Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Ecuador: el Pueblo Awá y su territorio entre intereses políticos y presiones económicas

El Ministerio del Ambiente está poniendo en peligro los territorios indígenas en el Ecuador. Bajo un nuevo término, el de “co-manejo”, pretende entregar nuestras tierras ancestrales y sus recursos naturales a los madereros, palmicultores y mineros.

El 12 de enero 2007 la Ministra del Ambiente Ana Albán modificó la adjudicación del territorio Awá e instauró un régimen de co-manejo entre comunidades indígenas Awá y afroecuatorianas para la Parroquia de Ricaurte-Tululbí, Cantón San Lorenzo, Provincia Esmeraldas. Esta resolución afecta a las cinco comunidades Awá: Guadualito, Mataje, Balsareño, Pambilar y La Unión, con 771 habitantes, y a un territorio de unas 17.493 hectáreas.

Los Awá somos una nacionalidad indígena ancestral del noroccidente del Ecuador y suroccidente de Colombia. Tenemos una cultura única con idioma propio, el “Awa pìt”. En el Ecuador poseemos 22 centros (comunidades) Awá legalmente conformados. Todos están organizados en la Federación de Centros Awá del Ecuador (FCAE), legalmente reconocida por el estado ecuatoriano. La FCAE y sus 22 centros tienen adjudicados en total, mediante diferentes títulos, unas 115.336 hectáreas de tierras comunitarias localizadas en las provincias de Esmeraldas, Carchi e Imbabura.

Necesitamos nuestras tierras para el sustento de vida y nuestra supervivencia. No vamos a abandonar nuestras casas y comunidades ni vamos a ceder un solo paso. Si nuestras tierras ancestrales son invadidas, habrá enfrentamientos. Defenderemos nuestra tierra hasta lo último, aunque sea con nuestras vidas. En absoluto deseamos que se llegue a ningún extremo ni violencia, pero responsabilizaremos directamente a la Ministra Ana Albán de todo lo que pueda pasar en este caso.

Nosotros nos amparamos en nuestros derechos legítimos garantizados en la constitución ecuatoriana y en tratados internacionales como el convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo, firmado por el Estado ecuatoriano.

En Abril de 2006 la Asociación de Negros del Ecuador (ASONE) envió una carta al ex presidente Alfredo Palacios donde reclamaba, mediante informaciones falsas y acusaciones malintencionadas, que se derogara la adjudicación de nuestro territorio Awá de 99.337 has realizada por el Ministerio del Ambiente el 2 de marzo de 2006.

Basta visitar las tierras para verificar quién vive y tiene sus cultivos allí. ASONE dice de nosotros que somos colombianos y narcotraficantes, pero la verdad es que somos una de las 14 nacionalidades indígenas oficialmente reconocidas en el Ecuador. Todos somos nacidos acá, tenemos cédulas ecuatorianas y todas nuestras comunidades están jurídicamente constituidas. No existen cultivos de coca en el territorio Awá.

Siempre hemos vivido de forma pacífica en nuestras tierras, sin que nadie haya reclamado derechos ancestrales sobre éstas. El 2 de marzo 2006, después de 30 años de lucha, la Ministra del Ambiente Alban finalmente nos adjudicó 99.337 hectáreas de nuestras tierras ancestrales. Esta adjudicación ha sido el resultado de un minucioso trabajo público, administrativo y de campo que ha durado tres años. Se ha revisado en el campo cada metro de nuestros linderos.

Además, las mismas tierras ya fueron linderadas como “Área de Asentamiento Tradicional de la Comunidad Indígena Awá” por parte del Ministerio de Agricultura en 1988 y fue delimitada y reconocida nuestra posesión ancestral como “Reserva Étnica Awá” para 101.000 hectáreas por parte del INEFAN, antecesor del Ministerio del Ambiente, en 1995. Los linderos de nuestras tierras nunca se han movido.

Detrás de esta denuncia están traficantes de tierras de San Francisco y San Lorenzo, organizaciones fantasmas como el “Frente Cívico de Defensa de los Territorios Ancestrales” en conjunto con el ex diputado Rafael Erazo de Esmeraldas. Ellos quieren vender nuestros recursos naturales y tierras a las empresas madereras, palmicultoras y mineras. Se esconden detrás de la ASONE para hacer aparentar que se trata de un conflicto étnico, pero no es así. Nosotros no tenemos problemas con las comunidades afroecuatorianas. Hace siglos estamos conviviendo con ellas como buenos vecinos, cada uno en sus tierras. Respetemos mutuamente nuestras culturas y nuestras tierras.

