Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Malasia: el desarrollo de la palma aceitera genera violencia en Sarawak

Hace dos semanas 19 personas, entre ellas un chico de 17 años, todas ellas Iban pertenecientes a dos “long houses” (*) de la zona de Niah, fueron acusadas en primera instancia de asesinato según la Sección 302 del Código Penal. En caso de ser confirmada la acusación, este delito es castigado con la pena de muerte.

Los 19 Iban fueron acusados de cuatro delitos cada uno, correspondientes a cada una de las cuatro personas que resultaron muertas en un conflicto entre sus “long-houses” y contratistas de la empresa Sarawak Oil Palm (SOP), una joint-venture formada por el gobierno del estado de Sarawak y Shin Yang, que es una de las mayores empresas madereras del país. El presidente del directorio de SOP es el Secretario de Estado Hamid Bugo.

Según los residentes de los “long-houses”, el gobierno de Sarawak otorgó un permiso provisional a SOP en tierras por ellos habitadas bajo el régimen de derecho indígena tradicional (NCR). Esa tierra ha sido utilizada para el cultivo de pimienta, árboles frutales, arroz, verduras, etc., que constituyen su principal fuente de recursos vitales.

SOP recurrió a los servicios de un contratista para hacer el aclareo de los terrenos. Los residentes elevaron sus quejas a las autoridades locales, entre ellas legisladores del estado y la policía. Según señalan esto sucedió hace ya cuatro años; sin embargo, no se hizo nada para atender sus reclamos respecto de las actividades de dicha compañía. Los nativos trataron incluso de entrevistarse con el Primer Ministro de Sarawak y otros ministros en Kuching, enviando allí sus representantes a sus propias expensas. Pero ninguno de los altos funcionarios aceptó reunirse con ellos.

La gente aduce que las personas muertas y las heridas en la disputa eran lo que en su lengua se conoce como “apek bayat”, vale decir gángsters, que portaban espadas de samurai y otras armas con el fin de atemorizar e intimidar a la población local para que pudieran hacerse los trabajos de aclareo en su propia tierra. Incluso la policía de Batu Niah había sido informada del accionar de estos gángsters, pero no tomó medida alguna.

Según el relato de los lugareños, poco antes del día del enfrentamiento que terminó con las muertes mencionadas, una mujer Iban procuró defender un árbol frutal de su predio permaneciendo de pie frente a él. Entonces los empleados de la empresa contratista la tomaron por la fuerza y la pusieron bajo un bulldozer, amenazándola con pasarle por arriba.

Los Iban manifiestan que el día 1ro. de setiembre descubrieron a un grupo de empleados de la empresa contratista, acompañados de “apek bayat”, destruyendo sus predios y jardines con bulldozers, en las cercanías de las dos “long-houses”. Ahí les pidieron que cesaran su accionar, pero sus reclamos fueron ignorados y además fueron atacados. Al defenderse, siete de los gangsters fueron heridos y cuatro de ellos resultaron muertos.

No es éste el primer conflicto que se da entre pobladores locales y empresas en relación con el uso de la tierra para plantaciones de palma aceitera, ni tampoco el primero que termina con alguna víctima fatal. En diciembre de 1997 la policía había disparado sobre tres miembros de comunidades Iban, matando a uno de ellos. En esa instancia los lugareños habían procurado obstruir el trabajo de aclareo de tierras. Aparentemente la compañía había hecho una denuncia contra ellos y la policía fue a detenerlos. En cambio ahora las comunidades también habían hecho repetidas denuncias, pero esta vez la policía no actuó.

También ha habido conflictos en otros lugares, la mayoría de los cuales no reportados. En muchos casos la gente no pudo más que aceptar los hechos como un destino marcado, sintiéndose impotente frente a la intención del gobierno de implementar políticas contra su voluntad.

La causa de los recientes conflictos es el cercenamiento del último de los recursos naturales todavía bajo control de los nativos, como es su territorio tradicional. A medida que los recursos madereros de Sarawak han ido disminuyendo, muchas compañías madereras y de otros rubros se han pasado a las plantaciones. Parte de ellas se están instalando en tierras antes ocupadas por selva, ahora talada, y otras se están desarrollando o se planea desarrollarlas en territorios tradicionales. La razón de esto es sencilla: a pesar de la vastedad del territorio de Sarawak, buena parte del mismo no es apto para agricultura, y la mayor parte de las tierras agrícolas están en los territorios tradicionales indígenas.

Ya desde la época de la colonia, la definición que las autoridades han manejado de tierras bajo derecho indígena tradicional se ha ido paulatinamente estrechando y desvalorizando. Aún así, hasta hace poco, debido a su situación en lugares remotos, su inaccesibilidad y la falta de interés en ellas, no había interés de invadir estas tierras. Pero hoy en día las autoridades están embarcadas en un proceso que lleva de hecho al despojo de los pueblos indígenas, disfrazado de “desarrollo”. Mientras algunos -incluso unos pocos indígenas- se volverán ricos con este proceso, la mayoría acabará mucho peor que antes.

Fuente: The Malaysian, 9/10/99,

(*) “Long-house”, literalmente “casa larga” es la forma de organización familiar comunitaria de algunos pueblos indígenas, entre ellos los Iban.