Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Chad/Camerún: promesas y realidades de un proyecto petrolero financiado por el Banco Mundial

El Proyecto de Explotación Petrolera y Oleoducto de Chad/Camerún (ver Boletines del WRM N° 45, 41, 35, 14 y 2) está ingresando en un momento clave. La finalización de la mayoría de las actividades de construcción está programada para julio de 2003 y las ventas iniciales de petróleo podrían realizarse ya en noviembre de 2003. Como resultado, la finalización de la construcción se producirá más de un año antes de lo previsto; la fecha original de finalización era fines de 2004.

La velocidad de los trabajos de construcción plantea un marcado contraste con el retraso importante en la instrumentación de las medidas dirigidas a asegurar el bienestar de los pobladores locales y la protección del medio ambiente, algunas de las cuales quizás nunca lleguen a ponerse en práctica.

Otra fuerte contradicción del proyecto es el nivel de “comodidad” que logró obtener el Banco Mundial para sí mismo y otros prestamistas para garantizar el repago de los préstamos por parte de Chad y Camerún, y la falta de protección para las poblaciones vulnerables y empobrecidas que habitan en las regiones afectadas por el proyecto. La participación del Grupo del Banco Mundial en el proyecto fue la condición previa para que el consorcio dirigido por la Exxon siguiera adelante con este proyecto de 3,7 mil millones de dólares. El sector privado insistió en la cofinanciación del Grupo del Banco Mundial por dos razones. En primer lugar, porque representa un seguro de riesgo político en una región políticamente volátil, y segundo porque le permitió obtener financiación adicional para el proyecto proveniente del Banco Europeo de Inversiones, agencias de crédito a la exportación de EE.UU. y Francia, un conjunto de prestamistas comerciales y de la venta de bonos. El Banco protege sus préstamos mediante el establecimiento de una cuenta de garantía extraterritorial para Chad en la cual se depositarán todos los ingresos provenientes de las ventas de petróleo, y de la cual se repagarán los préstamos antes de que el saldo de fondos se traspase al gobierno de Chad. En el caso de Camerún, el Banco cobra al país una prima extraordinaria de 10% sobre el monto del préstamo para protegerse de problemas potenciales.

Por otro lado, los pobladores locales asumen los riesgos más importantes. Están sufriendo amenazas graves a la salud pública debido a la contaminación y las enfermedades. Además, la inflación inducida por el proyecto ha deteriorado aún más sus ya escasos ingresos y, con la duplicación del precio de los granos, existe el riesgo de una hambruna en la región productora de petróleo.

El Documento de Evaluación del Proyecto (PAD, por sus siglas en inglés) de abril de 2000, que debería proporcionar información objetiva según la cual la Junta de Directores Ejecutivos del Banco Mundial pueda tomar una decisión informada, contiene las promesas del proyecto para mitigar la pobreza en Chad y promover el desarrollo en Camerún, así como las medidas a tomar para abordar posibles riesgos del proyecto. Pero no es mucho más que un mecanismo de marketing. Contiene afirmaciones cuestionables (por ejemplo: “Chad ha logrado exitosamente establecer instituciones políticas democráticas” [PAD, Pág.121]), quita importancia a los riesgos, y describe los beneficios del proyecto de una forma que en el mejor de los casos se podría describir como ingenuidad deliberada.

El ultimo informe realizado por el Grupo Asesor Internacional (IAG, por sus siglas en inglés) sobre su misión en Chad y Camerún del 15 de octubre al 4 de noviembre de 2002, así como el informe del Grupo Externo de Control de Cumplimiento (ambos organismos trabajan para el Grupo del Banco Mundial), documentan estos problemas con cierto detalle. Pero el IAG carece de poder para lograr la instrumentación de sus recomendaciones y está en gran medida limitado a exhortar al Banco Mundial, a los gobiernos y al consorcio petrolero a que tomen con urgencia medidas fundamentales que son absolutamente esenciales “si se pretende instrumentar el potencial de desarrollo creado por el proyecto”. El IAG reconoce indirectamente sus propias limitaciones al solicitar informes detallados y planes de acción para abordar los numerosos impactos ambientales y sociales del proyecto ahora que las actividades de construcción en Camerún están llegando a su fin. El objetivo original de la creación del IAG fue que sus propios informes pudieran mitigar riesgos y producir medidas correctivas y acciones de generación de capacidad. Ahora esa tarea se está trasladando a algún emprendimiento a llevarse a cabo en el futuro.

Además, el informe de Investigación del Panel de Inspección del Banco Mundial del 23 de Julio de 2002, resultado de la investigación del Panel sobre las reclamaciones de ciudadanos chadianos que afirmaron que estaban siendo lesionados como resultado de una instrumentación deficiente de las políticas de salvaguardia del Banco Mundial, revela intimidación y acoso en el proceso de consulta, lo que imposibilita la “consulta completa e informada”, incumplimiento de la administración del Banco en lo referente a la Directriz Operativa sobre Evaluación Ambiental del propio Banco, falta de generación de capacidad a nivel nacional con la amenaza de poner en riesgo la meta de reducción de la pobreza en las últimas etapas de construcción y en las primeras etapas de funcionamiento del oleoducto, y revela también que no se han tomado medidas para solucionar fluctuaciones y grandes excedentes en el flujo de ingresos, lo que representa riesgos macroeconómicos graves que pueden poner en peligro los objetivos de reducción de la pobreza. En el caso de Camerún, el Panel de Inspección del Banco Mundial está investigando actualmente una reclamación de ciudadanos y ONGs cameruneses, que denuncia que un Plan para los Pueblos Indígenas (PPI) que debía hacerse en forma participativa, fue realizado sin consulta y no incluye medidas para asegurar los derechos a la tierra de los pueblos indígenas.

La mayor parte de las actividades para asegurar beneficios de desarrollo y proteger el medio ambiente hubieran debido realizarse antes o durante las actividades de construcción. Sin embargo, en enero de 2003, ya casi está finalizando la construcción y la mayoría de esas actividades están en sus primeras etapas de preparación, si es que en realidad están avanzando.

Resumen de “The Chad/Cameroon Oil & Pipeline Project – Reaching a Critical Milestone” (El informe completo -en inglés- está disponible en http://www.wrm.org.uy/countries/Cameroon/Horta.html ), por Korinna Horta, Environmental Defense, enero de 2003, correo electrónico: Korinna_Horta@environmentaldefense.org