Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Venezuela: la población de Agüide alerta frente a los perjuicios de las granjas camaroneras

En la zona costera ubicada entre las Puntas Zamuro y Uvero se encuentra la localidad de Agüide, en la Parroquia La Pastora, Municipio Acosta, noreste del Estado Falcón.

La población de Agüide se encuentra en estado de alerta. Es que anda entre ellos el representante de un proyecto camaronero recogiendo firmas para solicitar una reunión donde se piensa procuraría anunciar “las bondades” del proyecto para la localidad. Frente a esto, varios vecinos se reunieron para analizar los efectos que tendría sobre la población y el lugar la instalación de una camaronera basándose en las experiencias de proyectos similares que se llevan a cabo en otros lugares del estado Falcón y en el resto del país, a saber:

* criaderos de larvas: se tienen noticias de 5, uno de ellos instalado en la zona de Adícora (Municipio Falcón) en la península de Paraguaná-Estado Falcón;
* granjas camaroneras para el engorde de camarón y para su procesamiento: se estiman no menos de 20 en todo el país con extensiones promedio entre 600 ha a 4000 ha, siendo el estado Zulia el que cuenta con mayor número de ellas, seguido del estado Falcón con un agresivo plan de expansión en número y extensión de ocupación, como lo muestran las experiencias en RICOA (Municipio Tocópero) en expansión, camaroneras en Mitare y propuesta en Río Seco (Municipio Miranda), los planes en Casigua (Municipio Mene de Mauroa) de ocupar casi unas 4000 ha, y la amenaza también para la zona peninsular del estado de unas 10 camaroneras en proyecto para la zona de las Cumaraguas (Municipio Falcón), cuya población se encuentra en pie de protesta “ante tal desatino”, según el decir de los vecinos. Se tiene además las experiencias de la camaronera en la Laguna de Píritu-Anzoátegui (www.unare.org), que intenta mostrarse como experiencia sustentable después de casi 17 años, cuando se creen olvidados todos los impactos generados para su instalación y expansión; se sabe de otras camaroneras de menores dimensiones e impactos en otras zonas del país (Islas de Coche-Nueva Esparta) y de planes para la zona del Delta del Orinoco.

Los habitantes de Agüide piensan que están a tiempo de prevenir problemas y conflictos como los que se han sufrido en otros sitios por la camaronicultura. Si bien este tipo de proyectos llega prometiendo básicamente oportunidades de empleo, la realidad es que en su gran mayoría son empleos a destajo en la fase de construcción (sólo en la fase de instalación) y luego en la etapa de funcionamiento de la empresa sólo al momento de la cosecha y procesamiento del camarón. Los empleos permanentes serán pocos, y se utilizarían para la vigilancia, alimentación a camarones y mantenimiento de los estanques, dado que el resto es personal técnico especializado, traído a la empresa de otros países y regiones del país.

Por otro lado, la población y el medio físico natural se verían sometidos a una serie de impactos negativos tanto en las etapas de construcción y funcionamiento de las camaroneras así como en las de abandono, pues es costumbre de las empresas marcharse del sitio cuando la actividad ya les resulta improductiva, dejando tras de sí toda la secuela de daños ambientales y socioeconómicos que le acompañan. Como impactos predecibles los vecinos distinguieron, entre otros, los siguientes:

* En la etapa de construcción: la eliminación de flora, fauna, suelos y humedales en la zona a intervenir; el peligro de que desaparezcan zonas protectoras de cursos de agua; la afectación del caño Ostión, donde la población pesca jaiba, camarón, róbalo, sábalo, mojarra y otros; la deforestación y/o afectación de mangles ubicados a lo largo de la costa y en la desembocadura del río El Cristo y el caño Ostión; la sustitución del paisaje litoral actual por el de extensiones de terreno ocupadas por estanques de cría y engorde reduciendo la diversidad natural y cultural del lugar.

