Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Kenia: gobierno cuestiona proyecto canadiense de minería de titanio

Tiomin Kenya Limited, una subsidiaria de la compañía Tiomin Resources Inc. de Canadá, comenzó a explorar las arenas minerales de la costa keniata en busca de titanio (ver Boletín del WRM N° 38). Con una longitud de 402 kilómetros, esta zona es una cultura tropical única con arquitectura árabe antigua, arrecifes de coral y ecosistemas frágiles.

Investigaciones posteriores demostraron la existencia de cinco sitios ricos en titanio con 650 millones de toneladas en Mambrui y 1.200 millones de toneladas en Sokoke. Hay a su vez cantidades desconocidas en Sabaki, Mombasa y Kwale. Se trata de depósitos tan grandes que se podría extraer titanio durante 20 años a una tasa de 480.000 toneladas métricas por año. Contienen rutilo, ilmenita y circón, los dos primeros fuentes de dióxido de titanio (usado principalmente para la producción de pigmentos para pinturas, plástico y papel), mientras que el circón se utiliza para la fabricación de cerámica y esmaltado, materiales refractarios y equipos electrónicos.

En 2002, el anterior gobierno de KANU (Unión Nacional Africana de Kenya) otorgó un permiso ambiental a Tiomin, permitiendo el inicio de negociaciones sobre un enorme contrato de arriendo para la explotación de minas de titanio a cielo abierto en el distrito de Kwale, cerca de la costa sudeste del país. La decisión ayudó a promover el proyecto propuesto de US$ 120 millones, que desplazaría casi 5.000 personas de sus hogares y campos, abarcando un área de aproximadamente 2.400 hectáreas.

La población local, preocupada por la profanación de tumbas ancestrales y el destino de sus bosques sagrados, además de la pérdida de sus hogares, su salud y sus formas de sustento, ha opuesto considerable resistencia al proyecto minero. Los científicos keniatas han manifestado también su preocupación por las emisiones de dióxido de sulfuro, el riesgo para la salud resultante de la liberación de uranio y torio radioactivos de las arenas ricas en titanio de Kwale (actualmente en estado termodinámico estable), y la amenaza que representan la explotación minera para la vida marina y los arrecifes de coral.

Ahora el proyecto está siendo cuestionado por el nuevo gobierno de la National Rainbow Coalition, que anunció que está planificando la realización de un foro público para discutir si se debe autorizar o no a Tiomin Resources Inc. a comenzar la extracción del mineral en Kenya. La viceministra de medio ambiente, la reconocida ambientalista y catedrática Wangari Maathai, afirmó que “el gobierno todavía tiene dudas” sobre la autorización a la compañía “porque hay problemas ambientales que todavía no han sido resueltos”. Su ministerio anunció que un equipo independiente realizará otra evaluación de impacto ambiental “para evaluar los peligros que plantea la operación minera para el ecosistema”, debido a que el informe de evaluación ambiental previo presentado por la compañía minera al gobierno anterior ha recibido muchas críticas, y ha sido calificado como pésimo por algunos actores involucrados.

Un segundo estudio dirigido por el Dr. Wamicha, de la Universidad de Kenia, que advierte sobre el nivel de radioactividad y la presencia de azufre durante la extracción, fue menospreciado por la Tiomin. El vicepresidente de la compañía, Mathew Edler, afirmó al respecto que “Kenia no tiene asesores ambientales con la experiencia necesaria para realizar una EIA (evaluación de impacto ambiental) para el proyecto Kwale. Colocar el nombre de EIA en la carátula no lo hace creíble”, lo que desató una airada reacción de las mismas personas que hoy están en el gobierno.

Sin duda este tipo de corporaciones sí saben producir todas las EIA necesarias. Pueden fácilmente contratar todos los asesores necesarios para estampar un sello de aprobación en cualquiera de sus proyectos. Tienen el dinero. Pero les falta algo mucho más importante: las credenciales sociales y ambientales que tienen algunos de los actuales funcionarios gubernamentales keniatas. Todo indica que las cosas han cambiado y el proyecto de minería parece estar hoy bastante más lejos que antes.

Artículo basado en información obtenida de: “TITANIUM MINE THREATENS COMMUNITIES IN KENYA, Volumen 4, N° 19, 23 de noviembre de 1999, http://www.moles.org/ProjectUnderground/drillbits/4_19/4.html ; Hotspots, Volumen 7, número 6, 31 de julio de 2002, Drillbits & Tailings, http://www.moles.org/ProjectUnderground/drillbits/7_06/hotspots.html ; “Titanium Mine License Eludes Canadian Firm in Kenya”, Jennifer Wanjiru, Environment News Service (ENS), “Cancel Titanium Project, Kibaki Gov’t Urged”, The East African Standard (Nairobi), 2 de enero de 2003, http://allafrica.com/stories/200301020625.html