Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Camerún: ajuste estructural promueve la deforestación

La tala comercial es una de las causas directas más importantes de la acelerada pérdida de los bosques tropicales. Sin embargo las estrategias macroeconómicas implementadas por gobiernos del Sur, bajo presión de poderosos actores como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) son un incentivo aún más fuerte para el incremento de las prácticas insustentables de corta. Camerún es uno de los tantos ejemplos que muestran los impactos de tales políticas en relación con la desaparición de las selvas tropicales.

Camerún es conocido como uno de los países con mayor diversidad ecológica en el continente africano. Entre los humedales costeros y el Monte Camerún -la montaña más alta de Africa Occidental- se extiende la región sureña cálida y húmeda ocupada por densas selvas tropicales donde hay caoba, ébano y obeche. Hay en el país más de 9.000 especies de plantas, 150 de las cuales no se encuentran en ninguna otra parte del mundo. Se estima que los recursos forestales de Camerún alcanzan los 22 millones de hectáreas, de los cuales 14 millones corresponden a selva tropical. El madereo intensivo, promovido por las reformas políticas del FMI, está ahora amenazando las selvas tropicales del país y el hábitat de más de 40 especies de su flora y fauna, incluyendo rinocerontes negros, gorilas y elefantes.

A fines de la década de 1980 el FMI impuso al gobierno un programa de ajuste estructural, que se suponía habría de resolver la crítica situación económica del país. Parte de este programa estaba basado en promover la exportación de productos no tradicionales -comprendida la madera- a través de la devaluación de la moneda. La rebaja en las tasas a la exportación que recomendó el FMI jugaron un importante papel en el incremento de las exportaciones de madera. Entre 1994 y 1995 el número de empresas madereras aumentó de 194 a 351, en tanto las exportaciones de madera crecieron en un 49,6% en el período 1995/96 a 1996/97. Se estima que anualmente desaparecen en Camerún unas 200.000 hectáreas de bosques.

La destrucción de los recursos naturales a la que conduce esta política va acompañada de pobreza. Ya en 1991 un informe del Banco Mundial establecía que hacia 1985, mucho antes de que las medidas de ajuste impactaran sobre muchos ingresos -muchos de los cuales relacionados con el acceso directo a productos y servicios prestados por los bosques- el 40% de la población rural se encontraba en estado de extrema pobreza. Una década de ajuste estructural no ha hecho sino agravar la situación de los bosques y de las comunidades que de ellos dependen. En un reciente informe el propio FMI reconoció la precaria naturaleza de la estrategia exportadora de Camerún.

Fuentes: Friends of the Earth, Environmental consequences of the IMF’s lending policies, cwelch@foe.org “Underlying causes of deforestation and forest degradation in Cameroon” por Wilfred J. Awung (en inglés).