Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Camboya: plantaciones de caucho, deforestación y corrupción

A partir de la década de 1960 Camboya ha promovido la rehabilitación de las plantaciones de caucho y el establecimiento de otras nuevas. Como las plantaciones de caucho requieren la utilización de grandes superficies de tierra, muchas personas han sido desalojadas de sus territorios tradicionales y muchas más han perdido sus formas de sustento, para ceder lugar a las plantaciones (ver Boletín N° 59 del WRM).

La compañía Chhup Rubber Plantation Company inició sus actividades en agosto de 2001 en la comuna de Tumring, distrito de Sandan, provincia de Kompong Thom. La plantación de caucho abarcará 6.200 hectáreas de fértil suelo rojo, “cortesía de las compañías madereras Colexim y Mieng Ly Heng”, afirmó In Horn, sub-gerente de la compañía.

Pero la plantación se ha adentrado, además, en lo profundo del bosque vecino. La tala rasa fuera de los límites de la plantación fue descubierta por Marcus Hardtke, quien supervisa las actividades de tala, y por Eva Galabru, ex directora regional de Global Witness, una organización con sede en Londres y que fuera encargada oficial del gobierno de Camboya para el control de la tala. Ambos vieron el tocón de un árbol de resina a quinientos cincuenta metros de la plantación, y esto los decidió a examinar el área. Caminaron una larga distancia desde el lugar talado, por barrosas trillas de carretas de bueyes e incluso de huellas de neumáticos de maquinaria pesada, hasta que anocheció. Encontraron uno tras otro, sitios que habían sido recién talados, quedando alrededor de 20 tocones, la mayoría ennegrecidos por el fuego y pegajosos por la savia. Varios de los tocones de árboles productores de resina fueron encontrados en el bosque sagrado de Tum Ar, y los pobladores creían que la gente estaba enfermando y muriendo debido a la tala del bosque sagrado. Explicaron que no habían informado sobre el madereo ilegal a la oficina forestal porque estaban convencidos de que los funcionarios forestales eran parte del negocio.

Los árboles talados habían estado produciendo resina, antiguamente una fuente básica de ingresos para los pobladores locales. In Chhan, un residente del poblado de Ronteah, en la comuna de Tumring, comentó que estaba furioso por la tala de árboles de resina. Relató que la subsistencia de su familia había dependido de los árboles de resina hasta que desaparecieron hace cuatro o cinco años. La función de los recolectores de resina es fundamental para la protección del bosque pues conservan a los árboles para una producción que es ambientalmente sustentable (ver Boletines N° 54 y 48 del WRM). Pero ahora están cortando los árboles de resina o los pobladores se ven coaccionados a venderlos.

Hardtke y Galabru estimaron que las compañías madereras han talado como mínimo entre 15 y 20 hectáreas de bosque fuera de los límites de la plantación de caucho, en los últimos dos meses. A pesar de que la legislación forestal de Camboya prohíbe la tala de árboles que sean explotados por los pobladores para la obtención de resina, una forma corriente de evadir la ley es designar la superficie que se está talando como concesión de tierras, algo a lo que una plantación de caucho califica. De esta forma los dos negocios se complementan; encontraron la forma de legalizar que una parte del bosque perenne más rico de las tierras bajas Indochina sea convertido en una plantación de caucho.

Una carta del 30 de junio enviada por el Grupo de Trabajo sobre Manejo de los Recursos Naturales –representantes de donantes que presionaron para obtener la reforma de las actividades madereras– al Ministro de Agricultura, califica los sucesos de Tumring como “problemáticos”. Debido a la falta de análisis previo, “la tala rasa ha precedido a la plantación, dejando grandes extensiones descubiertas y expuestas a la erosión, las comunidades han sido desplazadas y perdieron sus formas de sustento… y hay otros problemas… que creemos amenazan la viabilidad del emprendimiento en su conjunto”, afirma la carta. “Somos concientes de que se están transportando troncos ilegales y no controlados, incluso dentro de Tumring y en los alrededores”, añade la carta.

El Director del Departamento Forestal Ty Sokhun negó que se hubieran transportado troncos e intentó culpar a los agricultores por la tala. Al ser consultado sobre lo ocurrido, In Horn explicó que la gran envergadura del proyecto de la plantación le impidió estar informado de todo lo que sucedía en Tumring. “Por otro lado, no se supone que yo tenga que saber todo”, señaló.

Pero al parecer, hay algo más que ignorancia en este asunto. Los vínculos familiares con el Primer Ministro sugieren un caso de corrupción. Fuentes locales han informado que una tal Sra. Seng Keang está registrada en un documento del Departamento de Bosques y Fauna de fecha 19 de febrero de 2003, como la propietaria de los troncos talados ilegalmente en Tumring. La Sra. Seng Keang es la esposa de Dy Choch, más conocido como Hun Choch, el primo del Primer Ministro Hun Sen y también hermano de Dy Phen, comandante de la policía militar de la provincia de Kompong Thom. También se informó que un hermano de la Sra. Seng Keang, Kok Heang, conocido como “Sr. 95” (previamente subcontratista de la compañía Mieng Ly Heng Concession) es un hombre influyente en la región que ha amenazado a algunas personas de la zona.

Hay indicios de que el Gobierno Real de Camboya pretende establecer plantaciones de caucho similares en otras tres provincias.

La contribución que este tipo de negocio puede hacer al “desarrollo” de la comunidad de Tumring o de Camboya en general es muy cuestionable. Es indudable que los fuertes intereses creados en torno a esta actividad obtienen ganancias de la explotación forestal, pero no se ha realizado ningún estudio ambiental, ni ninguna consulta, ni se ha demarcado la zona de bosque estatal. La tala, las armas y la corrupción van de la mano en muchos lugares, y ahora, en Camboya, parecería que también las plantaciones de caucho se han sumado al grupo.

Artículo basado en información obtenida de: “Borders Unclear at K Thom Rubber Plantation”, por Porter Barron, The Cambodia Daily, 2 de setiembre de 2003.