Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Chile: Compañías forestales y empresas de seguridad acusadas de terrorismo

El pasado febrero el diputado Eugenio Tuma denunció que varios ataques terroristas contra plantaciones de árboles en la sureña IX región, acaecidos durante los últimos meses, podían haber sido llevados a cabo por empleados de las empresas de seguridad contratadas por las compañías forestales para proteger sus propiedades, con el objetivo de echarle la culpa al pueblo indígena Mapuche y así justificar su presencia en la región. Tiempo atrás Leonardo Espinoza, un ex -empleado de Osepar (una de tales empresas de seguridad) y quien fuera despedido por haber incendiado una propiedad de una compañía forestal, no pudo soportar el peso de la culpa y cometió suicidio.

Las propias empresas forestales son consideradas responsables de acciones similares. Siete empleados de Forestal Mininco están listos para atestiguar en detalle ataques terroristas que ellos perpetraron -siguiendo órdenes de la compañía- contra plantaciones y contra aldeas Mapuche. En setiembre de 1999 un empleado de Mininco ya había admitido haber sido sobornado para falsamente acusar a un grupo de Mapuches de cometer actos vandálicos contra la propiedad de la compañía (ver boletín 27 del WRM). A pesar de la evidencia, el presidente de CORMA (Corporación de productores de madera) Pedro Schlack Harnecker en la VIII región rápidamente trató de refutar estos argumentos como infundados, aunque su colega Emilio Guerra de Temuco los considera como plausibles.

Los hechos antes mencionados pueden ser relevantes para el caso que se sigue en la corte para esclarecer las circunstancias en que tres guardias de seguridad de Forestal Minico resultaron seriamente lesionados cuando en la noche del 19 de febrero fueron víctimas de las llamas resultantes de una acción criminal que tuvo lugar en la hacienda Aruacanía de Collipuli en la IX región. “Ellos siempre culpan a los Mapuche de los conflictos que suceden y no reconocen muchas acciones que han llevado a cabo para perjudicarnos, y que incluso tienen un efecto negativo en lo ecológico, como arrasar con nuestros cultivos o secar los ríos de los que nos abastecemos”, dijo José Huenchunao, vocero de la Coordinadora Mapuche Arauco-Malleco, quien también sostuvo que “hay ex-guardias dispuestos a confesar los hechos”, pero el problema es “que hay miedo por el poder que tienen estas empresas”.

El tema de la seguridad ahora está en el centro de la controversia en el sur de Chile. Es una buena oportunidad para reflexionar sobre la inseguridad que el pueblo Mapuche -habitantes tradicionales de la región del sur, cuyos territorios ancestrales fueron invadidos por enormes monocultivos de árboles con el apoyo explícto de las autoridades- ha estado sufriendo por décadas. De seguro que el modelo forestal chileno no les ha proporcionado ni seguridad ni prosperidad.

Fuente: La Nación, 24/2/2000.