Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Etiopía: deforestación y monocultivos detrás de los incendios

Etiopía es un país tropical montañoso con alturas que superan los 4.000 metros, y tiene muchas regiones que antes fueron ricas en vegetación y ahora son desierto y rocas. La desertificación y la erosión se han incrementado en la última década.

Según un estudio de las Naciones Unidas, casi todos los bosques de Etiopía fueron destruidos en los últimos 40 años. Actualmente menos del 3% de la superficie total del país está cubierta por árboles, en comparación con el 40% de hace un siglo, y el 16% de principios de los años 50, lo que hace temer que sobrevenga un desastre ambiental inminente en este país, sitio de origen del café y una de las regiones claves de la biodiversidad mundial, hoy con extensas superficies expuestas a altos niveles de erosión del suelo.

La causa primaria de deforestación –con una tasa estimada en 200.000 hectáreas por año– ha sido la tala extensiva de bosques para actividades agrícolas orientadas a la exportación y para sobrepastoreo, y también la explotación comercial de los bosques para obtener leña y materiales de construcción. Los proyectos de desarrollo (que incluyen cultivos comerciales de café y té, reasentamientos humanos, actividades de madereo y pastoreo) asumidos por los organismos gubernamentales con la asistencia de agencias bilaterales e internacionales han ejercido grandes presiones sobre las regiones de bosques de montaña. Tierras desecadas, grandes superficies con pendientes de más de 16 por ciento y gran intensidad pluvial provocan la acelerada erosión del suelo una vez que se produce la deforestación.

Las zonas de vegetación más amenazadas del país, los bosques perennes húmedos y los bosques perennes secos –los recursos forestales más extensa y ampliamente utilizados– no se encuentran entre las áreas silvestres protegidas. Excepto por el Parque Nacional Bale, que contiene solo pequeños parches de ambos tipos de bosque, y el pequeño bosque del estado de Menagesha cerca de Addis Abeba, no existen áreas de bosque protegidas en el país.

Un estudio de cuatro meses realizado para la Unidad de Emergencia en Etiopía, de la ONU, informó que ha habido un cambio climático obvio en los últimos 30 o 40 años. El geógrafo Eve Guinandi explicó que ha habido un cambio ambiental por el cual los bosques se han convertido en arbustos, luego en sabana y por último en paisaje semiárido. “Al hablar con los campesinos viejos, ellos dicen que sus zonas estaban cubiertas de bosques. También dicen que la temperatura ha aumentado y que llueve poco, si es que llueve”, afirmó.

El aumento de la temperatura debido a la falta de árboles, la aguda erosión del suelo y las plantaciones de monocultivos comerciales, con cultivos destinados a la venta y árboles como el eucalipto, han distorsionado totalmente el medio ambiente. De esta forma, la práctica tradicional de las comunidades de preparar la tierra mediante quemas (que se ha usado por siglos) se ha descontrolado, y se ha convertido en un peligro que hace estragos en todo el país, ocultando las reales causas subyacentes del desastre ambiental de Etiopía.