Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Costa de Marfil: creciente conflicto entre pequeños propietarios y plantaciones industriales de palma aceitera

En marzo de este año, los plantadores de la unidad de plantación de palma aceitera agroindustrial de Ehania, en Costa de Marfil comenzaron una “acción de huelga por tiempo indeterminado” como presión para obtener un aumento en el precio del aceite de palma. La huelga paralizó las actividades de tres fábricas dedicadas a la recolección y procesamiento del aceite de palma. Los plantadores de Ehania, agrupados en una cooperativa agrícola llamada Palm-Ehania, se manifestaban contra la caída del precio de compra de su producción, que desde enero de 2001 cayó de 23 a 19,07 francos CFA (1 dólar equivale a 700 francos CFA). El vicepresidente de la cooperativa, Ahissi Brou, dijo que “la caída del precio puede forzar a los productores a abandonar las plantaciones.” Afirmó que estaban determinados a proseguir su huelga hasta que se cumplieran sus demandas, argumentando que resulta “inconcebible” que el precio de la producción de palma baje mientras el precio de los productos terminados como jabón o aceite de mesa aumenta constantemente.

Esta no es la primera huelga de este tipo y ha habido acciones similares realizadas por cultivadores externos desde la privatización de 1997 de la compañía Palmindustrie, antiguamente de propiedad del estado. Los activos de esa compañía fueron adquiridos por tres grandes compañías privadas: 1) PALMCI (Blohorn-Unilever y SIFCA-Cosmivoire), que adquirió dos tercios de la capacidad de producción de Palmindustrie, incluyendo 9 plantas procesadoras y 35.000 hectáreas de plantaciones industriales; 2) SIPEF-CI, que compró dos plantas procesadoras y 12.700 hectáreas de plantaciones industriales y 3) PALMAFRIQUE, con tres plantas procesadoras y 7.500 hectáreas de plantaciones.

Las plantaciones de esas tres compañías constituyen sin embargo sólo un tercio del área de plantación de Costa de Marfil, donde los pequeños propietarios tienen un total de 135.000 hectáreas de plantaciones de palma aceitera. Esta situación es el resultado del Plan Palmier lanzado en 1963, que trazó un programa para el establecimiento de plantaciones núcleo propiedad del estado (plantations agroindustrielles) y plantaciones en tierras pertenecientes a pequeños propietarios (plantations villageoises). Los fondos proporcionados por el Banco Mundial y el Fondo de Desarrollo Europeo jugaron un papel importante para permitir la instrumentación de este plan. El estado liberó reservas forestales para las nuevas plantaciones y creó un sistema de tenencia de la tierra según el cual cualquier persona que trabajara la tierra podría tener derecho a la propiedad de la misma. Antes de 1984 las plantaciones operadas por la compañía paraestatal Palmindustrie, constituían el 60,3% del área dedicada a la producción de palma aceitera y 39,7% estaba integrado por pequeños propietarios contratados. La situación actual ha cambiado drásticamente, con las compañías teniendo el 30% y los pequeños propietarios el 70% del área de plantaciones.

Aunque ya existen algunos ejemplos de pequeñas fábricas de procesamiento que son operadas por cooperativas, las grandes compañías son los principales compradores de la producción de los cultivadores externos, lo cual, unido a la caída internacional de los precios del aceite de palma, está dando lugar a conflictos como el de la huelga en Ehania. En este caso, la compañía involucrada es PALMCI, cuyos activos en la zona incluyen 11.600 hectáreas de plantaciones y tres plantas procesadoras de aceite, que también procesan la cosecha de alrededor de 22.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios. Esta cuenta con otros activos en el país, entre los que se incluyen:

– en Toumanguié: una plantación de 2.900 hectáreas y una planta procesadora, con un total de plantaciones de pequeños propietarios de 15.000 hectáreas;
– en Irobo: una plantación de 5.300 hectáreas y una planta procesadora, con un total de 12.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios;
– en Boubo: una plantación de 4.400 hectáreas y una planta procesadora, con un total de10.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios;
– en Blidouba: una plantación de 3.000 hectáreas y una planta procesadora, con un total de 10.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios;
– en Iboke: una plantación de 5.700 hectáreas y una planta procesadora, con un total de 10.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios;
– en Néka: una plantación de 2.700 hectáreas y una planta procesadora, con un total de 12.000 hectáreas de plantaciones de pequeños propietarios.

En este contexto, la huelga de Ehania se puede considerar un síntoma de las aspiraciones de aquellos que ahora constituyen la parte mayoritaria de las plantaciones con relación a las tres compañías que poseen la infraestructura de procesamiento y que establecen el precio para la materia prima. La privatización generó las condiciones para esta confrontación y el gobierno no es siquiera un observador neutral, ya que en este caso es accionista de PALMCI. Es difícil predecir el futuro, pero la hipótesis más plausible parece ser que, a menos que los precios del aceite de palma aumenten en el mercado internacional, la conflictividad seguirá aumentando. Y dada la difundida promoción de las plantaciones de palma aceitera en las regiones tropicales, es poco probable que los precios del aceite de palma aumenten.

Artículo basado en información obtenida de: Pari Baumann, “Equity and Efficiency in Contract Farming Schemes: The Experience of Agricultural tree Crops”. London, ODI, octubre de 2000.
Panafrican News Agency: Ivorian Oil Palm Workers Go On Strike, 7 de marzo de 2001, “La filière palmier à huile en Côte d’Ivoire 3 ans après la privatisation”.