Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Laos: la Corporación Financiera Internacional apoya mina de oro australiana

El 28 de febrero de 2002, la Corporación Financiera Internacional (CFI), órgano para el sector privado del Banco Mundial, aprobó un préstamo de US$ 30 millones para el desarrollo de una mina de oro en Sepon en la provincia de Savannakhet en Laos. La mina, que será la operación minera más grande de Laos, es 80 por ciento propiedad de Oxiana Resources, una compañía de extracción minera australiana, y 20 por ciento propiedad de Rio Tinto.

Está previsto que la construcción de este proyecto de US$ 45 millones finalice a fines de 2002. Los trabajos preliminares, incluyendo la modernización de carreteras y los preparativos para la planta de oro, ya comenzaron en el sitio y la primera producción de oro de la mina está planificada para diciembre de 2002. Oxiana estima que los depósitos de oro de Sepon tienen un valor de mil millones de dólares.

Río Tinto comenzó a explorar en busca de oro en el área cerca de la frontera vietnamita a principios de los años 1990. Sin embargo, se consideró que los depósitos hallados eran demasiado pequeños y en agosto de 2000, la compañía vendió el 80 por ciento de sus operaciones en Laos a Oxiana. Oxiana obtuvo así los derechos para explorar, desarrollar y extraer cualquier tipo de recurso mineral en un área de 2.000 kilómetros cuadrados en Laos.

Las compañías han negociado subsidios generosos por parte del gobierno de Laos. Durante los dos primeros años, Oxiana y Rio Tinto estarán exentas de pagar los impuestos a las sociedades de capital y sus empleados estarán exentos del pago del impuesto a la renta. Durante los dos años siguientes se pagará el impuesto a las sociedades pero sólo la mitad del monto habitual. Como la mina solamente operará durante siete años, esto significa que el gobierno sólo recibirá el importe completo del impuesto a las sociedades durante tres alos. Mientras tanto, no habrá impuestos o restricciones sobre la repatriación de dinero proveniente del proyecto. El gobierno de Laos también ha renunciado al cobro de tasas sobre los equipos importados. A cambio, recibirá el 2,5 por ciento del valor del mineral extraído (pero sólo después de que Oxiana haya restado el costo de venta, transporte, fundición, refinación y otros costos de tratamiento). El gobierno también tiene la opción de comprar el 10% de las acciones de la mina.

Oxiana y Rio Tinto piensan utilizar las ganancias de la mina de oro para desarrollar una mina de cobre de US$ 100 millones en el poblado cercano de Khanong. Las compañías estiman que podría haber cobre por un valor de US$ 2 mil millones en Khanong. Aunque la mina de cobre se describe en los documentos de proyecto como la Fase 2 de la operación, la CFI aprobó su préstamo sin realizar los estudios sobre el impacto combinado que producirían ambas minas.

Desaparecerían los bosques, las tierras de cultivo y los cultivos migratorios de los pobladores para dar lugar a las minas. La mina de oro de Sepon cubrirá un área de 27,6 kilómetros cuadrados, cruzando el río Nam Kok, un afluente del Mekong. Se dañará la pesca. Se arrojarán grandes volúmenes de rocas y tierra de desecho. Caerá la capa freática local. Para extraer el oro del mineral se usará cianuro, una sustancia química extremadamente tóxica para los peces, la fauna, la flora y los seres humanos. Las pérdidas de cianuro son comunes en las operaciones mineras.

Para ceder lugar a la mina, se desalojarán dos poblados, con un total de 120 habitantes. La mina también ocupará tierras dentro del territorio de otros poblados. El Plan de acción de reasentamiento del proyecto reconoce que en esos poblados, “la reubicación podría resultar eventualmente necesaria”, y añade que “es posible que sea necesario incluir en la lista de reubicación a otro poblado, Ban Vieng (25 hogares), que actualmente no figura en la lista”.

Oxiana encargó a las empresas consultoras NSR Environmental Consultants de Australia y Earth Systems Lao, la realización de una Evaluación de Impacto Ambiental y Social, que concluyóen noviembre de 2001. La CFI describe la evaluación de impacto ambiental y social del proyecto como “detallada”, si bien los consultores no saben si tres especies de peces amenazadas viven en el río Nam Kok o no. Al parecer tampoco saben cuál será el impacto de la mina sobre estas especies. Los asesores informan que “si esas especies existen realmente, los impactos podrían calificarse entre “graves” y “muy menores”. En base a esta escasa informaci´´on, la CFI decidió apoyar el proyecto.

El apoyo de la CFI beneficia básicamente a las compañías que desarrollan los proyectos, Río Tinto y Oxiana, al mismo tiempo que pone en riesgo el sustento y el medio ambiente de las comunidades locales.

Rio Tinto es la corporación minera más grande del mundo, con más de 60 minas y plantas de procesamiento en más de 40 países. Los antecedentes de esta empresa en cuanto a violaciones de derechos humanos y destrucción de comunidades y de sus territorios, ríos y bosques son espeluznantes. Una moción presentada en 1998 ante el Parlamento del Reino Unido describía a Rio Tinto como “probablemente la compañía menos compasiva y más cruel de todo el mundo”.

Oxiana Resources fue fundada por Owen Hegarty, un ex ejecutivo de Rio Tinto. Con sede en Melbourne, Oxiana es una compañía de extracción de oro y cobre. Además del proyecto Sepon, la empresa es propietaria de Dalton Pacific Resources en las Islas Filipinas, con seis proyectos mineros de oro y cobre en el norte de Luzon. También posee acciones en minas de Chipre y Australia.

La CFI espera que su participación en la mina de oro de Sepon impulse el desarrollo de nuevos proyectos mineros en Laos: “La inversión en el proyecto ayudará a aumentar la confianza de la comunidad de inversores en la minería y otros sectores de la economía”. Supuestamente, la misión del Grupo Banco Mundial es mitigar la pobreza, pero la CFI parece estar más preocupada por ayudar a los ricos a hacerse más ricos.

Por: Chris Lang.