veracel es propietaria de la Estación Veracruz, una reserva de bosques de 6.000 hectáreas, reconocida por UNESCO como patrimonio de la humanidad.

Sanchez no mencionó que cuando Veracel llegó a Bahía en 1991, la compañía planeaba convertir el 80 por ciento de su tierra en plantaciones de eucalipto. Fue solo por la intervención de las ONGs brasileñas y el sindicato de trabajadores forestales que la agencia del medio ambiente brasileña insistió en que se reservaran 6.000 hectáreas para un área protegida. Sanchez tampoco mencionó que Veracel ha talado bosque para instalar sus plantaciones a solo unos pocos kilómetros de la Estación Veracruz (ver boletin 39 del WRM).

En octubre de 2001, el Banco Europeo de Inversiones (BEN) –la institución financiera de la Unión Europea– anunció la aprobación de un préstamo por 30 millones de dólares a Veracel para sus plantaciones en Bahía. La Directora Jefe del Departamento de Información del BEN, Yvonne Berghorst, declaró que “La reforestación con eucalipto ejerce una influencia beneficiosa a largo plazo en el suelo, al reducir la erosión, aumentar la infiltración y la retención del agua y mejorar las propiedades químicas y físicas y la fertilidad del suelo”.

El optimismo de Berghorst contrasta duramente con la realidad que enfrentan las comunidades de Espirito Santo que se ven forzadas a convivir con las plantaciones de Aracruz. En mayo de 2002, en una carta a los altos funcionarios del estado de Espirito Santo, las comunidades locales, los sindicatos y las ONGs describen como se secaron los cursos de agua desde que Aracruz comenzó con las plantaciones. La carta continúa: “Para las comunidades locales y el medio ambiente en general, la sustentabilidad de las plantaciones de eucalipto está muy cuestionada, ya que es un monocultivo de árboles con un ciclo vital extremadamente corto, que demanda grandes cantidades de fertilizantes químicos y agrotóxicos”.

Los representantes de Stora Enso, el BEN, Aracruz y Veracel no contestaron preguntas sobre cuántas personas han sido desplazadas de su tierra para hacer lugar a las plantaciones de Veracel. Erton Sanchez, director ejecutivo de Veracel, comentó que “el índice de ocupación es extremadamente bajo debido a que la población vive en tierras que no pertenecen a la compañía”. Agregó que la tierra que será plantada ha sido “degradada previamente por los anteriores propietarios”.

José Augusto Tosato miembro de la ONG local CEPEDES cuestiona el argumento de la compañía de que la tierra ya estaba degradada. Sostiene que Veracel estableció sus plantaciones en praderas y pequeñas propiedades anteriormente productivas.

La Política de Responsabilidad Social de Stora Enso establece que “Stora Enso considera fundamental la discusión abierta y la interacción con todos los actores involucrados, tanto gubernamentales como no gubernamentales”. En el caso de Veracel, una discusión abierta es imposible porque los estudios de impacto ambiental de las plantaciones no están disponibles para la consideración del público en general.

En respuesta al pedido del Estudio de Impacto Ambiental, Yvonne Berghorst declaró “El EIA es un documento público que se puede obtener recurriendo a las autoridades competentes del estado de Bahía o de Veracel Celulose S.A.”.

Al preguntársele por el EIA, Erton Sanchez –Director Ejecutivo de Veracel– replicó que “la documentación se compone de 14 volúmenes con alrededor de 2.800 páginas. Solo existe en versión impresa, por lo que no es posible enviar una copia electrónica. Sin embargo, los documentos están disponibles para su consulta en el CRA (Centro de Recursos Ambientales), una agencia gubernamental del estado de Bahía con sede en Salvador”.

Si los documentos del proyecto de Veracel no están libremente disponibles, no es posible realizar una discusión abierta. Se debe posponer cualquier decisión de los accionistas para permitir que la sociedad civil en Brasil, Noruega, Suecia y Finlandia tenga la oportunidad de contribuir a una discusión abierta sobre Veracel.

Por : Chris Lang, correo electrónico: http://chrislang.org

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