Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Represas provocan destrucción ambiental y social en Laos

Los megaproyectos para la generación de energía hidroeléctrica en varios países del Sudeste asiático son precedidos generalmente por devastadoras operaciones de madereo en las zonas previstas para la inundación. Este tipo de prácticas provoca un impacto ambiental negativo de gran magnitud y perjudican a las comunidades indígenas, las cuales se ven forzadas a abandonar sus tierras y son reasentadas en algún otro lugar. En Laos, los proyectos de represas actualmente en curso y pendientes están siendo usados como pantalla para expulsar a las poblaciones locales de las zonas donde se han de instalar los reservorios y de las tierras altas de las cuencas (ver Boletín 8 del WRM).

Un informe recientemente elaborado por International Rivers Network exige una urgente revisión de las políticas “parcializadas” del Gobierno de Laos y de la ONU, el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo Asiático, que lo apoyan. De acuerdo con el documento, hay “problemas fundamentales” en los seis proyectos visitados, entre ellos dudosa viabilidad financiera, tala descontrolada y mortalidad creciente de las minorías étnicas forzadas a reasentarse, generalmente con una menguada o inexistente compensación. Asimismo, se teme que los hábitats de los peces desaparezcan. Han emergido también problemas de carácter social, tales como la prostitución de mujeres indígenas desplazadas de su lugar de origen. “Es una actitud irresponsable la del Banco de Desarrollo Asiático y del Banco Mundial de seguir apoyando financieramente proyectos de generación de energía hidroeléctrica” señala el informe. El gobierno laosiano se propone vender a Tailandia y posiblemente a Vietnam la mayor parte de la energía generada por el proyecto Nam Leuk. Sin embargo el colapso sufrido por la economía tailandesa ha obligado a la Autoridad de Generación de Energía de Tailandia a realizar una nueva evaluación de las estimaciones de las futuras demandas, por lo que las presumibles ventas están todavía en duda. El informe advierte que la mayor represa planeada en la región -la controvertida Nam Theum- así como dos proyectos en el Plateau Nakai, Provincia de Khammouane en el centro del país, podrían no seguir adelante, si bien los bosques que se encontraban en las respectivas áreas de inundación ya han sido talados. La viabilidad de los otros dos proyectos evaluados tampoco está confirmada, teniendo en cuenta el crack económico. Este hecho puede ser considerado positivo, ya que podrían generarse espacios donde maniobrar y forjar así políticas más sustentables para el sector energético, la gente y el ambiente.

Fuente: Aviva Imhof, International Rivers Network.