Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Ecuador: maderera se viste de verde mientras destruye bosques en Esmeraldas

La empresa maderera “Plywood Ecuatoriana S.A.”, de propiedad de la familia Alvarez – Barba, terminará por hacer desaparecer los últimos bosques primarios existentes en la zona del Chocó ecuatoriano, específicamente en la provincia de Esmeraldas. Sin embargo, esta empresa depredadora del bosque recientemente ha optado por vestirse de verde.

En efecto, mediante una fuerte campaña publicitaria, esto es, en más de la mitad de una página del diario El Comercio de Quito, del día domingo 3 de febrero del presente año, y en todo un “Suplemento comercial” de cuatro páginas que circulara con el mismo diario el día martes 12 de marzo del año 2002, los directivos de Plywood Ecuatoriana S.A., pretenden maquillar no solamente el rostro de la empresa, sino toda su imagen, presentándose ante el público como una sacrificada entidad ecologista.

Si bien, el tema central de la publicidad a todo color –en la que naturalmente prevalece el color verde– tiene que ver con la obtención de la “certificación ISO 14001:96, en el manejo de plantaciones y bosque tropical”, es claro que la intención primordial de la empresa consiste en convencer a los lectores que siendo una empresa dedicada a extraer y transformar la madera, a la vez y por arte de magia, preserva el bosque tropical. El título principal de la propaganda es muy sugerente: “Líderes en la preservación del bosque tropical Plywood Ecuatoriana S.A.” En recuadros pequeños, se observan verdaderos poemas al bosque nativo: “Se han plantado y manejado en la Provincia de Esmeraldas más de 2.200.000 árboles desde 1963, nueve veces más, de lo que hemos extraído en los últimos 39 años”. “El manejo forestal responsable garantiza la supervivencia de las especies nativas del bosque tropical.” Y así sucesivamente.

¿Pero, aquí viene en el fondo esta gran preocupación por unas “simples” publicaciones de una empresa maderera, que como éstas, se publican a diario por casi todos los medios de comunicación escrita que tiene circulación nacional?. La respuesta es simple: es que la Nacionalidad Indígena Awá, organizada en la Federación de Centros Awá del Ecuador (FCAE), las comunas circundantes de Afroecuatorianos y otras organizaciones que históricamente se han opuesto y se oponen a las verdaderas intenciones y políticas de la Plywood Ecuatoriana S.A., la conocen desde hace mucho tiempo.

Claro que los comuneros de la Comuna Afroecuatoriana “El Pan”, colindantes con los Awá, conocen de cerca a Plywood Ecuatoriana S.A., porque se han visto obligados a retener los tractores de la empresa para obligarlos a cumplir con los abundantes “compromisos” que hicieran antes de extraer la madera.

Esta misma Comuna, no puede olvidarse que en 1999, trató de obtener una Licencia de Aprovechamiento Forestal en la Oficina Técnica del Ministerio del Ambiente en San Lorenzo, provincia de Esmeraldas, y se encontró con la sorpresa que la maderera Plywood Ecuatoriana S.A., ya había obtenido dolosamente el Plan de Trabajo de la Comuna.

Pero hay mucho más. La empresa Plywood Ecuatoriana S.A., lejos de cumplir con los principios que dice sostener en su propaganda pública, por intermedio de alguien falsificó la firma y rúbrica del presidente de la Comuna “El Pan” y mandó a protocolizar en la Notaría Pública del cantón San Lorenzo, provincia de Esmeraldas, un documento denominado “Contrato de Compraventa de Arboles de Madera”, con cláusulas y condiciones totalmente elaboradas por la empresa.

Por su lado, la Federación de Centros Awá del Ecuador , por intermedio de su dirigente, Pablo Cantincus, Jefe del Departamento de Asuntos Legales de la FCAE, presentó en la Oficina Técnica del Ministerio del Ambiente del cantón San Lorenzo, provincia de Esmeraldas una denuncia mediante la cual se conoció que intermediarios de la Plywood Ecuatoriana S.A, encabezados por Boenerges Becilla, llegaron a la comunidad Awá de Guadualito para incitar a los comuneros a que “vendan la madera”, a sabiendas que la organización Awá de segundo grado venía elaborando su propio Plan de Manejo y terminaron convenciéndolos. Les pagaron precios irrisorios por la madera y empezaron a extraer el recurso sin autorización alguna, violando toda legislación existente.

Para concluir entonces, las verdaderas políticas y prácticas de la maderera Plywood Ecuatoriana S.A, se encuentran a la vista. Claro está que quienes las conocen por dentro nos pueden describir episodio por episodio y al detalle. Siendo así, preocupan mucho aquellas publicaciones que parecieran ser simples propagandas, que si bien para quienes conocen a las madereras parecen simples maquillajes, para quienes viven lejos, muy lejos del escenario mismo de esta tragedia, pueden parecer verdades convincentes e irrefutables. Y preocupa particularmente que las entidades internacionales llamadas a dirigir procesos serios de certificación de la madera, terminen concediendo “certificaciones” con títulos románticos a empresas que tienen como objetivo acabar con los remanentes de la naturaleza que aún quedan.