Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Camerún: continúa el madereo ilegal de bosques tropicales

Desde el 13 al 16 de octubre tendrá lugar en Yaoundé, Camerún, la Conferencia Ministerial sobre Aplicación de Leyes sobre Bosques y Gobernabilidad en África (AFLEG, por su sigla en inglés). Todavía está por verse si esta iniciativa dará como resultado acciones concretas para tratar el enorme problema de las operaciones de madereo ilegales y no sustentables en África. Mientras tanto, el madereo ilegal en los bosques de Camerún sigue causando estragos en el medio ambiente, la economía y el sustento de los pobladores locales.

El abuso de los permisos legales conocidos como “ventas de corta”, utilizados para blanquear madera ilegal en el mercado, es una práctica sistemática, incluso entre subsidiarias de compañías europeas. Las “ventas de corta” son permisos para talar una superficie de 2.500 hectáreas del patrimonio de bosques no permanentes durante un período de tres años. Debido al corto plazo del permiso y a la falta de exigencia de un plan de manejo, con frecuencia los bosques son talados de forma altamente destructiva. A menudo los permisos son utilizados para organizar el madereo ilegal sobre superficies mucho mayores que las establecidas.

En marzo de 2003, investigadores de Forests Monitor, junto con la ONG camerunesa Centre pour l’Environnement et le Developpement (CED) y Greenpeace, investigaron las operaciones de dos compañías holandesas, Wijma y Reef, en los bosques de las provincias del Sur y Sudoeste. Ésta fue la segunda vez que Forests Monitor y Greenpeace investigaron las operaciones de Wijma, habiendo ya descubierto actividades de madereo ilegal generalizado de la compañía en julio de 2002 (consultar www.forestsmonitor.org). La compañía fue sancionada por el gobierno en varias ocasiones por realizar madereo ilegal. La tala ilegal de estas compañías con sede en Europa ha causado daños ambientales y sociales a nivel local, además de robar al gobierno y las comunidades de Camerún de ingresos legítimos derivados de la venta de la madera.

La compañía maderera e importadora holandesa Wijma afirma estar comprometida con “el pleno cumplimiento de las reglamentaciones forestales pertinentes” en África y con el “logro de las mejores prácticas ambientales en toda su actividad siempre que sea viable”. A pesar de esas afirmaciones, en marzo de 2003 los investigadores de Forests Monitor, CED y Greenpeace documentaron nuevas pruebas de las actividades ilegales de la compañía en Camerún. Las investigaciones revelaron abusos graves de los permisos de “ventas de corta”, N° 09-04-59 asignados legalmente a la compañía, situados en el departamento de Vallée-du-Ntem en la provincia Sur, que Wijma explotó en 2001. Usando un receptor GPS, las ONGs registraron dos extensas redes de caminos al este y al sur del área de madereo legal, 11 estanques de troncos, y troncos y tocones abandonados en un área de aproximadamente 14 km2 fuera de los límites legales de Wijma. Los troncos abandonados con las marcas del permiso legal 09-04-59 y las marcas de la compañía (GWZ) fueron encontrados en estanques de troncos muy lejos de sus límites oficiales, un método que se usa para blanquear madera ilegal en el mercado. Los investigadores también determinaron que la compañía había talado en forma ilegal cantidades importantes de madera de una unidad de manejo forestal no asignada, identificada con el número UFA 09-022. Además de la pérdida de ingresos provenientes de la madera que sufrieron el gobierno y las comunidades, esta operación de madereo ilegal tuvo consecuencias graves para los pobladores locales, porque la construcción ilegal de carreteras y el madereo destruyeron cultivos agrícolas y plantaciones a pequeña escala manejadas por los agricultores locales. Como mínimo 27 agricultores locales de tres poblados se vieron afectados, con consecuencias inmediatas sobre sus formas de sustento locales, porque tanto los cultivos de alimentos como los comerciales fueron destruidos.

Reef es una compañía holandesa que se especializa en la producción de madera para la construcción naval. Se precia de su buena reputación ambiental y es miembro fundador del FSC-Holanda. Sin embargo, en marzo de 2003 Forests Monitor, CED y Greenpeace descubrieron operaciones ilegales de madereo en las “ventas de corta” (VC) de Reef identificadas con los números 11-06-12 y 11-06-13 en la provincia sudoeste de Camerún. En la VC 11-06-12, Reef trabaja con la compañía camerunesa SEPFCO. Los investigadores de Forests Monitor, CED y Greenpeace encontraron una red de caminos a aproximadamente 5 kilómetros del área de madereo legal, con 6 estanques de troncos en el trayecto de los caminos ilegales. Se encontraron troncos con las marcas del título legal en estanques de troncos, lo que indica el uso fraudulento de los permisos muy lejos de los límites legales de madereo. Además, numerosas plantaciones fueron destruidas por esta operación de madereo ilegal. En la VC 11-06-13, los pobladores de Molongo, poblado situado dentro de la “venta de corta”, levantaron barreras tradicionales para detener el madereo, como protesta por el incumplimiento de las promesas hechas por Reef y su socia PMF Wood. Habían prometido construir puentes definitivos que podrían ser utilizados por los pobladores después de terminar las operaciones de madereo, pero en su lugar construyeron puentes provisorios cuya vida útil estaba prevista por el tiempo suficiente para extraer los troncos de la zona; también habían prometido construir varios caminos buenos, proporcionar materiales para la construcción de un salón comunal, una iglesia y una escuela para el poblado. El único camino en el que el propio poblado había invertido fue destruido por las operaciones de madereo, volviéndose intransitable en automóvil e incluso imposible de transitar a pie en la estación de lluvias. Las plantaciones de cacao de los pobladores locales también fueron destruidas por la operación maderera. Además, los investigadores encontraron un estanque de troncos fuera del límite sur de la “venta de corta” conteniendo varios troncos marcados ilegalmente con el permiso de madereo legal.

Tanto en el caso de Wijma como en el de Reef, no solo se constató el madereo fuera de las áreas permitidas y el uso fraudulento de títulos de madereo legales para blanquear en el mercado la madera talada en forma ilegal, sino que estas operaciones causaron graves dificultades a las comunidades locales, destruyendo cultivos de subsistencia y comerciales. Para colmo de males, las empresas no cumplieron sus promesas de realizar mejoras en infraestructura, y no hicieron los aportes correspondientes a los pobladores locales por la corta de madera. En estos casos, el madereo exacerba la pobreza entre las comunidades locales, y representa además un robo al estado de Camerún por el no pago de aportes provenientes del madereo. Las ONGs han usado la evidencia reunida para presionar a las compañías a que paguen la plena e inmediata compensación a todos los agricultores y comunidades locales cuyas formas de sustento fueron dañadas por sus operaciones, y Reef ha efectuado actualmente un pago inicial al fondo del poblado de Molongo. Las ONGs han exhortado además al gobierno de Camerún a que tome las medidas correspondientes para sancionar a estas compañías.

Por: Forests Monitor, correo electrónico: mail@forestsmonitor.org