Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Papúa Nueva Guinea: impactos de monocultivos de palma aceitera promovidos desde Inglaterra

CDC Capital Partners es un actor principal en las plantaciones de palma aceitera de Papua Nueva Guinea (PNG). Lo que fuera antes un programa de ayuda al exterior del Reino Unido, se convirtió en una compañía mixta e invierte en PNG a través de la compañía Pacific Rim Plantations Ltd., en la que posee el 76% del paquete accionario.

Pacific Rim Plantations Ltd. tiene la propiedad y administración de aproximadamente 23.000 hectáreas de plantaciones de palma aceitera en tres zonas: la Provincia del Norte (Popondetta), la Provincia de Milne Bay (Alotau) en la costa norte de PNG y en Kavieng en la isla Nueva Irlanda. Opera en una joint venture con el gobierno de PNG, que tiene una participación del 20%.

CDC tiene planes a largo plazo de duplicar su capacidad de producción de aceite de palma, y ha estado comprando tierras tradicionales. Aunque según su Plan Ambiental, las areas a talar eran “matorrales” y “arbustos secundarios”, fotografías recientes muestran que las operaciones de la CDC impulsan la deforestación de bosques tropicales húmedos en tierras bajas de PNG. Una de las áreas más afectadas es el hábitat de la mariposa más grande del mundo, la mariposa Ala de Pájaro Reina Alexandra (Ornithoptera alexandrae), orgullo de los pueblos locales, que ha sido clasificada como una especie rara y en peligro de extinción por la UICN y figura en el Apéndice 1 de CITES.

Un grupo ambientalista local, Conservation Melanesia (CM) puso en evidencia que los problemas de la preparación de tierras por parte de CDC, van desde la tala de vegetación hasta los propios márgenes de arroyos y ríos, hasta la plantación en medio de los cursos de agua. Todas las empresas plantadoras de palma aceitera plantan a través de cursos de agua menores, que tienden a secarse durante la estación seca. Estas corrientes de agua, sin embargo, juegan un papel importante en el ecosistema … hasta que la vegetación natural circundante es talada y plantada con palma aceitera. Además, la planta procesadora de aceite de palma de la CDC en Oro descargaba en forma abierta y directa sus efluentes en el medio ambiente circundante, mediante la descarga de desperdicios directamente en un río local y sus afluentes. Gran cantidad de personas que viven a lo largo de ese río, que se extiende por todo el interior de la provincia hasta los poblados de la costa, se han quejado sobre la contaminación del agua, los peces muertos y la destrucción causada por inundaciones, que nunca antes habían sucedido hasta que se construyó la planta de procesamiento. Pero la CDC ha hecho muy poco para solucionar estos problemas.

Pero estos problemas no son nuevos. Ya en 1994, FoE-EWNI y WWF-UK criticaron a la CDC por destruir los bosques tropicales en los establecimientos de Milne Bay y también por llevar a las comunidades locales a depender de un único cultivo comercial orientado a la exportación, vulnerable a fluctuaciones de precio descontroladas. Advirtieron que al colocar la fábrica en el lugar se alentaría a los habitantes locales a talar sus propias tierras para cultivar palma aceitera, y al parecer eso es exactamente lo que pasó.

La CDC argumenta que tiene una actitud socialmente responsable y que ha lanzado programas de construcción y de inversión en las comunidades para mejorar las condiciones de vida. Pero existen informes que afirman que la CDC está promoviendo el desarrollo de plantaciones de palma en pequeños establecimientos de propietarios locales, porque al basarse en el ahorro de costos salariales de mano de obra, este sistema resulta más rentable para la compañía que seguir ampliando sus propias plantaciones. La compañía proporciona semillas y créditos a pagar en 4 o 5 años a los propietarios de tierras si cultivan palma aceitera en sus propiedades.

Las objeciones de las ONGs se relacionan con procesos de consentimiento informado y con los acuerdos de arriendo de las tierras, la falta de sindicatos de trabajadores de palma aceitera, los bajos salarios y la falta de información objetiva a disposición de los propietarios. Además, las transacciones con los pobladores locales no se realizan en pie de igualdad. Los habitantes de Papúa Nueva Guinea tradicionalmente han tenido un enfoque común hacia la propiedad de la tierra y no son conscientes de los compromisos que implican los contratos comerciales sofisticados que firman.

Artículo basado en información obtenida de: Friends of the Earth Briefing, “CDC, Oil Palm and Forest Destruction in Papua New Guinea”, enviado por Ed Matthew.