Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Gabón: más concesiones madereras en manos de empresas extranjeras

Con una superficie total de 268.000 kilómetros cuadrados, 80% de los cuales son bosques y muchos de ellos bosques tropicales primarios, Gabón es el segundo productor de madera de África. La madera de las especies Okoum�, y en menor medida Ozigo, representan el grueso de la producción de Gabón, constituyendo el 80% de la producción total de madera del país.

La economía de Gabón se basa principalmente en la extracción de recursos naturales (incluyendo madera) para la exportación, y ha sido altamente vulnerable a factores externos como la crisis económica asiática, que precipitó al país en una crisis financiera en 1998, con un aumento del desempleo y la pobreza y un endeudamiento creciente.

Si bien Gabón tiene el PNB per capita más alto del continente, se trata de cifras vacías que no reflejan la distribución interna real de la riqueza, ya que el dinero va a parar a manos de una élite local mientras que la mayoría de la población sigue sumida en la pobreza.

El sector forestal es la segunda fuente de divisa extranjera después del petróleo, y al igual que muchos países vecinos, el gobierno de Gabón y las instituciones financieras internacionales consideran la explotación de madera como un tema central para el desarrollo macroeconómico, lo que lleva a un rápido aumento del madereo.

La legislación forestal vigente apoya el madereo comercial, aumentando por ejemplo el área de concesiones: del 10% de las tierras con bosques en 1957 pasó a un 59 % en 1999. También se ha promovido la dominación del capital extranjero en el sector.

En la zona de madereo costera, que está reservada a los ciudadanos de Gabón, el madereo generalmente se subcontrata a compañías madereras extranjeras, una práctica conocida como “fermage”, que favorece la búsqueda de renta e implica una pérdida de recaudación tributaria porque la transferencia de los derechos de madereo está muy mal regulada. Los titulares de los permisos reciben rentas altísimas sin sentirse responsables de invertir en sus concesiones, y las compañías madereras tampoco tienen interés en hacerlo.

El madereo en Gabón es selectivo pero no sustentable. Se ha argumentado que como se tala sólo una cantidad reducida de árboles Okoum�, éstos se pueden regenerar con facilidad. Pero estudios recientes indican que la extracción selectiva de los mejores árboles trae como consecuencia madera de menor calidad.

El madereo no sólo contribuye a aumentar la caza de especies silvestres con fines comerciales, lo que causa la diezma de la fauna, sino que también produce la erosión del suelo, especialmente en las pendientes, y también la contaminación debido a las sustancias químicas que se utilizan para procesar la madera.

A pesar de que se está elaborando un nuevo proyecto de ley forestal para ser aprobado este año (bajo la presión del FMI y el Banco Mundial), el proyecto promueve una mayor industrialización de los bosques, y se esfuerza muy poco por abordar los temas de la dominación del capital extranjero en la industria, o la mitigación de la pobreza.

Nuevamente los planes de “desarrollo”, en general auspiciados desde el exterior, que se repiten en la mayoría de los países del sur ricos en recursos naturales, representan ingresos de dinero para las élites nacionales e internacionales pero no para los pueblos.

Artículo basado en información obtenida de: “Sold down the river”, Forests Monitor, marzo de 2001.