Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Camerún: palma aceitera, poblaciones locales y medio ambiente

Las plantaciones de palma aceitera en Camerún cubren más de 80.000 hectáreas, que se dividen en tres sectores diferentes: 1) Plantaciones a gran escala, con aproximadamente 58.000 hectáreas; 2) Plantaciones de aldeas, que abarcan 12.000 hectáreas y 3) Plantaciones “informales”, con cerca de 10.000 hectáreas.

Las plantaciones de aldeas fueron promovidas por el estado para abastecer a las grandes compañías plantadoras y procesadoras propiedad del estado. Se trata de plantaciones que están obligadas por contrato a entregar, a precios de mercado, la totalidad de su producción a las plantas procesadoras de las agroindustrias, actualmente en manos privadas: SOCAPALM, CAMDEV o PAMOL. El “precio de mercado” es obviamente fijado por estas empresas, que a nivel local constituyen monopolios absolutos.

Esta situación ha llevado recientemente a una creciente brecha entre los pequeños productores y las grandes plantaciones. Han aumentado las plantaciones “informales” y la entrega de frutos de palma a las grandes plantas procesadoras ha disminuido progresivamente. Los pobladores locales prefieren procesar ellos mismos sus cosechas o venderlas a pequeñas unidades de procesamiento, de las que habitualmente obtienen un precio mayor y pagos en efectivo. Hasta principios de los noventa, el precio establecido por las compañías se consideraba demasiado bajo, lo que llevó a desviar la producción en pequeña escala hacia otros compradores. Cuando resultó evidente que la producción propia de las agroindustrias era insuficiente para cubrir sus necesidades de procesamiento, éstas se vieron forzadas a aumentar el precio ofrecido a los plantadores externos (de 26-31 francos CFA a 40-50 francos CFA), para asegurar el suministro de materia prima de las plantas procesadoras.

Resulta obvio que la complementariedad entre las plantaciones de las aldeas y las agroindustrias no ha tenido éxito y que la relación entre ambas se basa más en la competencia que en la complementariedad. El simple hecho de que los plantadores locales se rehusen incluso a comunicar la superficie exacta de sus plantaciones a las compañías, explica por sí mismo el tipo de relación que mantienen.

Además es importante destacar que el establecimiento de plantaciones a gran escala a menudo ha estado precedido de la expropiación de tierras de los poblados vecinos, sin compensación adecuada. Según las leyes de Camerún, los campesinos no poseen la tierra por derecho tradicional, y de esa manera la expropiación no exige compensación por parte del estado. Esta fórmula de propiedad de la tierra ya fue utilizada en tiempos de la colonización para expropiar la tierra de los campesinos y después transferirla, sin costo, a los nuevos colonos, que de esa forma podían plantar sus cultivos. Después de la independencia nacional, esa práctica se mantuvo vigente, pero ahora en beneficio de las elites locales.

El establecimiento de grandes plantaciones privadas de palma (generalmente ubicadas en las cercanías de los poblados) exige grandes extensiones de tierras, y se han informado varios casos de conflictos con comunidades locales habitantes del área debido a las modalidades y condiciones de adquisición de tierras por parte de forasteros, quienes, con el apoyo del gobierno, obtienen tierras sobre las cuales no tenían ningún derecho tradicional previo. Sin embargo, el simple hecho de cultivar una planta perenne, como la palma aceitera, les otorga derechos tradicionales permanentes, garantizando sus derechos en perjuicio de la población local.

Por otra parte, las plantaciones de palma aceitera han producido importantes impactos ambientales, entre los que se destacan la deforestación, la pérdida de biodiversidad y la contaminación por el uso de productos agroquímicos. Todos estos impactos tienen como consecuencia la pérdida de las formas de sustento de las poblaciones locales y el deterioro del medio ambiente en que viven.

Es importante destacar que no está permitido cultivar alimentos dentro de las plantaciones, incluso durante el período inicial de las mismas, cuando la población local podría hacer cultivos intercalados entre las filas de palmas. Es necesario investigar los impactos socioeconómicos y ambientales de estas plantaciones sobre los pueblos y aldeas circundantes en torno a los siguientes temas:

– Disponibilidad de alimentos básicos (la comida es más cara en Limbe), alimentos disponibles en el bosque (los productos no madereros del bosque non caros y deben ser importados de otras partes del país), disponibilidad de materiales para artesanías y oportunidades de ingreso alternativas (los ingresos de los trabajadores de las plantaciones son muy bajos).

– Impactos asociados a la deforestación, tales como las inundaciones que ahora son comunes en la zona (los casos de Limbe y Ekondo-Titi, ocurridos respectivamente en 2001 y 1998).

– Impactos de la contaminación con agroquímicos, dado que existen denuncias de que las empresas están empleando productos químicos prohibidos en los países industrializados en aras de bajar los costos y como resultado de la falta de control por parte del Estado.

– Impactos sobre la salud humana, dado que las plantaciones están localizadas cerca de áreas pobladas y las aspersiones aéreas que se realizan en plantaciones asociadas de banana caen sobre los poblados.

– Impactos asociados al ataque de plagas y a enfermedades infecciosas vinculadas a las plantaciones

– El encerramiento de los poblados y la inexistencia de oportunidades para su expansión, lo que da lugar al fenómeno del poblamiento de las áreas montañosas, con los consiguientes conflictos en la cuenca

– Impactos sobre las propiedades químicas, físicas y biológicas del suelo como consecuencia de la descarga de efluentes de la producción de aceite de palma, lo que inutiliza la tierra para toda actividad agrícola. Pese a la existencia de posibilidades para convertir los efluentes en productos útiles, los mismos continúan siendo vertidos al ambiente sin tratamiento previo.

Una vez que se haya llevado a cabo una evaluación de impacto de todo lo anterior será posible proponer alternativas a estos monocultivos de palma bajo un enfoque ambientalmente benigno en torno al uso del suelo en la subregión.

Artículo basado en información obtenida de: Robert Hirsch, “Dynamique récente des plantations individuelles de palmier à huile au Cameroun” Oléagineux, Corps Gras, Lipides. Vol. 7, Numéro 2, Mars – Avril 2000 : 172-4, Dossier : Afrique, plantation et développement.
Hervé Sokoudjou, “Oil Palm Plantations: Yet Another Threat to Cameroons’ Native Forests? (Se publicará próximamente como parte de un material informativo del WRM sobre plantaciones de palma aceitera). Tieguhong Julius Chupezi, 6/7/01 (Comment on Oil Palm Monocultures in Cameroon; comunicación personal).