Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Vietnam: camarones, manglares y Banco Mundial (2)

Christopher Gibbs, de la oficina del Banco Mundial en Hanoi, solicitó que el WRM publicara su respuesta al artículo sobre Vietnam del Boletín 51 de WRM. La carta del Sr. Gibbs se reproduce en su totalidad a continuación, seguida de la respuesta de Chris Lang.

16 de noviembre de 2001

Sres. del WRM

De mi mayor consideración:

En el boletín 51 del WRM publicaron ustedes un artículo titulado, Vietnam: Camarones, manglares y Banco Mundial firmado por Chris Lang. Este artículo fue escrito y publicado sin consultar al Banco Mundial, y lamentablemente, es inexacto e incluye varias afirmaciones incorrectas. En pos de una mayor exactitud y para beneficiar a sus lectores, les solicitaría que publicaran en vuestro sitio web esta respuesta.

1. La posición del Banco Mundial respecto de la acuicultura en Vietnam

La posición del Banco Mundial durante todo el proceso de diálogo con el Gobierno de Vietnam sobre acuicultura ha sido y continúa siendo coherente y clara, y se resume en el informe de estrategia de desarrollo rural para Vietnam de 1998: “Advancing Rural Development”, en el cual se establece:

“Si no se realiza una evaluación más cuidadosa en el lugar y si no se mejoran las prácticas, las inversiones en acuicultura serán excesivamente riesgosas. El cultivo de camarones, cangrejos y peces, aunque riesgoso puede ser altamente redituable, y Vietnam tiene un alto potencial para la acuicultura si se logra encontrar soluciones a las enfermedades persistentes y los problemas de contaminación. Una mayor promoción de la acuicultura debe estar precedida por un conocimiento más profundo sobre la zonación del uso de la tierra y las prácticas de acuicultura. De lo contrario, aumentarán los riesgos para los bosques de manglares, los humedales y las áreas de estuario, y los hogares que practican la acuicultura intensiva continuarán apostando en inversiones de alto riesgo. ”

2. El Proyecto de Protección y Desarrollo de Humedales Costeros de Vietnam (CWPDP, por su sigla en inglés)

El CWPDP fue elaborado específicamente para contrarrestar la destrucción de los manglares a lo largo de los 470 kilómetros de costa en el sur de Vietnam. Sin embargo, el área del proyecto está poblada por las personas más pobres, que viven entre los manglares y se ganan la vida cortándolos para obtener leña y carbón, lo que amenaza la existencia de los manglares, la estabilidad de la línea costera y las bases para la reproducción de los peces. En la franja al borde del mar, la pobreza es la causa básica de la degradación de los manglares costeros, y el proyecto responde directamente a las necesidades de desarrollo de los pobres y a los daóos que éstos le ocasionan al medio ambiente. La respuesta del CWPDP consiste en apoyar la replantación de manglares, y proporcionar nuevas actividades económicas para los pobres en el interior, pero cerca de sus asentamientos originales. Esta es la razón que explica la necesidad de algunos reasentamientos.

3. Reasentamientos

Siempre es mejor evitar los reasentamientos, que son muy difíciles de llevar a cabo correctamente. Por esta razón, el Banco Mundial tiene una política de salvaguardia sobre reasentamientos (Política operativa 4.30), y por esa misma razón, el CWPDP ha planificado cuidadosamente los reasentamientos, que están bien respaldados. Las únicas personas que están siendo reasentados de acuerdo con el CWPDP (unas 2.150 personas y no más de 2.000 familias como dice Chris Lang en su artículo), son las que habitan en la zona de protección total (FPZ, por su sigla en inglés), definida así por el gobierno, una franja estrecha dedicada a los manglares sobre el mismo borde del mar.

Las personas que están siendo reasentadas son las que dependen de la corta de los manglares para su sustento. Los demás habitantes de la FPZ, que dependen de la pesca, o viven en áreas donde la tierra se está acumulando o cultivan suelos arenosos, se pueden quedar. Los hogares que son reasentados están entre los más pobres de Vietnam, personas que subsisten a partir de la explotación de los manglares, y que por esta razón están recibiendo ayuda para comenzar una nueva vida con oportunidades alternativas a la tala de los manglares.

