Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Tailandia: se planea masiva forestación con eucalipto

Durante la última década, Tailandia ha presenciado repetidas protestas contra las plantaciones de eucalipto. Campesinos han participado de marchas, arrancado árboles de raíz, incendiado plantaciones, declarado sus tierras como “libres de eucaliptos” y mejorado el suelo donde hubo plantaciones de eucalipto, a través de prácticas de forestación comunitaria (ver Boletín 8 del WRM). A pesar de estas protestas y de los problemas asociados con la plantación de eucaliptos, las dos principales firmas productoras de celulosa y papel de Tailandia -Phoenix Pulp and Paper y Advance Agro- actualmente planean una expansión en gran escala.

Phoenix planea duplicar su capacidad de producción adicionando una fábrica de 270.000 toneladas de capacidad a sus operaciones en Khon Kaen, a un costo de U$S 450 millones. Por su parte Advance Agro tiene planes de construcción de una nueva planta de 750.000 toneladas de capacidad mediante una “joint-venture” con el gobierno de China. Se estima que el costo de esta nueva fábrica y de las plantaciones de eucalipto asociadas a ella será de U$S 1.000 millones. El 80% de la producción de la nueva fábrica de Phoenix será destinado a la exportación, en tanto las nuevas instalaciones de Advance Agro producirán exclusivamente para el mercado chino.

La gerencia de Phoenix está negociando con los gobiernos de Suecia y de Finlandia la concesión de préstamos a bajo interés para financiar dicha expansión. Una operación similar de Phoenix -la Phoenix II- realizada entre 1990 y 1994 fue financiada con préstamos blandos otorgados por dichos gobiernos. Las compañías finlandesas Jaakko Poyry, Sunds Defibrator, Ahlstrom, Suomen Puhallintehdas, Sahko Lahteenmaki y Valmet Automation en consecuencia se beneficiaron de los correspondientes contratos para el suministro de asesoramiento técnico, diseños y maquinaria para Phoenix II.

Parte de la justificación del gobierno finlandés para financiar Phoenix II con un crédito por la suma de U$S 91 millones fue que ello ayudaría a mejorar la performance de la fábrica de Phoenix. Parte de tal “mejora” incluía el mal llamado “Proyecto Verde”, a través del cual desde 1994 Phoenix descarga sus efluentes en terrenos de los campesinos (ver Boletín 15 del WRM). Se suponía que esta agua serviría para irrigar los eucaliptos, pero los campesinos que viven en los alrededores han denunciado la salinización de sus fuentes de agua subterránea, la muerte de los peces de sus estanques y la pérdida de los cultivos de arroz en los terrenos adyacentes a los del Proyecto Verde. Cientos de pobladores locales se quejaron de las prácticas de Phoenix entre 1995 y 1996, lo que derivó en compensaciones extrajudiciales por alrededor de U$S 80.000. Además de los problemas con el “Proyecto Verde”, el Ministerio de Industria en reiteradas ocasiones dispuso el cierre de la fábrica de Phoenix debido a la contaminación que provocaba en el Río Phong.

En agosto de 1998 el Ministro finlandés de Cooperación para el Desarrollo Pekka Haavisto se refirió a los préstamos a Phoenix como “un error cometido por FINNIDA”.

En 1999 se asistió al final de una lucha de seis años por el control de Phoenix. Lalit Mohan Thapar reemplazó a George Davison como presidente de la compañía. Según Davison, la mayor parte del apoyo financiero para dicha sustitución vino del Banco de Comercio de Bangkon (BBC). El BBC ganó publicidad por el notorio papel que jugó en uno de los mayores escándalos financieros que ha habido en Tailandia, por el cual alrededor de 200.000 millones de Baht (unos U$S 8.000 millones en esa época) desaparecieron del banco. Un grupo de políticos tailandeses -conocido como “el Grupo de los 16”- utilizó dinero de BBC para financiar el reemplazo de directivos en varias empresas del país, entre ellas Phoenix. Davison describió la maniobra como “un robo condonado por el gobierno”.

El valor de las acciones de Phoenix descendió de 140 Baht (U$S 5,6) en 1995 a 34 Baht (menos de U$S 1) en junio del 2000 y la compañía tiene actualmente deudas por unos U$S 80 millones.

Localizada en Tha Toom en la Provincia de Prachinburi, a aproximadamente 120 kms de Bangkok, Advance Agro es dueña de una de las más nuevas fábricas de celulosa y papel de Tailandia. La empresa comenzó a operar en 1996 y en 1998 se agregó una segunda planta que aumentó la capacidad de producción a alrededor de 310.000 toneladas. La fábrica fue construida por el grupo Soon Hua Seng (SHS), una de las principales empresas tailandesas.

Hace diez años unos empleados de Suan Kitti, subsidiaria de SHS, fueron arrestados por cortar bosques para liberar espacio para plantaciones de eucalipto. Debido al clamor público que ello generó, el Primer Ministro Chatichai Choonhaven se vio obligado a prohibir la “reforestación” comercial en las Reservas Nacionales de Bosques.

Originalmente estaba previsto que el nombre de la fábrica sería “Planta de Celulosa Suan Kitti”, pero para tomar distancia de las críticas asociadas con el nombre Suan Kitti, SHS rápidamente le cambió el nombre por Advance Agro y contrató a la empresa finlandesa de relaciones públicas Presko como consejera para minimizar futuras críticas ambientales. CIDA, la agencia de cooperación canadiense, financió a la consultora canadiense H.A. Simmons para trabajar con SHS y la Corporación para el Desarrollo del Commonwealth (CDC) ofreció préstamos y financiamiento de la deuda para la nueva fábrica.

Los principales accionistas de la empresa son el grupo Soon Hua Seng (56%); Stora Enso, el mayor productor de pulpa y papel de Europa (19%); Oji Paper, la principal productora de papel del Japón (5,5%) y la CDC (1%). Las acciones de Advance Agro cayeron de 73,48 Baht en 1997 a 17,25 Baht en julio del 2000. Además la empresa tiene enormes deudas que suman alrededor de U$S 640 millones.

Actualmente la fábrica obtiene su materia prima a partir de 31.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto manejadas por Agro Lines, una subsidiaria del grupo SHS, y de 57.000 hectáreas de eucalipto cultivadas por 6.000 campesinos bajo contrato con Agro Lines.

La expansión que se propone Advance Agro habrá de requerir 40.000 hectáreas adicionales para plantaciones y otras 80.000 hectáreas en régimen de contrato con los campesinos. Plodprasop Surasawadi, Director General del Departamento Real Forestal (RFD) señaló en marzo de este año que su apoyo al proyecto estaba condicionado a que la empresa “negociara” con los campesinos que habitan las áreas boscosas y a que “hiciera efectivos pagos compensatorios a quienes accedieran a entregar sus tierras”. En resumidas cuentas, esto significa que los campesinos serían echados de sus tierras, que recibirían algún dinero como compensación y que sus tierras irían a parar a manos del RFD que a su vez se las arrendaría a Advance Agro para la plantación de eucaliptos.

Los denominados “bosques degradados” a ser convertidos en monocultivos de eucalipto son en realidad valiosos para los campesinos y constituyen la base física de la fauna local. Según la Sociedad de Conservación de las Aves de Tailandia, los bosques secos de dipterocarpus de zona baja amenazados por esta expansión de las plantaciones son el hábitat de especies de pájaros amenazadas, en especial aves rapaces.

Por: Chris Lang,