Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Honduras: comunidades Garífuna amenazadas por enfermedad en palmera

Las palmeras son típicas del paisaje de la costa pacífica de Honduras, habitada por las comunidades garífuna. Las mismas son descendientes de población procedente de Africa que fue traída a la región luego de la conquista española y han desarrollado una cultura fuertemente relacionada con su ambiente, del cual la palma es un componente esencial. Las palmeras ocupan una superficie de 6.000 hectáreas y alrededor de un millón de personas dependen directa o indirectamente de ellas.

Una nueva enfermedad originaria de Jamaica, que se expandió rápidamente por el Caribe, conocida como “amarillamiento letal” y causada por un hongo, produce la muerte de las palmeras en un período de cuatro a seis años. Las comunidades garífunas de Corozal, Zambo Creek, Armenia, Río Esteban, Guadalupe, San Antonio, Santa Fe y Trujillo están siendo fuertemente perjudicadas por esta situación. La desaparición de la palma tendrá efectos serios sobre la seguridad alimentaria de los garífuna, dado que la mayor parte de sus comidas diarias se preparan con productos obtenidos a partir de ella, la que tiene un alto valor energético y nutritivo. El turismo, que se ha transformado en una importante fuente de ingresos para los garífunas, también habrá de decaer en caso de que desaparezca la belleza que las palmeras ofrecen a los paisajes de la playa. La sobrevivencia cultural de los garífuna se encuentra también amenazada, ya que los productos de la palma se usan en platos tradicionales y sus hojas son parte esencial de sus ceremonias.

No se ha dado con un control químico adecuado para la enfermedad y la única solución propuesta es la completa sustitución de la especie por un híbrido resistente a la enfermedad. El gobierno ha reaccionado tarde y de un modo no realista para enfrentar esta difícil situación: 5.000 plantas de híbridos resistentes han sido importadas desde Costa Rica, pero debido a su alto precio (U$S 10 cada una) están fuera del alcance de las comunidades garífuna. Por otra parte, los programas de investigación no se implementaron a tiempo, aún a sabiendas del riesgo de llegada de la enfermedad al país -tal como finalmente sucedió- y se está haciendo muy poco en materia de investigación para lograr controlarla.

Artículo basado en información obtenida de: “Muerte de cocoteros tendrá impacto en industria sin chimeneas”, 29/6/1999; “La agonía fugaz de nuestras palmeras” por Marcial Quevedo F., 3/9/1998.