Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Uganda: los Batwa se organizan para reafirmar sus derechos

Los Batwa (conocidos como “pigmeos”) son los pueblos indígenas que habitan el suroeste de Uganda. De acuerdo con los registros históricos y la historia oral, los Batwa eran los únicos habitantes de esas tierras por lo menos hasta mediados del siglo XVI. Han sido principalmente cazadores y recolectores, algunos en los bosques montañosos y otros en los bosques de sabana o en ambientes lacustres.

Los Tutsi ingresaron a esa zona después de 1550. Si bien se reconoció su propiedad sobre los bosques de montaña, los Batwa fueron considerados como sirvientes dentro de las cortes del Rey. Aproximadamente desde 1750 los clanes Hutu comenzaron a ingresar a la zona, y desde 1830 los Tutsi buscaron establecer un gobierno más directo sobre el territorio, lo que llevó al enfrentamiento de ambos grupos. Los Batwa jugaron un papel importante en esos conflictos y los Tutsi no hubieran podido establecerse o conservar esa región como parte del reino sin el apoyo de los arqueros Batwa. Algunos Batwa se establecieron en posiciones poderosas y reclamaron el tributo de los Hutu de los alrededores, pero la mayoría pagaba tributo a los reyes Tutsi llevándoles marfil, pieles de animales y carne. Durante todo ese tiempo (y hasta el momento de su expulsión forzada de los bosques en 1991 por los conservacionistas) los Batwa también canjearon carne, miel y otros productos de los bosques a cambio de otros productos de las comunidades vecinas.

En 1991, se crearon los Parques Nacionales de Bwindi y Mgahinga, ocasionando un gran sufrimiento a los Batwa y otras comunidades locales vecinas. En 1995, el Fondo para la Conservación comenzó a funcionar en forma plena. A pesar de la violación de los derechos humanos y territoriales de los Batwa, la creación de los Parques Nacionales fue financiada por el Banco Mundial y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por su sigla en inglés), que otorgaron 4,3 millones de dólares para asistir al manejo de recursos y la conservación de la biodiversidad en los Parques Nacionales de Bwindi y Mgahinga. El Parque Bwindi abarca una superficie de 321 km2, en tanto que la del Parque Mgahinga es de 33,7 km2. Estos parques constituyen islas de bosque húmedo tropical y bosque de tierras altas dentro de una región densamente cultivada. Los Batwa son por lejos el grupo más afectado, ya que han dejado de tener acceso a los recursos del bosque, por lo que su participación en la economía local, basada en los productos del bosque, ha sido destruida y han quedado reducidos al papel de trabajadores sin tierra. Casi el 20% de los ingresos de los Parques está destinado a su manejo, el 20% a investigación y el 60% al desarrollo de las comunidades locales. Como consecuencia del desarrollo de una política de Pueblos Indígenas (tal como lo exige el Banco Mundial), y en reconocimiento al devastador impacto que tuvo la creación de los Parques Nacionales sobre los Batwa, una parte del presupuesto del Fondo para desarrollo comunitario fue asignado a los Batwa, siendo el elemento más importante el proceso de compra de pequeñas parcelas de tierra en forma individual para familias Batwa.

Además de haber sido expulsados de sus bosques por la fuerza e impedidos de utilizar sus recursos, los Batwa de Uganda sufren una grave discriminación por parte de otras comunidades. Este pueblo experimenta la marginación y discriminación, la falta de tierras, de acceso a la educación formal y al empleo, e incluso para asegurarse un espacio en el cual ubicar temporalmente sus viviendas deben realizar largas jornadas de trabajo en campos de otros. No tienen representación, ni a nivel local ni nacional. Ahora, en vez de poder vivir de los bosques utilizando sus habilidades tradicionales, deben vender su fuerza de trabajo (e inlcuso mendigar) para asegurarse el sustento.

Para empeorar las cosas, ha habido movimientos muy lentos en términos de logros de algunas formas de compensación para los Batwa por la pérdida de sus territorios. La compra de pequeñas parcelas de tierra para familias Batwa por parte del Fondo de conservación comenzó finalmente a llevarse a cabo recién en el año 2000. Hoy, según el fondo de Conservación del Bosque Impenetrable de Mgahinga y Bwindi (MBIFCT, según su sigla en inglés) un total de 131 hectáreas fueron adquiridas para los Batwa. Los propietarios originales de estos bosques fueron “compensados” con 131 hectáreas, y lo que es más, muchos más indígenas Batwa ni siquiera cuentan con esa miserable parcela de tierra. El problema se ha vuelto aún más complejo, ya que a comienzos de la década de 1990, los 4,3 millones de dólares de financiación del Fondo fueron colocados por el Banco Mundial y el GEF en un fondo de inversión en un paraíso fiscal. Por lo tanto, la financiación para el Fondo de Conservación ha dependido del comportamiento del mercado internacional de valores. La caída pronunciada de los mercados de valores determinó la reducción de los ingresos del Fondo. Como resultado, en julio de 2002 el Fondo anunció que iba a recortar completamente el componente Batwa de su presupuesto. Ya no se comprarían más tierras para los Batwa, pero el Fondo continuaría financiando los demás aspectos del Parque Nacional, incluidos los guardias del Parque, que son quienes mantienen a los Batwa fuera del bosque por la fuerza. La propia investigación del Banco Mundial sobre el impacto de los Parques Nacionales sobre los Batwa estableció que sin el componente Batwa, el trabajo del Fondo simplemente empeoraría la situación de los Batwa y por ende actuaría en contra de la Política de Pueblos Indígenas del Banco. Esta situación parece concretarse ahora. ¿Se podrá contar con suficiente presión internacional para asegurar que el Fondo continúe instrumentando el componente Batwa, o existirán elementos de prueba suficientes como para someter el caso a la justicia internacional reclamando la devolución de los bosques al pueblo Batwa?

El Forest Peoples Programme ha apoyado a los Batwa en la creación de su propia organización indígena, conocida por la sigla UOBDU (Organización Unida para el Desarrollo Batwa en Uganda) con sede en Kisoro, en el suroeste de Uganda. La UOBDU co-representa a los 3000 o más Batwa dentro de los 3 distritos (Kisoro, Kabale y Kanungu), donde existen comunidades Batwa. La organización cuenta con un Comité de Representación Batwa, que los representa en los encuentros y talleres con el Fondo de Conservación (MBIFCT). La organización ha estado haciendo campaña por la tierra y el acceso a los bosques y ha representado los puntos de vista de los Batwa en las reuniones con representantes del gobierno y con ONGs. Además de continuar luchando por este tema, el UOBDU también ha significado un vehículo para que los Batwa puedan volver a desarrollar las habilidades perdidas y permitirles aunar su experiencia técnica en los temas de conocimiento de los bosques como un primer paso para reafirmar sus derechos y mejorar su calidad de vida.

Por: Penninah Zaninka, correo electrónico: zaninkap@utlonline.co.ug y Justin Kenrick, correo electrónico: J.Kenrick@socsci.gla.ac.uk