* En la etapa de operación y mantenimiento: alteración de las playas (erosión y sedimentación) por cambios en el movimiento de las aguas marinas debido a la extracción de agua de mar por canales, espigones y/o bombeo y a las descargas de las aguas servidas; contaminación de las aguas de la bahía por la cantidad de nutrientes, metales pesados y otras sustancias químicas (agroquímicos, antibióticos, fungicidas, aditivos para la conservación, desinfectantes y otros) que se utilizan para limpieza de piscinas, prevención y control de eventuales infecciones virales, bacterianas y/o micóticas, sustancias que a mediano y largo plazo pueden generar impactos impredecibles (problema de eutrofización) en los medios marino costeros; competencia por el agua potable proveniente de los manantiales que alimentan a la población de Agüide y/o del embalse El Cristo que abastece a Mirimire (Municipio San Francisco) y otros centros poblados; restricción al libre acceso de la población a toda la zona costera puesto que el área donde se instale el proyecto pasaría a ser un espacio totalmente privado; matanza de aves y alteración de sus dinámicas de vuelo para impedir que se acerquen a los estanques de los camarones; alteración del clima local al sustituir un sistema terrestre por otro acuático lo cual afecta a la flora y fauna circundante; alteración del nivel freático y salinidad de los suelos en las zonas de influencia del complejo camaronero, haciendo inapropiados a los mismos para el cultivo; hundimiento del suelo (fenómeno de subsidencia) por extracción de agua subterránea; remoción de larvas y juveniles de peces y moluscos por bombeo de agua de mar hacia estanques de almacenamiento de agua; aumento de la disposición de residuos sólidos en la zona circundante a las instalaciones; criaderos de mosquitos en los estanques o en las aguas retenidas en los alrededores de las piscinas al cambiar el flujo de agua; peligro de transmisión de agentes patógenos resistentes a medicamentos por escapes de camarones cultivados al medio marino o estuarino; peligro de desplazamiento de especies locales por agresividad de las especies cultivadas (especies exóticas) que puedan escaparse; se liquidaría el consumo local de camarones porque la mayoría iría para exportación.

* En la etapa de cierre o clausura: abandono de las instalaciones, provocando la persistencia de algunos de los impactos antes citados. Esto suele ocurrir cuando las camaroneras dejan de ser rentables, por causas muy variadas como por ejemplo la imposibilidad de controlar algún virus, la baja demanda del camarón en el mercado internacional, la falta de financiamiento por parte de la banca mundial, o por presión social. Un ejemplo de este último caso es la camaronera abandonada en el delta del Unare, en el Estado Anzoátegui. Hasta el momento no se conoce un modelo a imitar donde una compañía camaronera una vez terminadas sus funciones realice acciones de remediación que puedan reducir los daños ambientales y permitan mejorar las condiciones del área para que en el mismo sitio se lleven a cabo otros proyectos que sean sustentables, o que acondicione la zona para que se transforme en otro ecosistema por sucesión ecológica.

El grado de conciencia y claridad por parte de los asistentes a la reunión, frente a la problemática que plantea la instalación de una camaronera en el lugar, motivó su compromiso a: 1) continuar alerta ante los movimientos de los proyectistas de la camaronera, 2) averiguar la existencia de ese proyecto y exigir al Ministerio del Ambiente los estudios de impacto ambiental que esa compañía haya realizado al respecto, 3) hacer un llamado a la comunidad científica que haya realizado o esté llevando a cabo investigaciones sobre la caracterización ambiental de la zona para que facilite esos trabajos a la comunidad de Agüide a efectos de que ella valore con mayor propiedad los componentes ambientales del lugar, y solicitar la evaluación del proyecto con el objeto de dimensionar la magnitud de los impactos ambientales y darlos a conocer en el ámbito local, regional y nacional; 4) conocer la modalidad de manejo comunitario de camaroneras como estrategia para reducir la presión social.

Artículo elaborado en base al informe de José L. Rodríguez R. y Dolores I. González A., “Agüide alerta ante avance de la camaronicultura en Falcón”, julio de 2004, http://www.elistas.net/lista/lea/archivo/msg/5190/