Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Costa Rica: el bluff del “oro verde”

Las críticas que se formulan a las plantaciones forestales se dirigen generalmente a los monocultivos de eucaliptos y de pinos y a sus efectos negativos desde el punto de vista social y ambiental. Aquí les presentamos un caso diferente, basado en interesantes comentarios -cuyos fragmentos más relevantes transcribimos- que hemos recibido en relación con un libro recientemente publicado sobre un proyecto de plantación de teca en Costa Rica, cuya autor es el Dr. P. Romeijn:

“Ha salido un libro interesante: ‘Oro Verde – Sobre variaciones acerca de la verdad en la silvicultura de plantaciones’ (título original: ‘GREEN GOLD – On Variations of Truth in Plantation Forestry’). El mismo da cuenta en forma metódica de los aspectos técnicos, legales, políticos y éticos ligados a una plantación de teca establecida en Costa Rica por la compañía holandesa “Flor y Fauna”, y de la sorprendente secuela de acontecimientos a que dio lugar.

El mayor grupo ambientalista del mundo, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF – World Wide Fund for Nature) junto a una de las principales compañías de seguro y bancarias de Holanda, OHRA, rápidamente se asociaron en este negocio. Este raro trío promovió la inversión en dicho proyecto, presentándolo como ‘verde’ y ético, realizando al mismo tiempo un paralelo con inversiones en ‘oro verde’, dada su sorprendentemente alta tasa de ganancia esperada.

Las tasas de retorno ofrecidas a los inversores se basaban en estimaciones de producción ‘científicamente correctas’ y ‘conservadoras’ de 1.000 metros cúbicos de madera de valor comercial por hectárea a la edad de 20 años. Estos guarismos, se aseguraba, se basaban en ‘experiencias locales’.

Miles de ciudadanos, desconocedores de la situación real, fueron convencidos por una campaña publicitaria sin precedentes dirigida a promover inversiones y por la credibilidad derivada de la suscripción al proyecto por parte de la WWF, la participación de la compañía de seguros OHRA, y el consiguiente apoyo por parte de Rainforest Alliance y el Forest Stewardship Council (FSC). ‘La WWF ha afirmado que, desde el punto de vista ecológico y financiero, las plantaciones de Flor y Fauna constituyen un ejemplo a nivel mundial’ decía una de las propagandas de Flor y Fauna.

Rápidamente millones de dólares afluyeron al proyecto. El caso fue presentado al Parlamento holandés mediante documentos de apoyo al mismo por parte del Ministerio de Agricultura y del Ministerio de Cooperación Internacional. OHRA consideró al proyecto como un ejemplo de ‘moderna ayuda al desarrollo’ y un medio de promover la conservación de los bosques en Costa Rica.

El proyecto recibió la certificación de Rainforest Alliance como ‘bien manejado’, de acuerdo con los principios de manejo forestal suscritos por el Forest Stewardship Council. El mismo resultó ser tan atractivo que el propio FSC suscribió públicamente el certificado expedido por Rainforest Alliance, si bien en ese entonces esta organización aún no había sido acreditada como certificador oficial del FSC en lo que respecta a plantaciones.

Seguidamente fue lanzada una campaña publicitaria de gran magnitud con el fin de informar -incorrectamente- a la gente de que el proyecto había sido ‘certificado por el FSC’, organización ésta apoyada por una amplia gama de grupos ambientalistas, y más conocida que Rainforest Alliance a nivel de la opinión pública holandesa. Las inversiones en el proyecto siguieron aumentando. Sin embargo tiempo después el Comité Holandés de Padrones para la Publicidad (Dutch Advertising Standards Committee) manifestó que dicha propaganda era ‘engañosa’.

Decenas de iniciativas para establecer plantaciones forestales similares a la referida por parte de holandeses -la mayoría de las cuales en Costa Rica- siguieron el ejemplo de la primera en un intento por convertir en dinero la impresionante receptividad del público a un tipo de inversión considerado como visionario, ejemplar, verde y rentable. Era un sueño hecho realidad.

Pero los sueños rápidamente se desvanecieron. A fines de 1995 una pareja de periodistas investigadores del más reconocido programa de comentarios y noticias en la TV holandesa -NOVA- desenterró un informe confidencial del proyecto, realizado dos años antes por encargo de la oficina principal de WWF-Internacional a efectos de clarificar los acuerdos comerciales realizados entre WWF-Holanda, OHRA y Flor y Fauna. Entre las sorprendentes conclusiones del informe mencionemos las siguientes:

– WWF se encontraría participando de operaciones comerciales con cuestionables implicancias desde el punto de vista técnico, financiero y ético,
– Sería conveniente aclarar si la realización de publicidad exagerada, como a la que se hace referencia en el informe, constituye una violación a la legislación en la materia vigente en Holanda.
– Los rendimientos esperados a que se alude ‘. . . exceden en 4 veces los valores considerados como de alto rendimiento para teca en buenos suelos, lo que puede ser considerado un fraude’.

Una embarazosa situación adicional se generó cuando se hizo público que WWF sería ‘compensada’ con el pago de U$S 86 millones por haber suscrito el proyecto. Ello, de acuerdo con WWF-Holanda, constituye ‘el 5% de lo facturado por la sección Teca VI de la plantación’. Teca VI comprende solamente a una parte de la plantación realizada en 1993 y equivale a una superficie de 750 hectáreas. Tiempo después WWF también suscribió las secciones Teca VII y VIII, que comprenden un área adicional de 820 hectáreas, sujetas a ‘compensaciones’ proporcionales. La superficie total implantada por Flor y Fauna en Costa Rica excede las 3.000 hectáreas.

En sucesivos intentos por justificar lo injustificable, Flor y Fauna, OHRA, la WWF y Rainforest Alliance fueron acomodando sus argumentos y posiciones, cayendo en contradicciones cada vez más flagrantes, con lo cual su imagen y credibilidad se deterioraron. Esta intención de ir haciendo variar ‘la verdad’ según conviniera dio lugar al subtítulo del libro: ‘Sobre variaciones acerca de la verdad en la silvicultura de plantaciones’

Frente a tal situación, las inversiones en el proyecto rápidamente se frenaron, en tanto el mismo pasó a la órbita de la investigación judicial. Entre los que resultaron más seriamente perjudicados luego de que se conocieran aspectos internos del proyecto vinculados con la especulación y el fraude, se destacan el WWF, inversores individuales, la credibilidad del FSC y de Rainforest Alliance, la reputación de la profesión forestal en Holanda y la confiabilidad de las inversiones forestales en los trópicos.”

Este caso nos muestra otro aspecto del modelo basado en plantaciones: prácticas comerciales reñidas con patrones éticos, que buscan atraer a inversores desprevenidos, a quienes se les intenta mostrar que las plantaciones no sólo constituyen un negocio provechoso, sino también “verde”. Un enfoque similar es el de las compañías que promueven la inversión en monocultivos de eucalipto por parte de pequeños propietarios, prometiéndoles una alta rentabilidad sostenida en un período de diez o doce años, sin tener en cuenta la inestabilidad de los mercados mundiales.