Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

México: se solicita apoyo para la liberación de líder campesino

El 2 de mayo ppdo. Rodolfo Montiel Flores, el campesino mexicano que ha estado liderando exitosamente la oposición pública a las destructivas prácticas de madereo de Boise Cacade -una de las mayores empresas madereras del mundo- en el estado de Guerrero sobre la costa del Pacífico, fue arrestado por soldados federales que ingresaron violentamente al poblado de Pizotla. Durante esta acción armada también fue detenido otro campesino, Teodoro Cabrera García, en tanto Salomé Sanchez Ortiz fue ultimada. Oficiales militares definieron a ambos como “miembros de una organización ecologista guerrillera”. A partir de su detención, Montiel ha sido sometido a torturas de carácter psicológico y físico. Asimismo se les ha negado adecuado tratamiento médico, alimento, agua y posibilidad de comunicarse. Los soldados los han amenazado de muerte y con tomar represalias contra sus familias, si ellos no se declaran culpables de los delitos de porte de armas, cultivo de marihuana y de mantener vínculos con el grupo opositor armado Ejército Popular Revolucionario.

La Sierra de Petatlán en el estado de Guerrero, con montañas que llegan a más de 3.000 metros de altura, alberga algunos de los pocos remanentes de bosques relativamente prístinos en Norte América. Los árboles capturan agua e incrementan el suministro de este elemento, que es esencial para la irrigación que practican los agricultores laderas abajo. Si se los corta habrá menos agua, por lo que los agricultores tendrán problemas con sus cultivos. A mediados de la década de 1990 Montiel y las comunidades locales comenzaron una lucha ecologista para defender sus recursos naturales, enfrentándose a las destructivas operaciones de tala en sus tierras comunales (ejidos): así nació la Organización de Campesinos y Ecologistas de la Sierra de Petatlán. En 1997 éstos instalaron un peaje para recaudar una especie de impuesto local por el pasaje de camiones cargados de madera. Pero el puesto fue rápidamente destruido y un número creciente de soldados comenzó a patrullar la zona. Los activistas comenzaron a bloquear las carreteras, detener a los camiones y confiscar la madera. Como resultado de esta resistencia exitosa, el año pasado Boise Cascade decidió retirarse de Guerrero. Algunos personeros de la compañía han tratado de ignorar el papel de la sociedad organizada y expresaron en un comunicado que Boise Cascade se retiró de Guerrero debido a “un suministro de madera inconstante y estacional por parte de los proveedores”. Resulta preocupante que, a más de un año de que la compañía suspendiera sus operaciones en la zona, su papel en Guerrero todavía no esté claro. En realidad, algunos de los contratistas de la empresa trataron de reiniciar las operaciones de corta luego del arresto de Montiel, pero hasta ahora han sido frenados gracias a la presión de la comunidad local.

Boise Cascade es bien conocida por su triste performance, no sólo en México sino en los EE.UU. y Chile, donde la compañía trató de implementar un proyecto que hubiera significado la destrucción de uno de los pocos remanentes de bosque húmedo templado costero, con el fin de alimentar la mayor fábrica de chips del mundo a instalarse en la zona. La decidida resistencia de ONGs ambientalistas, junto a varias normas ambientales y una fuerte multa por haber destruido un sitio arqueológico han complicado y demorado los planes de Boise Cascade en ese país.

Este es un caso más en la larga lista de abusos cometidos por compañías madereras, plantadoras, mineras y petroleras del Norte, que aspiran a ocupar el territorio y explotar los recursos naturales del Sur -a menudo con el apoyo implícito o explícito de los gobiernos locales y nacionales- sin considerar los negativos impactos que provocan desde el punto de vista ambiental y social. Afortunadamente esta lista incluye también la valiente resistencia de mucha gente en el propio lugar -algunos de ellos famosos, como Chico Mendes y Ken Saro Wiwa, otros, anónimos hombres y mujeres que aman su tierra y quieren defenderla- y la solidaridad de muchos otros y muchas otras que apoyan su lucha desde diferentes países del mundo.

El Centro para los Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez ha tomado la defensa en el proceso legal iniciado a los dos activistas arrestados. Se supone que el mismo será largo y estará lleno de trampas. Al mismo tiempo organizaciones de derechos humanos, campesinas y ambientalistas de todo el mundo -entre ellas el WRM- se han incorporado a una campaña, que incluye la suscripción a una carta de denuncia de este caso de violación de los derechos humanos, en la que también se pide la inmediata libertad de los detenidos.

Por más información sobre el tema pueden consultar nuestra página web. Las personas interesadas en recibir más información y/o suscribir la mencionada carta, por favor contactar a: Alejandro Villamar.

Fuentes: Alejandro Villamar, 26/8/99, “Jailed timber-cutting foe seen as guerrilla by Mexico officials”, Tracey Eaton, The Dallas Morning News, 27/8/99, enviado por Victor Menotti.