Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Malawi: ¿demasiada gente?

Malawi, un país con una superficie total de 118.484 km2 se encuentra en el Sudeste de Africa. Sus tierras bajas, que reciben importantes precipitaciones, están cubiertas de praderas, bosques templados y lluviosos, pero el país ha sufrido una deforestación anual del 1,3% (1981/90).

Su población es de 9.845.000 habitantes (1996) -lo que significa cuatro veces más habitantes por kilómetro cuadrado que el conjunto de los países sub-saharianos- de los cuales 4/5 dependen de la agricultura. En promedio cada agricultor tiene solamente 1 hectárea y las fincas agrícolas constituyen una pequeña fracción del total de las tierras. Por lo tanto los grandes propietarios no serían responsables -como en otros países- por el grueso de la deforestación. El crecimiento demográfico es de 3,2% al año y en muchas zonas del país la única forma en que los agricultores pueden expandir su actividad es a través del aclareo de nuevas áreas de bosques. Por lo tanto, Malawi parecer ser un buen candidato a la hora de probar lo que muchos piensan es la principal causa de la deforestación: el crecimiento demográfico.

No obstante, la recientemente publicada investigación ‘Agricultural Land Expansion and Deforestation in Malawi’ (Expansión agrícola y deforestación en Malawi) a cargo de I. Minde, D.Ngugi, J. Luhanga y G. Kowero nos presenta un panorama más amplio. Los autores dejan claro que el crecimiento poblacional no puede explicar por si sólo la deforestación en Malawi. Utilizando datos censales originales provenientes de tres regiones del país, se muestra que el tamaño promedio de los predios aumentó sustancialmente entre 1992 y 1996. Tal incremento, que representa una mayor presión sobre los bosques, fue el resultado de la decisión del gobierno de liberalizar los mercados del maíz y de otras políticas agrícolas, no del crecimiento demográfico.

De acuerdo con las investigaciones de estos autores, la población de Malawi corta unas 50.000 hectáreas de bosques al año, lo que implica que cada familia rural deforesta alrededor de 1 hectárea cada 35 años. Si comparamos la deforestación que se da en este país “superpoblado” con la que ocurre en un país que evidentemente no está superpoblado, como es Brasil, el enfoque maltusiano simplista se cae por su propio peso: un sólo gran productor de ganado puede allí deforestar esa superficie en uno o pocos años más.

La conclusión parecer ser entonces que las generalizaciones que vinculan la deforestación al crecimiento de la población no pueden realizarse sin tener en cuenta todas las variables -internas y externas- que pueden hacer aumentar o disminuir la presión sobre los bosques. Un enfoque de este tipo puede dar explicaciones de porqué países muy densamente poblados como Japón (332 habitantes/km2), el Reino Unido (238 habitantes/km2) o Alemania (230 habitantes/km2) no están enfrentando un proceso de deforestación como el que está ocurriendo en un país mucho menos poblado como es Malawi (83 habitantes/km2).

L@s interesad@s en recibir una copia electrónica o en formato papel del trabajo referido, por favor escriban a Godwin Kowero (correo electrónico: gkowero@cgiar.org)

Fuentes: David Kaimowitz, 22/6/99,  The World Guide 1999/2000.