Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Nigeria: manglares amenazados

Miles de hectáreas de manglar y pantanos de agua dulce en el Delta del Nigera, situado en el Estado Cross River, serán destruidas por las actividades de explotación petrolera que se están dando en la región. Los responsables de la situación son las compañías Moni Polu Nigeria Limited, que a principios de 1998 comenzó la prospección petrolera en el área, y Nobles Drilling, contratada para comenzar con las perforaciones. En diciembre de 1998 ya se habían agotado alrededor de ocho pozos. Se ha programado asimismo la construcción de un oleoducto de 1.000 kilómetros de largo, cuyo trayecto pasa por más de 25 comunidades. A pesar de las cartas de protesta enviadas a ambas compañías y a las autoridades responsables por parte de ONGs ambientalistas nigerianas, la nueva fase del proyecto habrá de comenzar sin que se haya realizado la requerida Evaluación de Impacto Ambiental.

La prospección y explotación de petróleo son actividades mundialmente conocidas por el negativo impacto ambiental y social que provocan a nivel local: los pueblos indígenas y los campesinos pierden sus tierras, surgen problemas sanitarios, los bosques tropicales son destruidos, las fuentes de agua y el aire se contaminan. A nivel global, más extracción significa más consumo de combustible, con la consecuente liberación de CO2 a la atmósfera, siendo éste el principal de los gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global. En el caso específico de Nigeria, los militares intimidan a las poblaciones locales, queman sus casas y llegan incluso a matar a los campesinos que se oponen a la actividad de las petroleras en su territorio. Se han denunciado varios casos de violación de los derechos humanos, tal como lo atestigua la larga lucha del pueblo Ogoni contra la Shell en Ogoniland, así como los eventos más recientes en el Estado Delta, donde está implicada la Chevron.

La industria petrolera es un factor muy relevante en la destrucción de los manglares de Nigeria, aunque no el único. Se sospecha que el Gobierno Federal recientemente ha firmado un contrato para el dragado del curso superior del Río Niger, en el tramo desde Warri a Baro, en la región norte del país. Teniendo en cuenta que los manglares son frágiles ecosistemas forestales, altamente dependientes de un continuo suministro de agua, este proyecto podría afectarlos gravemente. Ello a su vez significaría la pérdida de los medios de vida de sus habitantes. Se teme que la situación en la zona del Delta del Niger, ubicada aguas abajo del área objetivo del proyecto de drenaje, y que ha sufrido durante años una gran degradación ambiental y una serie de conflictos provocados por la actividad de la industria petrolera, se vea agravada por las obras que están planificando.

Nigeria ha perdido entre el 70 y el 80% de sus bosques originales, de manera que hoy en día el porcentaje del país ocupado por bosques se limita al 12%, si bien todo su territorio está en la zona del trópico húmedo. Contando con la mayor población de Africa (115 millones de habitantes, según datos de 1996), tiene un 40% de analfabetismo, en tanto su PBI per capita es de tan sólo U$S 240. Las autoridades parecen desconocer esta realidad y prefieren destinar fondos y esfuerzos a megaproyectos como el mencionado, postergando las reales necesidades y aspiraciones de las comunidades locales.

Fuente: Late Friday News, nro. 33, 27/3/99; La Guía del Mundo 1999-2000.