Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Filipinas: avanza oposición contra refinería de níquel de Sumitomo Corporation en Palawan

Aún cuando en 1992 el gobierno local de la isla de Palawan, en un intento por frenar la destrucción y degradación de los bosques del país, canceló las concesiones otorgadas a empresas madereras (ver Boletín 38 del WRM), no detuvo con ello la amenaza a la integridad de las tierras de las comunidades indígenas de Filipinas. Es que también hay empresas mineras que procuran llevar adelante su negocio a pesar de la oposición de las comunidades locales y las advertencias del daño ambiental que causarán sus actividades.

El proyecto de instalación de una millonaria refinería de níquel financiado en un noventa por ciento por la minera gigante japonesa Sumitomo Metal Mining Corp. y el diez por ciento restante por Rio Tuba Nickel Mining Corp. (RTNMC) –una empresa de los hermanos Ronaldo y Manuel Zamora que tiene años operando en la región–, extraería 10.000 toneladas de níquel. La producción se realizaría durante un lapso de 20 años, comenzando este año e incrementándose en los años sucesivos.

Las actividades de explotación en Río Tuba tienen como escenario la región sudoriental de la isla de Palawan. Con más de mil islas e islotes ricos en flora y fauna tropical esparcidos en 1,5 millones de hectáreas, Palawan es la provincia más grande de Filipinas y hogar de varios grupos indígenas entre los que se encuentran los tagbunau, pala’wan, tau’t bato y batak.

La población indígena de Río Tuba se ha organizado y sumado a otros integrantes de la comunidad para defender su tierra, su salud y su forma de vida. Las toxinas producto de las operaciones mineras han afectado visiblemente las fuentes de agua debido a que las represas diseñadas para contener los desechos se desbordan en la época de lluvias; lo que a su vez ocasiona que los ríos se obstruyan con cieno. Los problemas en la piel y problemas respiratorios que presentan los habitantes de las comunidades, se los achacan al polvo y desechos provenientes de un socavón lateral de la mina. El proyecto que se propone será otro golpe a los cientos de pescadores, agricultores y pueblos indígenas cuya supervivencia depende de un ambiente saludable.

En 1991 se formó la red Palawan NGO Network, Inc. (PNNI), integrada por organizaciones sociales y no gubernamentales de la provincia, a cuyo nombre el Centro de Asistencia Legal Ambiental (ELAC, por su sigla en inglés), con el apoyo de la organización internacional Environmental Law Alliance Worldwide (ELAW), presentó el 3 de abril de 2002 un documento ante el Departamento de Manejo Ambiental (EMB) para impedir que se avalara la construcción de un millonario complejo para la refinación de níquel.

En el referido documento se hacía un análisis crítico de los impactos ecológicos, legales y políticos del proyecto de minería, señalando que viola varias leyes, políticas y directrices del país. El proyecto se asienta y afecta áreas ubicadas dentro de los dominios ancestrales de la comunidad pala’wan. Más de 30 familias de esa comunidad que habitan dichos territorios luchan por reafirmar sus derechos ancestrales a la tierra con el fin de mantener sus medios de vida y temen que en el proyecto se utilicen crestones de piedra caliza de Sitio Gutok, un afloramiento considerado como sitio sagrado.

Por todas esas consideraciones ELAC argumentó que no debía otorgarse un Certificado de Observación Ambiental al referido proyecto minero. Denunció, además, que la evidente oposición de la comunidad demuestra que la empresa no cuenta con el consentimiento de la comunidad. Ello supone una violación de la Ley de Derechos Indígenas, que exige que la empresa obtenga el “consentimiento previo libre e informado” después de presentar abiertamente las intenciones y el alcance de la actividad que se propone llevar a cabo, de manera que la comunidad entienda claramente la situación.

De acuerdo con el informe que ELAC presentó ante el Departamento de Manejo Ambiental, RTNMC utilizó tácticas falaces para obtener las firmas de los dirigentes indígenas y otros grupos, las cuales anexó posteriormente a su declaración de impacto ambiental. Los habitantes de las comunidades y varios grupos como ELAC han denunciado públicamente las formas tramposas con las que la empresa logró el respaldo: “a muchos se les pidió que firmaran una hoja de asistencia que luego resultó ser una carta de apoyo al proyecto de la minera”.

El 10 de julio de 2001, el secretario Heherson Álvarez del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales otorgó un certificado ambiental al proyecto, certificando que el referido proyecto no provocará un impacto ambiental negativo importante y que el proponente ha observado todos los requerimientos del sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. Dicho certificado fue luego respaldado por el Consejo de Palawan para el Desarrollo Sostenible, un organismo administrativo que regula los proyectos ambientales de la provincia.

El fallo va en contra de los temores fundados de que gran parte del proyecto se realizará en una zona donde no se permiten actividades pues incluye una región costera con arrecifes de coral. Los expertos que estudiaron la declaración de impacto ambiental presentada por RTNMC encontraron que faltaban detalles sobre el proyecto. A su vez, la empresa no respondió debidamente las preguntas referidas a cómo impediría la filtración de sulfuro y otros peligrosos efluentes de la fábrica.

En setiembre, ELAC se reunió con el senador Robert Jaworski, a raíz de lo cual éste adoptó una resolución senatorial cuestionando el certificado ambiental. Posteriormente hubo otra resolución más con relación a este tema. Como consecuencia, en diciembre pasado el senado realizó una investigación en la que representantes de las ONGs, comunidades indígenas y musulmanas y agricultores de Palawan presentaron su caso. El senado prometió realizar una investigación y la gente está ahora a la espera de que este cuerpo intervenga decididamente para asumir la defensa del ambiente y de los pobladores de Palawan.

Artículo basado en información obtenida de: “Pueblos indígenas de las Filipinas se oponen a la expansión de una mina de níquel”, Drillbits & Tailings, Volumen 7, Nº 7, 5 de septiembre de 2002, “Project Underground” cbaldi@moles.org; “Planned nickel plant in Palawan under fire”, Jofelle Tesorio, Inquirer News Service, http://www.inq7.net/reg/2002/jan/28/reg_6-1.htm ; Administrative Order Nº 2000, http://www.psem.ph/download_files/dao-mine%20waste3.pdf