Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Brasil: violencia contra pueblos indígenas de la Amazonia

La destrucción de la Amazonia está íntimamente ligada a la violencia que los pueblos indígenas y las comunidades locales han sufrido a lo largo de la historia a manos de los grandes terratenientes y con la conformidad de las autoridades. El 22 de febrero ppdo. la oficina europea del WRM envió sendas cartas a autoridades brasileñas expresando su preocupación por los asaltos y asesinatos que ocurrieron recientemente contra integrantes del pueblos indígena Macuxi en el estado de Roraima. La carta dice:

“El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales está profundamente preocupado por las noticias recibidas en relación con los asaltos y asesinatos de que están siendo víctimas los indígenas Macuxi en el estado de Roraima.

De acuerdo con la información recibida, el 7 de febrero de 1999 el Sr. Paulo José de Souza, indígena Macuxi, recibió dos disparos a quemarropa por parte de Roberto Rodríguez, un ocupante ilegal, hermano de Francisco Rodríguez, concejero municipal de Uiramuta, y de Tiago Rodríguez, quienes están implicados en la acción.

El 10 de febrero el misionero Sr. Egon Heck fue apuñalado por Jared Batista da Silva, un empleado de Roberto Rodríguez. En el momento de la agresión él se encaminaba, junto a un grupo de indígenas, al lugar donde Paulo José de Souza había sido agredido. Repentinamente el grupo fue abordado por ocho miembros de la policía militar, seis de los cuales se encontraban ebrios, quienes amenazaron a los indígenas con sus armas.

El 12 de febrero fueron encontrados estrangulados en Maturuca Maloca el Sr. Regelino Nascimento de Souza y el joven indígena Macuxi de 14 años de edad Renan Almeida André.

Según la información recibida, estos acontecimiento forman parte de una atmósfera de violencia que se está dando en Roraima. Luego de la disposición que en diciembre de 1998 autorizó la demarcación de territorios indígenas en Raposa Serra do Sol, algunos líderes políticos, autoridades locales y ocupantes ilegales manifestaron su oposición a la misma. Lo que es más, algunos terratenientes, con el apoyo de políticos de la zona, incluso han desarrollado un boicot contra dicha ordenanza.

Dada la gravedad de los hechos denunciados, le exhortamos a tomar medidas inmediatas para:

– garantizar la integridad física y psicológica de los miembros del pueblo indígena de Raposa Serra do Sol en el estado de Roraima y, en general, de los pueblos indígenas del Brasil;

– garantizar una exhaustiva e imparcial investigación sobre estos hechos, identificar a los responsables, llevarlos a la justicia civil competente y aplicarles las sanciones penales, civiles y/o administrativas que legalmente correspondan;

– asegurar en todas las circunstancias el respeto a los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de acuerdo con las leyes nacionales en vigencia y los Derechos Humanos internacionalmente reconocidos.”