Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Madagascar: el FMI abre el país a la minería

Llamada la “tierra prometida de los naturalistas” por el explorador francés Phillippe de Commerson en 1771, Madagascar es uno de los países con mayor riqueza ecológica del mundo. Esta isla del tamaño de Texas alberga doce mil especies, el 80 por ciento de las cuales son endémicas, y no existen en otro lugar. Recientemente se descubrieron nueve especies nuevas de lémur en Madagascar, colocando al país en segundo lugar después de Brasil por la cantidad de primates que tiene allá su hogar.

En 1996, el gobierno malgache aceptó un préstamo a tres años por US$ 118 millones y se inclinó ante la presión del FMI en su acuerdo, aceptando profundizar la liberalización de las políticas comerciales y la apertura de su economía a la inversión extranjera. Entre las medidas adoptadas se incluyó el permiso a la propiedad de extranjeros sobre la tierra y la eliminación de impuestos a la exportación.

La liberalización de las políticas de comercio e inversión de Madagascar ha alentado los proyectos mineros de una subsidiaria de Rio Tinto, una compañía minera con sede en Londres. Clasificada como la compañía minera más grande del mundo, Rio Tinto tiene un registro interminable de violaciones de los derechos humanos y ambientales, que se extiende desde Indonesia a Sudáfrica (en la época del apartheid) y hasta Brasil.

El polémico “Proyecto Arenas Minerales” (Mineral Sands Project) implicaría la extracción de ilmenita, que se procesa para obtener dióxido de titanio, utilizado para producir un pigmento blanco para la producción de pintura, plástico y otros productos. Extrayendo un estimado de 350.000 a 700.000 toneladas de ilmenita por año, la mina produciría ganancias entre US$ 25 y US$50 millones anuales.

Si se aprueba la explotación de la mina, la misma abarcaría unas 6.000 hectáreas y se extendería a lo largo de más de 60 kilómetros de costa. El sitio propuesto para la mina incluye más de dos tercios de los únicos bosques de litoral que existen en la costa sudeste de Madagascar. La diversidad vegetal del área minera es alta, e incluye 16 especies que existen solo en el lugar destinado a la mina. Si continúa adelante el proyecto de la mina, esas especies se enfrentan al peligro potencial de extinción; también está amenazado el lémur de cuello marrón, especie endémica local.

Varias acciones realizadas por la compañía y el gobierno indican que la mina se aprobará. En 1998, el gobierno malgache acordó reducir la tasa impositiva sobre el propuesto Proyecto Arenas Minerales a un dos por ciento, siendo la tasa estándar un cinco por ciento. La corporación Rio Tinto ya ha gastado como mínimo 30 millones de dólares en la evaluación de los depósitos minerales, y ha realizado una evaluación de impacto ambiental extensiva. El gobierno malgache ha acordado tomar la decisión de dar su aprobación o no al proyecto en diciembre de 2001, una vez que Rio Tinto haya finalizado la evaluación ambiental.

Por: Jason Tockman, “The IMF: Funding Deforestation”, American Lands Alliance, noviembre de 2001.