Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

¿Un cambio positivo en las actividades petroleras en Nigeria?

La Asamblea Nacional Urhobo, que representa a la nación Urhobo en el estado federal de Nigeria, paralizó todas las actividades de prospección de petróleo en la región del Delta del Níger, donde en setiembre pasado un incendio provocado por un derrame de petróleo destruyó una vasta zona de frágiles ecosistemas. Una vez más estuvo implicada la compañía petrolera Royal Dutch Shell. Esta habrá de mantenerse expulsada de varias comunidades afectadas, hasta tanto se complete en forma satisfactoria una investigación independiente y se divulguen sus resultados. La misma estará a cargo de expertos de varios países del Sur. Los Urhobo exigieron también la inmediata limpieza de todo el territorio contaminado, así como una compensación. “Cuando sucedió el derrame, nosotros pensamos que seríamos tratados como seres humanos. Pero nos llevó tiempo comprobar lo que nuestros vecinos nos habían estado diciendo sobre las empresas petroleras, especialmente Shell, en relación con su falta de sinceridad” manifestó un líder de la comunidad Ikeerre.

Como suele suceder, Shell no asumió ninguna responsabilidad por el sufrimiento del pueblo. Una fuente confiable de la empresa admitió a la ONG ERA (Environmental Rights Action) en el puesto de Aluu-Agbada West, que las cañerías son demasiado viejas y no pueden soportar mucha presión. La misma atribuyó los derrames a esa causa, entre otras. El último caso denunciado -ocurrido entre el 17 y el 18 de setiembre- no ha sido el único en el Delta del Níger. El 12 de diciembre de 1998 hubo una explosión en el oleoducto que conduce petróleo hacia la estación de Aluu-Agbada West. El accidente contribuyó a la contaminación del río Onuigigbo, la única fuente de agua potable y de pesca para el pueblo Omuike.

Sobre la actual situación del país en lo que respecta a las comunidades y el ambiente, el Consejo Juvenil Ijaw manifestó: “Nigeria está todavía inmersa en un océano de opresión. Debemos apartarnos de las siniestras olas de violencia generadas por los agentes de la injusticia. No tenemos más que una opción. O nos encaminamos sin cesar hacia la consecución de la autodeterminación, el control de los recursos, la protección ambiental y una verdadera Nigeria Federal, o nos hundimos”.

En una movida sorprendente, que puede significar un cambio positivo, el Gobierno Federal culpó de la situación imperante en el Delta del Níger a lo que calificó como “atroces delitos ambientales” de las compañías petroleras multinacionales. Asimismo, atribuyó la responsabilidad por la ejecución de Ken Saro Wiwa y de otros activistas a las empresas petroleras. El portavoz del gobierno fue el Ministro de Estado para el Ambiente, Dr. Ime Okopido, quien el pasado 22 de octubre explicó las estrictas condiciones establecidas para estas empresas en el Delta del Níger y les dio un ultimátum de seis semanas para proceder a la limpieza del ambiente en las comunidades. Sin embargo, solamente las acciones futuras a ser emprendidas por las autoridades habrán de reflejar en qué medida están interesadas en la defensa de los intereses de su propio pueblo. El gobierno de Nigeria ha sido y todavía sigue siendo blanco de severas críticas a nivel nacional e internacional por el tema violaciones de los derechos humanos y ambientales.

Fuentes: ERA-Amigos de la Tierra Nigeria, 3/10/99; ERA Field Reports 41, 14/10/99; Oilwatch.