Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

China: cría de camarones desplaza manglares de Ramsar

La península de Leizhou está situada en la parte más meridional del sureste de China y es el escalón hacia la isla de Hainan. Con 1.500 kilómetros de costa y 12.500 kilómetros cuadrados, Leizhou es de clima subtropical y contiene muchos estuarios y bahías, donde pueden encontrarse extensos y diversos manglares y los pantanos asociados. En esa zona se pueden hallar 24 especies registradas de mangle y un total aproximado de 3.300 hectáreas de manglares, distribuidos en extensiones aisladas a lo largo de la costa.

China se sumó a la Convención de Ramsar sobre Humedales en 1992, y en 2001 designó a 14 sitios de Ramsar como “Humedales de Importancia Internacional” dentro de China. La administración de estos sitios corresponde a la Administración Estatal de Bosques de China. Lamentablemente, existen importantes deficiencias en la vigilancia y conservación de esas áreas costeras vitales, que ponen en riesgo tanto los manglares como el hábitat de miles de aves acuáticas migratorias. Se ha perdido flora y fauna, incluso manglares y aves costeras, debido principalmente a la expansión de las granjas camaroneras y a la sobreexplotación.

Sin embargo, los beneficios prácticos que ofrecen los manglares a la fauna ictícola, la provisión de productos de madera para la construcción y leña, protección contra la erosión, el filtrado del agua, y la provisión de medicinas y alimentos, exceden por lejos los de la cría de camarones. Los manglares también protegen la costa marítima y a los diques durante tormentas y tifones, dado que pueden absorber hasta 80 por ciento de la energía de las olas, según estudios del Instituto de Investigaciones Forestales Tropicales, de la Academia China de Ciencias.

Una primera medida para contrarrestar el proceso de degradación de los manglares fue el establecimiento de la Reserva Nacional Natural de Manglares de Zhanjiang, en 1997. La superficie total de la reserva, situada en la península de Leizhou, asciende a unas 20.300 hectáreas, que consisten en 12.400 hectáreas de manglares y 7.900 de marismas intermareales. La reserva no comprende una cubierta continua de manglares, sino que está integrada por grandes y pequeños manglares diseminados a lo largo de los 1.500 kilómetros de costa de la península. Las marismas cumplen una función vital como sitio de descanso y alimento de aves acuáticas migratorias. Asimismo, los manglares tienen un importante papel a cumplir en la preservación de la salud e integridad de esas zonas costeras.

Desde 1950, cuando la superficie de manglares de Zhanjiang se estimaba en 17.500 hectáreas, esa cifra cayó constantemente bajo las presiones del desarrollo a 12.400 hectáreas, principalmente por la rápida y reciente expansión de la cría de camarones. La reducción de las existencias de peces y mariscos y la pérdida de manglares implica el empobrecimiento de las comunidades locales. Esta pérdida de recursos naturales ha provocado el aumento de la demanda de los restantes recursos en las comunidades locales, para compensar la reducción de ingresos de la pesca.

La rueda del infortunio parece girar cada vez más rápido. Lamentablemente, los actuales esfuerzos de conservación de los manglares apuntan principalmente a la plantación de la especie exótica Sonneratia apetala, procedente de Bangladesh. Cuando el gobierno creó la reserva de Zhanjiang, ordenó restaurar los manglares degradados y plantar en las marismas. Así, se emprendió una replantación en pequeña escala y se crearon viveros de mangles. Pero existen planes más ambiciosos, que incluyen la plantación masiva de Sonneratia apetala en 3.800 hectáreas de marismas.

Mientras tanto, poco se ha hecho por conservar los manglares y las marismas aún existentes, lo que causa gran preocupación por estos importantes ecosistemas costeros y la gran diversidad y las funciones vitales que ellos sustentan.

Dado que la cría de camarones se considera actualmente una industria muy lucrativa, China planea ampliar su producción y exportación de camarones. Ya compite con productores de Asia y América Latina, y empieza a superarlos. Debido a su bajo costo de mano de obra y materiales, China dejó atrás a su principal rival, Tailandia, que era desde 1992 el mayor productor mundial de camarones.

Los manglares son la interfaz entre la tierra y el mar. Estas “raíces del mar” son refugio de biodiversidad y están en peligro. Son otra frontera de la vida que ha sido traspasada en beneficio de la rentabilidad comercial del gran capital.

Extraído y adaptado de “China’s Mangrove Forests of the Leizhou Peninsula”, de Alfredo Quarto, Mangrove Action Project (MAP), enviado por su autor. E-mail: mangroveap@olympus.net . El artículo completo está disponible en: http://www.wrm.org.uy/deforestation/mangroves/China.html