Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Premio a activista hondureño

Jorge Varela, co-fundador del Comité para la Defensa y el Desarrollo de la Flora y la Fauna en el Golfo de Fonseca (CODEFFAGOLF), una organización de base formada por pequeños pescadores y campesinos de Honduras, es uno de los siete activistas por los derechos humanos y ambientales, que han sido galardonados con el Premio Goldman 1999. Esta ONG ha centrado su actividad en la defensa de la zona del Golfo de Fonseca contra la cría industrial del camarón, la cual ha provocado la destrucción de los manglares y de otros humedales costeros, la contaminación de estuarios, la pérdida de pesquerías y la escasez de alimentos a nivel de las poblaciones locales. Como resultados concretos de su lucha, CODEFFAGOLF logró dos moratorias que frenaron temporariamente la actividad de las camaroneras y está por conseguir que el gobierno declare como área protegida una extensión de 107.000 hectáreas de humedales costeros y ecosistemas marinos. Además dicha organización jugó un papel fundamental colaborando con los afectados por el huracán Mitch. En julio de 1997 la oficina europea del WRM dirigió una misiva al Presidente de Honduras, solicitándole una extensión de la moratoria sobre el área ocupada por las camaroneras. En diciembre de ese año, mediante una carta enviada al Congreso Nacional de Honduras, el Secretariado Internacional del WRM expresó su apoyo a la inclusión del Golfo de Fonseca dentro del Sistema Nacional de Areas Protegidas.

Año a año la Fundación Ambiental Goldman, con sede en San Francisco, EE.UU., premia a activistas anónimos, comprometidos en la defensa de los derechos humanos y ambientales. Las otras personas que, junto a Jorge Varela, recibirán el Premio Goldman 1999 son: un pescador canadiense que ha luchado por la explotación sustentable del bacalao en Terranova, dos mujeres aborígenes de Australia que han enfrentado las actividades de la minería de uranio en Jabiluka, una joven mujer perteneciente a la minoría étnica Karen en Birmania y comprometida en la defensa de su pueblo y sus bosques, un activista de Camerún que procura proteger la segunda selva tropical en extensión más grande del mundo, y un hidrólogo de Eslovaquia que se opone a un megaproyecto para la construcción de una represa. Una muestra de los miles de activistas que, a diferentes niveles, están luchando por un mundo más sustentable y humano.

Fuente: Grupo Popular de Apoyo a Honduras, 22/4/99;