Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Liberia: empresa danesa DLH viola sus propios principios sobre compra de madera

Organizaciones ambientalistas y de derechos humanos enviaron recientemente una carta abierta a la empresa danesa Dalhoff Larsen & Horneman A/S (Grupo DLH) para que dejara de comercializar madera de compañías liberianas, las que, además de ser responsables de los graves procesos de deforestación que ocurren en Liberia están involucradas –de acuerdo a un informe de Naciones Unidas– en una serie de actividades ilegales tanto en Liberia como en la vecina Sierra Leona.

Los bosques de Liberia constituyen uno de los últimos fragmentos de bosque tropical cerrado, parte vital de los Bosques de la Alta Guinea en el Africa Occidental y uno de los centros de biodiversidad (“hotspots”) más amenazados en el mundo. Estos bosques, que contienen más de 2000 especies de plantas de las cuales 240 son consideradas valiosas por su madera, han sido devastados durante la década pasada como resultado de la avidez de las empresas internacionales que invadieron el país, junto a la actitud del gobierno liberiano que promociona sus actividades. Como resultado, los medios de vida de las poblaciones rurales están aún más amenazados ya que la deforestación ha provocado la fragmentación de los bosques, mientras que el establecimiento de las compañías madereras ha causado la destrucción de sus hogares, sus cosechas y sus bosques sagrados (ver boletines 44 y 45 del WRM).

El informe de Naciones Unidas proporciona abundantes pruebas sobre las interrelaciones entre la industria maderera y una serie de actividades ilegales. Dos de las mayores compañías madereras son la Oriental Timber Company (OTC) y la Royal Timber Corporation (RTC), ambas comercialmente relacionadas con DLH.

Algunas de las actividades ilegales detalladas en el informe de Naciones Unidas están relacionadas con Gus van Kouwenhoven, miembro del círculo del Presidente Taylor, “responsable por los aspectos logísticos de los negociados con armas”. Van Kouwenhoven está directamente involucrado en RTC y OTC (gerente general de la primera y presidente de la segunda) y a través de OTC “organiza la transferencia de armamento desde Monrovia hasta Sierra Leona”. El informe también establece que “van Kouwenhoven y su relación con las empresas madereras proveen una gran cantidad de ingresos extras no registrados por propósitos no especificados al Presidente Taylor. Increíblemente, van Kouwenhoven es integrante del Consejo de la FDA, la Autoridad Liberiana para el Desarrollo Forestal, el organismo gubernamental encargado del monitorieo y la documentación sobre prácticas forestales y exportaciones.

La industria maderera no ha estado solamente implicada en el tráfico ilegal de armas y diamantes sino que además, de acuerdo con el informe de Naciones Unidas, ella ha dado apoyo al Frente Unido Revolucionario (RUF por su sigla en inglés), que unido a un grupo militar derrocó en mayo de 1997 al electo Presidente de Sierra Leona. El informe establece que se halló “pruebas inequívocas y abrumadoras” de que Liberia ha apoyado activamente a la RUF a todos los niveles y que caminos construidos y mantenidos para la extracción de madera son convenientemente usados para el movimiento de armas dentro de Liberia para su posterior envío a Sierra Leona”.

Estos hallazgos deberían ser suficientes para hacer que DLH revisara su política de compras en Liberia, dado que la compañía específicamente declara tener “un buen conocimiento sobre el origen (materia prima) de los productos madereros comercializados”. En este caso hay dos posibilidades: o la compañía no tiene el buen conocimiento que dice tener o lo tiene pero no le importa. En ambos casos la empresa estaría violando sus propios principios establecidos. Si es cierto que para DLH “la existencia de bosques manejados en forma sustentable es un prerequisito comercial de largo aliento” y si la compañía realmente siente que “tiene un rol público que cumplir en cuanto a la preservación de los bosques del mundo”, entonces debería actuar de acuerdo con ello y desvincularse de las empresas madereras de Liberia, adhiriendo a la recomendación del informe de Naciones Unidas de establecer “un embargo temporario sobre las exportaciones madereras de Liberia, hasta que el país pruebe no tener relación con el tráfico de armas hacia o de diamantes desde Sierra Leona”.

Artículo basado en información obtenida de: comunicado de prensa de las organizaciones Nepentes, Greenpeace y Global Witness, julio 16, 2001
Dalhoff Larsen & Horneman A/S (DLH Group).
Report of the Panel of Experts appointed Pursuant to UN Security Council Resolution 1306 (2000), Paragraph 19 in relation to Sierra Leone.