Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Papua Nueva Guinea: dos enfoques opuestos sobre el uso de los bosques

El estado de Papua Nueva Guinea (PNG) abarca la parte oriental de la isla de Nueva Guinea junto a una serie de islas más pequeñas en el Mar de Bismarck y el Mar del Coral en la región del Pacífico. Posee una vida silvestre que se cuenta entre las mayores del Planeta. Tanto la diversidad natural como la cultural solían florecer en ese país. La gran variedad de microclimas y geoformas existentes en sus más de 462.840 kilómetros cuadrados ha posibilitado la existencia de diversos tipos de bosques, desde los bosques mixtos de las tierras bajas a los manglares de la costa. En consecuencia con ello los bosques de PNG suministran el hábitat a unas 200 especies de mamíferos, 20.000 especies de plantas, 1.500 especies de árboles y 750 especies de aves, la mitad de las cuales son endémicas de la isla. Se ha estimado que entre el 5 y el 7% de las especies conocidas en el mundo viven en PNG. Plantas y animales raros, como la mayor orquídea, la mayor mariposa, el lagarto más largo, la paloma de mayor tamaño y el loro más pequeño de que se tenga registro viven en sus bosques. Desde el punto de vista cultural, en el país se hablan más de 700 lenguas por parte de una población de 4.200.000 habitantes.

Este patrimonio natural y cultural de características únicas se encuentra en peligro. El PNG Eco-Forestry Forum ha denunciado que entre 1975 y 1996 el país ha perdido más del 10% de sus bosques debido al madereo en gran escala. Empresas madereras extranjeras corruptas e inescrupulosas, son directamente responsables de tal destrucción. Incluso el Primer Ministro de PNG ha admitido que “la administración en el área forestal ha sido particularmente pobre, con el efecto colateral de la promoción de prácticas corruptas y del socavamiento de la sustentabilidad ambiental de las operaciones de madereo”. Hoy en día casi la mitad de las bosques accesibles en el país ya han sido otrogados en concesión para el madereo con fines industriales, al tiempo que otros 30 proyectos de ese tenor están amenazando al resto.

En 1999 la iniciativa del gobierno de PNG para frenar la alarmante tasa de pérdida del bosque tropical estableciendo una veda para nuevos proyectos de madereo y comprometiendo su apoyo a programas de forestación comunitaria y conservación, generó entusiasmo a nivel de los ambientalistas y las comunidades locales. La movida por parte del gobierno se debió principalmente al requerimiento formulado por el Banco Mundial de una moratoria a nuevas concesiones madereras hasta que se realice una completa revisión, como condición para obtener un préstamos para un ajuste estructural. A pesar de ello ahora el Banco Mundial está pronto para realizar el desembolso final del préstamo, si bien la revisión todavía no se ha completado. Se teme que una vez que haya recibido todo el dinero el gobierno de PNG, deseoso de obtener dinero de las exportaciones, habrá de ignorar la prohibición de corta y promover así la destrucción final de los bosques del país.

ONGs de PNG e internacionales han lanzado una campaña en todo el mundo para proteger los bosques y la biodiversidad de PNG y para promover un enfoque basado en la ecoforestación. Este modelo alternativo de conservación comprende una variedad de actividades para el uso sustentable de los recursos forestales en manos de las comunidades locales. Actividades tales como la recolección de frutas y de mariposas, el cultivo de ratán y plantas medicinales, la investigación científica y el ecoturismo, junto con la corta de madera en pequeña escala. Los beneficiarios no serían en este caso las empresas madereras transnacionales sino la población local, a la vez que la conservación es parte del sistema productivo. Ahora el gobierno de PNG debe decidir si brindará apoyo a la población local y al ambiente o a las empresas transnacionales y su destrucción.

Artículo basado en información obtenida de: The World Guide 1997/98.