Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Colombia: “La vida y la dignidad del pueblo Embera no serán inundadas”

El proyecto de la represa hidroeléctrica Urra en Colombia está provocando impactos negativos sobre el pueblo indígena Embera Katío, habitante ancestral del área afectada. Con el apoyo de ONGs colombianas e internacionales los Embera Katío se están oponiendo valientemente al proyecto que es impulsado por el gobierno, dado que el mismo amenaza la existencia de sus medios de vida y su propia cultura (ver Boletín 29 del WRM).

Como parte de sus actividades de resistencia, en diciembre pasado un nutrido grupo de familias indígenas marchó a pie hasta Bogotá para exigir a las autoridades centrales la inmediata suspensión de las obras de la represa y protestar contra el permanente estado de inseguridad y violencia que están sufriendo a causa del fuego cruzado de la guerrilla y los paramilitares, que están intentando forzarlos a abandonar sus territorios.

La marcha de protesta llegó a Bogotá antes de Navidad luego de recorrer un largo camino. El grupo, conformado por 100 hombres, 60 mujeres y 30 niños y niñas se concentró en la Plaza Bolívar, en el centro de la ciudad, donde declararon que permanecerían hasta que el gobierno prestara oídos a sus reclamos. Denunciaron que el Ministerio de Medio Ambiente había autorizado el llenado de la represa sin cumplir con el debido proceso de consulta a las comunidades afectadas, tal como lo establece la Constitución Nacional aprobada en 1991, cuyo Artículo 79 dice: “Todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano. La ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que pueden afectarla”. Asimismo manifestaron que Urra ha ignorado los derechos de los indígenas residentes en el área, los que fueron confirmados por una decisión de la Corte Suprema en el año 1998.

El 23 de diciembre, mientras comenzaba la inundación de sus territorios por las obras de la represa, un grupo de Embera Katio ocupó la entrada del edificio del Ministerio de Medio Ambiente. A su vez siguieron con su movilización a nivel internacional, solicitando a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que tomara medidas cautelares contra el gobierno colombiano a efectos de que el llenado del reservorio de la represa fuera inmediatamente detenido y que se pagara una compensación por los daños ambientales causados.

A pesar de su retórica el Sr. Juan Mayr -un ex-ambientalista, hoy Ministro de Medio Ambiente- continúa impidiendo que se dé un diálogo abierto y sincero con las comunidades indígenas afectadas y, de hecho, ha decretado su muerte. No obstante la lucha de los Embera Katío por la vida continúa. Como dicen ellos: “Dueda tu beu ea embera neta Embera ea”. La vida y la dignidad del pueblo Embera no serán inundadas.

Fuentes: Editor Equipo Nizkor, 25/12/99; Amazon Alliance, 3/1/2000; Dario Jana, 10/1/2000;