Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Laos: el controvertido papel de UICN en la represa Nam Theun 2

Imaginen la siguiente situación: una compañía da dinero a una organización ambientalista. La compañía planea llevar a cabo un proyecto enorme, masivo y ambientalmente perjudicial en el trñopico, pero acepta proporcionar fondos para proteger una zona de bosque cercana. En vez de oponerse al proyecto, la organización ambientalista realiza estudios sobre el manejo del ñarea protegida y recomienda que el proyecto siga adelante.

Desgraciadamente, esta situación imaginaria no tiene nada de imaginaria. La compañía es Electricité de France (EDF), una de las empresas públicas de electricidad más grandes del mundo. La organización ambientalista es la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), y el proyecto masivo y ambientalmente perjudicial es la represa hidroeléctrica Nam Theun 2 en Laos. En febrero el gobierno tailandés firmó un “pre-contrato de adquisición de energía” para comprar energía a la represa hidroeléctrica de 1.000 MW una vez que está construida.

Según el sitio web de UICN, EDF era, hasta hace poco tiempo, uno de los “Socios para la Conservación” de UICN. Sebastian Winkler, funcionario de Relaciones con los Donantes y de Políticas Multilaterales de UICN, explicóque “La mayoría de los auspiciantes empresariales que figuran en nuestro sitio web han contribuido con fondos a nuestra organización para la celebración de nuestro 50Aniversario (1998)”. “Estamos explorando un posible camino de diálogo con EDF”, añadióWinkler. También destacó que “UICN es parte del Grupo E7 que incluye a las corporaciones de energía más importantes”. EDF también integra el Grupo E7, creado en 1992 e integrado por las compañías de electricidad de los países del Grupo de los 7.

Además de haber construido 58 estaciones de energía nuclear en Francia y de estar actualmente exportando tecnología nuclear a Europa del Este, EDF está intentando exportar a Laos otro tipo de tecnología antigua, cara y social y ambientalmente destructiva. EDF posee el 35% de la Nam Theun 2 Electricity Corporation (NTEC), los promotores que están detrás de la represa Nam Theun 2 (que tendrá un costo de US$1,5 mil millones) propuesta para el río Theun, un afluente del río Mekong. Los demás miembros del consorcio son: el gobierno de Laos (25%), Desarrollo italiano-tailandés (15%) y Electricity Generating Plc, parte de la Autoridad de Generación de Electricidad de Tailandia (25%).

De construirse, la represa Nam Theun 2 inundará 450 kilómetros cuadrados de la meseta Nakai y desplazará de sus hogares a 5.000 personas de 28 grupos étnicos diferentes. Para crear lugar para el embalse ya se talaron los bosques ubicados en la meseta y en áreas circundantes. El agua del reservorio sería desviada a través de una estación eléctrica hasta el río Xe Bang Fai, otro afluente del Mekong. Investigaciones independientes muestran que al menos 120.000 personas que viven a lo largo del Xe Bang Fai deberán enfrentar pérdidas graves y amenazas a su sustento debido al daño que sufrirá la pesca y a la inundación de los huertos ribereños como resultado de proyecto. Los promotores del proyecto no han estudiado los impactos que tendrá el proyecto sobre el río Xe Bang Fai.

El promotor del proyecto, NTEC, afirma que entregará al gobierno de Laos US$ 1 millón por año durante 30 años para proteger el área de la cuenca fluvial, incluyendo el Area de Conservación de Nakai-Nam Theun. UICN argumenta que el proyecto de la represa es la única forma de financiar el área de conservación. UICN ha realizado varios estudios sobre el área de conservación propuesta, incluso un Plan de Manejo Ambiental y Social para la Cuenca y el Corredor de Nakai Theun. UICN también está asesorando al gobierno de Laos en este proyecto.

UICN profundizó su participación en la propuesta de proyecto de represa en 1997, cuando el Banco Mundial (que al parecer nunca estálejos cuando se trata de hacer desastres con represas) eligió al entonces Director General de UICN, David McDowell, para integrar su Grupo Asesor Internacional. El Banco creó el Grupo Asesor Internacional para “aportar una evaluación independiente sobre el manejo del Grupo del Banco Mundial de temas ambientales y sociales” sobre el proyecto Nam Theun 2. Sin embargo, además de evaluar el papel del Banco en el proyecto, el Grupo Asesor Internacional pronto se convirtió en ardiente defensor del proyecto.

En 1997 McDowell escribió a Patrick McCully de International Rivers Network, “en un balance, los beneficios sociales y ambientales de la propuesta superan los aspectos negativos… la opinión del Grupo fue que la biodiversidad de importancia mundial existente en la cuenca del Nam Theun seguramente estará más protegida si se construye la represa en asociación con el Banco, que si se la hace con un consorcio del sector privado sin regulación ni supervisión”. Como destacara Patrick McCully en su respuesta, no hay un consorcio de sectores privados esperando para sustituir al Banco Mundial en la financiación del proyecto. Sin la “garantía parcial de riesgo” del Banco Mundial, los financiadores comerciales simplemente no correrían el riesgo de invertir en el proyecto. Jack Cizain, en aquel momento presidente de EDF International, declaró al Bangkok Post en 1997 que sin la garantía del Banco sería difícil que NTEC pudiera continuar con el proyecto.

De acuerdo con el NTEC, el caso de “Nam Theun 2 está siendo usada por el Grupo Asesor Internacional y por el Banco Mundial como prototipo para brindar asesoramiento similar en otros proyectos de infraestructura importantes”. Si ése fuera el caso, el Banco Mundial haría bien en controlar de antemano si sus “asesores independientes” trabajan para organizaciones que aceptan dinero de los promotores de los proyectos. Un control posterior podría quizás implicar investigar si las organizaciones del asesor obtienen alguna ganancia (mediante contratos futuros financiados por los promotores del proyecto) si el proyecto sigue adelante.

Mientras tanto, UICN debe preguntarse con urgencia si puede darse el lujo de seguir aceptando financiación de compañías involucradas en proyectos de destrucción ambiental como la represa Nam Theun 2. Especialmente cuando el “diálogo” de UICN con la compañía parece suponer el apoyo al proyecto de la compañía.

Por: Chris Lang.