Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Filipinas: la decadencia de un gigante megadiverso

Los mapas de vegetación de los libros de Geografía todavía muestran al archipiélago de Filipinas como cubierto de una densa selva tropical. Desgraciadamente ello no corresponde ya con la realidad. Durante los últimos 50 años alrededor de los dos tercios de los bosques del país –la mayor parte de ellos primarios- se han perdido y hoy en día la cobertura forestal es de sólo el 17%, muy lejos del 60% original. Para 1990 el área boscosa del país era de apenas algo más de siete millones de hectáreas, de las cuales sólo 1,75 millones en estado primario, al tiempo que de los manglares originales quedaba la mitad. Desde entonces la situación ha empeorado. .

El retroceso de los bosques ha exacerbado las inundaciones, la erosión del suelo, la pérdida de medios de vida para las poblaciones locales, así como de valores estéticos y recreacionales, sin mencionar el obvio daño a la biodiversidad. Filipinas es considerado un país megadiverso. Alberga alrededor de 8.000 especies de plantas con flor, distribuidas en 1.600 géneros y 191 familias. Se han registrado más de 6.490 especies vegetales sin flor (algas, hongos, hongos, helechos, etc.). De modo que hay unas 14.500 especies de plantas diferentes en el país. Entre 30% y 40% de las mismas son endémicas. La acelerada deforestación y degradación de los bosques constituyen una grave amenaza para este patrimonio.

La corta de madera ha sido históricamente la principal causa directa de deforestación en Filipinas. Los sucesivos gobiernos no sólo han preferido ignorar las actividades ilegales desarrolladas por empresas madereras transnacionales, sino que las han estimulado a través de la falta de controles, las prácticas corruptas y la promoción de un modelo orientado a la exportación. Desde la década de 1920 a fines de los ’60 Filipinas fue el mayor exportador de madera tropical de Asia. Hacia principios de los ’70 resultaba obvio, hasta para las propias autoridades, que los recursos forestales estaban desapareciendo rápidamente. En 1973 se estableció una prohibición de corta, que nunca fue implementada. En realidad sólo sirvió para concentrar la propiedad de licencias de madereo en manos de unos pocos allegados al entonces dictador Marcos. La nueva prohibición promulgada en 1866 fue igualmente inefectiva. Incluso después de 1991, cuando el madereo en áreas sensibles, como bosques primarios y algunas cuencas, estaba prohibido, el cumplimiento de las condiciones para evitar el madereo ilegal resultó imposible dada la falta de recursos. Al mismo tiempo que los bosques iban desapareciendo y la biodiversidad decreciendo, los madereros amasaban fortunas y la gran mayoría de la población se empobrecía cada vez más.

Sin embargo no es el madereo la única actividad destructiva. La minería también está provocando una ulterior pérdida u degradación de los bosques. Alrededor del 40% del territorio nacional ya ha sido otorgado por parte del gobierno en concesión para la explotación minera por parte de empresas transnacionales. Asimismo otra significativa amenaza para la biodiversidad, en este caso a nivel local, es la cría industrial del camarón, que está generando la degradación y destrucción de vastas áreas de manglares.

Las iniciativas oficiales para la conservación de los bosques han una y otra vez fracasado, a pesar de las copiosas sumas de dinero de fuentes internacionales gastadas en gran número de proyectos. La razón básica es que no se ha tenido en cuenta el múltiple valor de los bosques: como recurso básico para las economías locales, como herramienta para el control ambiental, como albergue de la biodiversidad. Y lo que es más importante, el tema de la tenencia de la tierra y los derechos de los pueblos indígenas, fuertemente vinculados a los problemas de los bosques, no ha sido abordado.

Al menos que esas y otras causas directas y subyacentes de la deforestación y degradación de los bosques sean urgentemente encaradas, la megadiversidad de Filipinas seguirá viéndose amenazada y en el futuro los mapas de vegetación de los libros de Geografía mostrarán un panorama completamente diferente.

Artículo basado en información obtenida de: “Deforestation in Philippines Preview of Things to Come”, Worldwide Forest/Biodiversity Campaign News, 6/3/2001;