Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

India: caza furtiva y explotación golpea a tribus aisladas

Personas extrañas están invadiendo la reserva de los Jarawa, una tribu aislada de las islas Andamán, India, y robando la caza de la que la tribu depende para su alimentación. También aumentan los informes que indican que las mujeres Jarawa están siendo explotadas sexualmente. A pesar de que la Suprema Corte ordenó a la administración de las islas el cierre de la carretera que atraviesa la reserva, ésta continúa abierta, trayendo enfermedades y dependencia.

Los Jarawa son una de las cuatro tribus “Negrito” que según se cree viajaron desde África hasta las islas Andamán hace unos 60.000 años. Dos de las tribus, los Granandamaneses y los Onge, fueron diezmadas tras la colonización de sus islas, primero por los británicos y luego por India. La población de la tribu de los Granandamaneses cayó de 5.000 personas en 1848 a apenas 41 en la actualidad. Tanto los Granandamaneses como los Onge dependen hoy de lo que les dé el gobierno. Hasta 1998 los Jarawa se resistieron al contacto con los colonos llegados de la India continental. La cuarta tribu, los Sentineleses, vive en su propia isla y sigue evitando todo contacto.

Los Jarawa, con una población de alrededor de 270 personas, son cazadores-recolectores. Usan arcos y flechas para cazar cerdos y lagartos y atrapar peces y tortugas. Ahora, cientos de colonos indios y cazadores furtivos birmanos están cazando y pescando a lo largo de la carretera y de la costa, quitando a los Jarawa la caza que para ellos es vital. El problema se ha vuelto tan grave que en algunas zonas los cerdos salvajes y los peces, que antes abundaban, están escaseando. La tribu de los Sentineleses también está experimentando el robo de sus fuentes de alimentos, en particular la langosta de las ricas aguas que rodean su isla, Sentinel del Norte; la tribu Onge dice que ya no se puede cazar suficientes cerdos, pues están siendo robados por extraños.

La carretera principal que atraviesa la reserva Jarawa, conocida como la carretera troncal de Andamán, también trae explotación para los Jarawa. Hay numerosos informes sobre cazadores furtivos y otros forasteros que están explotando sexualmente a las mujeres Jarawa y también introduciendo alcohol, tabaco y alimentos extraños de los que los Jarawa están empezando a depender. Quienes entran en las tierras de los Jarawa también traen consigo enfermedades a las que los Jarawa no son inmunes. La tribu ya sufrió una epidemia de sarampión; la rápida acción de las autoridades contribuyó a evitar una catástrofe.

La administración de las islas Andamán está intentando restringir el contacto entre los Jarawa y los usuarios de la carretera. Este es un paso en la dirección correcta, pero por sí solo no alcanzará para garantizar el futuro de los Jarawa. Los participantes de un reciente seminario sobre el futuro de los Jarawa organizado por el gobierno de India, concluyeron que la intervención en la vida de los Jarawa debe reducirse al mínimo y que su desarrollo debe darse al ritmo y en la dirección que ellos mismos elijan. Sin embargo, algunos funcionarios siguen estando a favor de la asimilación forzada. En 2003 el entonces ministro de Bienestar Tribal dijo que los planes de su Ministerio eran “reformar a los indígenas y asimilarlos a la mayoría” porque “no está bien dejarlos así”. Mientras no se respeten los derechos de los Jarawa a su tierra y a decidir sobre su propio futuro, la tribu está en peligro.

Lichu, uno de los pocos sobrevivientes Granandamaneses, teme por el futuro de los Jarawa. “Creo que lo que nos pasó a nosotros va a pasarles también a los Jarawa… muchísimos colonos están cazando en la zona de los Jarawa. No queda suficiente caza para ellos. También les están robando su pesca. La interacción del público con los Jarawa debería terminar. Hay que cerrar la carretera troncal de Andamán.”

Si usted desea apoyar a los Jarawa de las islas Andamán, puede unirse a la acción de Survival International en: http://www.survival-international.org/jarawa_action.htm

Por: Miriam Ross, Survival International, correo electrónico: mr@survival-international.org