Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Sudáfrica: la gran mentira

La industria turística ha hecho y sigue haciendo mucho más por el Manejo Ambiental Responsable que la industria “forestal”. Tal vez por una sola razón: aquella está basada en la biodiversidad.

Los árboles exóticos destruyen la vegetación nativa que reemplazan. Una vez que la base de la cadena alimenticia ha desaparecido, la fauna y flora locales no pueden adaptarse a vivir en medio de una plantación. Cuando se calcula el beneficio económico de la plantación de árboles, ¿se tiene en cuenta el costo ocasionado por la destrucción del entorno natural?

En una región con estrés hídrico el efecto negativo de las plantaciones con exóticas se manifiesta claramente en la disponibilidad del agua. Durante los meses del invierno seco la vegetación nativa, que se encuentra en estado de dormancia, se ve seca y desnuda. Sin embargo los árboles exóticos lucen bien verdes. Al acaparar la captación de agua por la profunda penetración de sus raíces, son capaces de usar el agua disponible durante todo el año.

Hay miles de hectáreas de plantaciones “no manejadas”, plantaciones invasoras. Por doquier uno vaya en Mpumalanga se ven, aquí y allá, pinos, eucaliptos y acacias. En los valles de difícil acceso se presentan formando grupos. ¿Quién es responsable por este problema? Por cierto que la responsabilidad le cabe a las propias plantaciones industriales.

El hecho que esta industria se autodenomine “forestal” lleva a confusión, dado que un monocultivo nunca puede ser considerado un bosque.

La oficina sin papeles se está convirtiendo en realidad en todo el mundo. Resulta más sencillo, eficiente y económico registrar decisiones, transmitir información y comunicarse por los medios electrónicos. ¿El precio de la pulpa no habrá de caer en las próximas dos o tres décadas, dejando en muchos países subdesarrollados el lastre de enormes plantaciones de exóticas sin ser cortadas?

La mayor parte de la madera de plantaciones producida en Sudáfrica es exportada para satisfacer el apetito del Norte por pulpa. Los países desarrollados utilizan nuestra tierra barata y nuestro trabajo barato. ¿Cuánto se gana siendo un trabajador forestal promedio?

En la provincia de Mpumalanga las plantaciones manejadas ocupan 615.000 hectáreas y la industria en dicha provincia emplea a 28.000 personas. El promedio es de una persona cada 22 hectáreas. En cada una de esas 22 hectáreas se ha negado el derecho a existir a todos los demás seres autóctonos. ¿Esto puede ser considerado una práctica responsable?

La industria de la plantaciones habrá de actuar en forma responsable sólo si se compromete a NO seguir forestando en lo que queda de nuestras áreas naturales.

La industria de las plantaciones habrá de actuar en forma responsable si se diversifica y dedica más recursos a la prospección de alternativas de uso de especies indígenas para la producción de pulpa, en lugar del pino. El cánamo nativo es tan sólo un ejemplo. El uso que hace del agua es mucho más moderado -puesto que es estacional, no requiere fertilizante y emplea más mano de obra. El cáñamo industrial es más versátil y tiene un mayor rendimiento.

La industria de las plantaciones habrá de actuar responsablemente si utiliza el poder que tiene -generado por las ganancias que ha obtenido y por su capacidad de cabildeo frente al gobierno- para adoptar el cáñamo como insumo y experimentar con este cultivo en las tierras de su propiedad, que han sido degradadas por las plantaciones forestales. No estoy sugiriendo que la industria de las plantaciones siga expandiéndose, ahora a partir del cultivo de cáñamo, sino que reemplace sus plantaciones de árboles por el cáñamo nativo.

Es cierto que hoy en día la verdad de este mundo está en la ganancia y el crecimiento. Basta sólo hacer el recorrido desde Piet Retief hasta el Cañón del Río Blyde para darse cuenta de ello. Pero si queremos asegurar la sobrevivencia de la raza humana, el énfasis debe ser puesto en el desarrollo sustentable. Debemos darnos cuenta que somos parte del ambiente, y que nuestro impacto sobre él nos afecta a nosotros mismos directamente. Debemos concentrar todos nuestros esfuerzos a trabajar con el ambiente, minimizando nuestro impacto sobre él e incrementando la conciencia ambiental en todas y cada una de las personas.

Por Philip Owen, SAWaC.