Ahora en marzo ya hubo la primera invasión de Guido Rodríguez, un conocido intermediario maderero de la zona, quien trabaja para Plywood Ecuatoriana y CODESA, del Grupo Álvarez Barba. Invadió con su personal el bosque del centro Awá Balsareño para abrir franjas en el bosque. La comunidad lo expulsó, como ya lo hicimos en el 2005, cuando entró con tractores forestales al territorio Awá para talar nuestro bosque y convertirlo en tableros de contrachapados.

En otro centro Awá, el de Río Tigre en la provincia de Carchi, cantón Tulcán, la situación está aún peor. En el año 2002 el Instituto Nacional de Desarrollo Agrario (INDA), institución estatal responsable de la adjudicación de tierras, adjudicó legalmente al centro Awá Río Tigre, 6.024 hectáreas de tierras ancestrales comunales. Pero en diciembre del año pasado el INDA resolvió revertir la adjudicación del territorio al estado, aceptando la demanda de dos asociaciones agrícolas de Ibarra, la “Asociación de Trabajadores Autónomos San Vicente” y la “Asociación de Desarrollo Comunitario Vista Hermosa del Río Tigre” que están reclamando unas 4.000 has de bosques dentro del territorio Awá.

Estas asociaciones igualmente son especuladoras de tierras, que quieren hacerse de nuestras tierras y bosques para hacer negocio. Nunca han vivido allí o trabajado estas tierras. Tienen como socio una corporación (Egocreanet – Ecuador), a la cual quieren adjudicar unas 500 has de estas tierras.

Hoy en día nuestro territorio es el último gran remanente de selva húmeda tropical de toda la costa ecuatoriana. Siempre hemos defendido nuestras tierras y hemos conservado nuestros bosques. Estamos viviendo en armonía con el medio ambiente, aprovechándolo sin destruirlo. Como ya no hay maderas ni tierras disponibles para nuevas plantaciones de palma quieren apoderase de nuestro territorio Awá.

No permitiremos que desalojen nuestras comunidades para vender nuestro territorio a los madereros y palmicultores. Estamos organizados y listos para implementar cualquier acción necesaria. Tenemos nuestro propio Subprograma de Manejo Forestal Comunitario y un Centro de Acopio y Transformación de Maderas en San Lorenzo. Aprovechamos pequeñas cantidades de madera con métodos tradicionales y de bajo impacto ambiental.

Si existe este interés en recuperar tierras ancestrales en la zona de San Lorenzo, las autoridades deben recuperar las decenas de miles de hectáreas de tierras que fueron saqueadas a las comunidades afroecuatorianas por parte de las empresas palmicultoras. Estas últimas han talado desde 1999 unas 40.000 hectáreas de bosques en el cantón de San Lorenzo para el establecimiento de plantaciones industriales con palma africana.

Las consecuencias son gravísimas. Los bosques del Chocó con su altísima biodiversidad han desaparecido para siempre. Los animales de caza y la pesca en los ríos se han acabado. Las comunidades afroecuatorianas se quedaron prácticamente sin tierras, comida y fuentes de trabajo. Los ríos fueron envenenados con plaguicidas y fertilizantes de las plantaciones de palma. Un desierto verde agroindustrial.

En este contexto también cabe indicar la complicidad del Estado ecuatoriano en la ocupación de tierras ancestrales y en la tala de los bosques del cantón de San Lorenzo. El 8 de agosto del 2002, el ex presidente Gustavo Noboa firmó el decreto 2961, que designa para uso agrícola a un polígono de aproximadamente 60.000 hectáreas de tierras comunitarias del cantón de San Lorenzo, entre ellos partes del territorio Awá y 5.000 hectáreas de Patrimonio Forestal del Estado.

Este decreto fue elaborado en conjunto por los Ministerios del Ambiente, Agricultura y Relaciones Exteriores y empresas palmicultoras. El objetivo del decreto ha sido legitimar las tierras que las palmicultoras han adquirido ilegalmente, ampliar su superficie y legalizar la tala de bosque que han realizado durante años sin contar con permisos ni estudios de impacto ambiental, ni tomar en cuenta a las comunidades locales.

La FCAE exige al gobierno ecuatoriano que:

• Respete y asegure definitivamente los títulos de propiedad para el territorio Awá.
• Persecución de todas las invasiones, extracciones de maderas por terceros, etc. en el territorio Awá.
• Reconocimiento de la autoridad indígena Awá para el territorio (circunscripción).

A la vez pedimos apoyo y respaldo de todas las organizaciones para la defensa de nuestra tierra.

Por: Olindo Nastacuaz, Presidente de la Federación de Centros Awá del Ecuador (FCAE), correo electrónico: fedawa@federacionawa.org, www.federacionawa.org