Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

India: la deforestación afecta más a las mujeres que a los hombres

Es común que las personas que viven lejos de los bosques perciban la deforestación como un problema exclusivamente ambiental. Pero para las personas cuyo sustento depende directamente de los bosques, la pérdida de bosques es más una tragedia social que ambiental. Y lo que pocas veces se percibe es que las mujeres sufren las consecuencias más que los hombres. Los siguientes fragmentos de un estudio de caso sobre manejo comunitario de bosques en la India pueden resultar útiles para comenzar a comprender el tema:

“La deforestación afecta a las mujeres mucho más que a los hombres, y cuanto más pobres son, peores son las consecuencias para ellas. Aunque en las comunidades forestales tradicionales, especialmente las tribales, ha existido a menudo un grado mayor de igualdad entre hombres y mujeres que en el resto de la sociedad de la India, igualmente ha habido una división del trabajo desigual.

Es así que a fines de los años 80 un estudio detectó que las mujeres de las tribus en Orissa jugaban un papel importante en la economía, trabajando un promedio de tres horas más al día que los hombres, una carga de trabajo que aumentó en forma importante con la deforestación. Las mujeres de las tribus se han dedicado tradicionalmente a recolectar agua, forraje, combustible y otros productos forestales distintos de la madera, mientras que los hombres realizan la mayor parte de las actividades de cultivo y caza. Con la deforestación, el trabajo de las mujeres de búsqueda y acarreo se hace más difícil, porque tienen que ir cada vez más lejos de sus pueblos para alcanzar la línea de árboles en retroceso.

Un estudio realizado en Orissa determinó que, durante un período de veinte años desde mediados de los años 60 a mediados de los años 80, la distancia promedio que los pobladores (principalmente mujeres) tenían que caminar para recolectar leña, bambú, forraje y otros productos aumentó de 1,7 a 7,0 kilómetros. Otros estudios demostraron que la situación se fue deteriorando con el paso del tiempo: aunque trabajan más (a menudo hasta 14 horas al día), recolectan menos, y sus vidas se hacen cada vez más difíciles. Un estudio efectuado en una zona del sur de Bihar a principios de los años 80 describe cómo cada día 300 mujeres se internaban en los bosques para recolectar leña de madera cortada en forma ilegal. Ganaban 120 rupias al mes, una cantidad tan insignificante que la mitad de ellas estaba permanentemente en deuda. Para llegar al bosque caminaban 12 Km. y después, cuando habían terminado de recolectar madera, viajaban en tren con sus cargas de leña hasta la ciudad. Durante el proceso debían sobornar al jefe del pueblo para que les permitiera hacer esa tarea, al guardia forestal para que mirara para otro lado, y a los empleados del ferrocarril para que les permitieran viajar “gratis” en el tren. No resulta muy sorprendente que al final del viaje no les quedara casi ganancia.

Un resultado obvio de todos esto es que las mujeres tienen menos tiempo para cuidar de sí mismas, incluso cuando están enfermas. Varios estudios en la India y otros lugares han demostrado que, en situaciones de desintegración social y económica la relación entre la cantidad de hombres y de mujeres que asisten a centros de atención de salud primaria es de cinco a uno. Esto a pesar de que las mujeres tienen más probabilidades de ser menos sanas que los hombres debido a que están peor alimentadas y trabajan tan duro. También tienen menos posibilidades de contar con la farmacopea de hierbas medicinales que existía antes de la destrucción de los bosques”.

Artículo basado en información obtenida de: Joe Human and Manoj Pattanaik, “Community forest management. A casebook from India.” UK, Oxfam, 2000.