Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Racismo ambiental en Nigeria

Hay pruebas más que suficientes de que la prospección y extracción de petróleo constituye una de las causas importantes de degradación y destrucción de bosques, lo cual además trae aparejado la pérdida del sustento y los territorios de sus habitantes. En países tropicales, las compañías petroleras generalmente actúan con un fuerte apoyo de los gobiernos locales. Nigeria y en especial la región del delta del Níger es un caso paradigmático de esta situación, que hemos abordado en boletines anteriores del WRM (ver Nos: 22, 23, 27 y 28).

Como resultado de la visita que representantes de organizaciones sociales y ambientales de los Estados Unidos hicieron a la región del Delta del Níger en setiembre de 1999, la ONG “Intercambio Global y Acción Esencial” publicó recientemente un informe titulado “Petróleo por Nada: Destrucción Ambiental, Muerte e Impunidad de las Corporaciones Multinacionales en el Delta del Níger”. El informe dice que Chevron, Shell, Mobil, Elf y Agip “actuan como una fuerza desestabilizante, enfrentando a una comunidad contra la otra y actuando como catalizador -junto con los militares con quienes trabajan muy de cerca- de la violencia que azota hoy en día a la región”. Subraya que aunque durante los últimos 40 años tanto el gobierno nigeriano como las multinacionales petroleras han obtenido enormes ganancias de la extracción de petróleo del Delta del Níger, la región sufre de altas tasas de desempleo y pobreza, corrupción, represión, cultivos decrecientes, pesca en disminución, aguas contaminadas, bosques moribundos y fauna en desaparición. Lejos de contribuir al bienestar de la región, las compañías petroleras, el gobierno y los militares han explotado las diferencias étnicas en el Delta y han además amenazado y asesinado a personas para impedir cualquier intento de oposición.

Sin embargo, la resistencia por parte de los pueblos del Delta del Níger continúa. El pasado febrero la Juventud Nacional Ijaw hizo un llamamiento al gobierno y a las compañías petroleras que operan en el Delta del Níger a entrar en un auténtico diálogo con las comunidades locales “sobre el tema del control de los recursos, la auto-determinación y por una Nigeria auténticamente federal”. A nivel internacional, los abusos cometido por los militares contra los pobladores locales están siendo constantemente denunciados. El anuncio del gobierno el pasado octubre sobre la imposición de estrictas condiciones a las empresas petroleras en relación con la limpieza que deben llevar a cabo en el ambiente de las comunidades locales, fue recibido cautelosamente pero con beneplácito por parte de las organizaciones sociales y ambientales. Sin embargo, aún no hay señales claras de que las cosas realmente hayan cambiado para bien.

Es interesante remarcar que “Petróleo por Nada” fue lanzado en los Estados Unidos, coincidiendo con la creciente oposición contra una importante refinería de Chevron en California, la cual está siendo acusada de la descarga de contaminantes peligrosos. Varios casos de racismo ambiental -tal como la ubicación de industrias contaminantes en comunidades pobres, generalmente negras- han sido denunciados en ese país. Es el mismo racismo que la compañías petroleras del norte muestran respecto a la gente y al ambiente en Nigeria.

Fuentes: Ijaw National Congress, 29/1/2000 and 5/2/2000;