El reasentamiento siempre es complicado, pero el CWPDP ofrece un apoyo importante a las comunidades reasentadas. Se han asignado más de US$ 15,9 millones para el reasentamiento de los ocupantes de la FPZ, que incluyen un crédito de $8,5 millones a través del Banco de Vietnam para la Agricultura y el Desarrollo Rural (Vietnam Bank for Agriculture and Rural Development), US$ 1,63 millones para mejorar las instalaciones en las comunidades que reciben los reasentamientos y una cantidad adicional de US$ 672.000 para las minorías étnicas. Este programa ha sido cuidadosamente planificado y generosamente financiado, y esperamos que funcione correctamente.

4. Apoyo del Banco Mundial a la acuicultura en Vietnam

El Banco Mundial no apoya la acuicultura de camarones en agua salobre en Vietnam. Pero sí apoya la extensión del cultivo de camarones en agua dulce combinado con arroz, y de arroz combinado con peces en algunas áreas del delta del Mekong, para ayudar a mitigar los impactos del control de las inundaciones en las áreas que se inundan en forma estacional. Pero el cultivo de camarones en agua dulce es menos susceptible a las enfermedades que el cultivo de camarón en agua salobre, y puede ayudar a controlar las plagas de insectos del arroz y a disminuir el uso de plaguicidas, que ha alcanzado niveles peligrosos en las áreas de cultivo arrocero.

Gracias,

Christopher Gibbs, Coordinador del Sector Rural de la Oficina del Banco Mundial en Hanoi, Vietnam.

Respuesta de Chris Lang:

La respuesta de Christopher Gibbs a mi artículo, lamentablemente es inexacta e incluye varias afirmaciones incorrectas. Gibbs dice: “Este artículo fue escrito y publicado sin consultar al Banco Mundial”. El 23 de octubre de 2001 escribí a John Carstensen del Programa danés de asistencia ambiental en Hanoi (Danish Environmental Assistance Programme), que también respalda el proyecto, haciéndole una serie de preguntas sobre el Proyecto de Protección y Desarrollo de Humedales Costeros. Envié copia del correo electrónico a Ronald Zweig, gerente de tareas del proyecto del Banco Mundial. Carstensen me respondió aclarándome que el Banco contestaría todas mis preguntas. Todavía estoy esperando recibir la respuesta de Zweig.

En realidad, la primera vez que me puse en contacto con el Banco Mundial en Hanoi sobre este proyecto fue en junio de 1995 cuando habló con Choeng-Hoy Chung, quien era en ese momento el representante del Banco Mundial en Vietnam. El 12 de setiembre de 1995 le escribí planteándole varias preguntas sobre el proyecto. Dos meses después les envié a él y a otros en el Banco una copia de un informe que escribí, titulado “El Banco Mundial en Vietnam”, que incluía una crítica al proyecto de manglares del Banco. Nunca recibí respuesta ni a la carta ni a mi informe.

Según Gibbs, la posición del Banco sobre la acuicultura es “coherente y clara”. Sin embargo, la declaración citada por Gibbs simplemente recomienda resolver los temas de las enfermedades y la contaminación asociadas al cultivo del camarón y aprender un poco más sobre zonación para el uso de la tierra y prácticas de acuicultura. Una vez resuelto lo anterior, sería posible desarrollar el “alto potencial para la acuicultura” de Vietnam, se podría continuar con la “mayor promoción de la acuicultura ” y presumiblemente Charoen Pokphand podrá seguir vendiendo camarones a Europa.

En su carta Gibbs no hace ninguna mención a empresas como Charoen Pokphand, que son las beneficiarias finales de la destrucción de los manglares debida a la expansión del cultivo de camarón a nivel industrial.

En un estilo similar al comentario de Ronald Zweig que cito en mi artículo, Gibbs culpa de la pérdida de los manglares a los habitantes pobres de los poblados. Afirma que “el área del proyecto está poblada por las personas más pobres, que viven entre los manglares y se ganan la vida cortándolos para obtener leña y carbón, lo que amenaza la existencia de los manglares, la estabilidad de la línea costera y las bases para la reproducción de los peces”. Esta afirmación de Gibbs contradice los estudios del área del proyecto realizados por su propia organización. El Plan de acción de reasentamiento del Banco Mundial establece que: “La degradación de los bosques de manglares no puede atribuirse sólo a las familias que viven en la FPZ [zona de protección de total]. El mayor daño a los bosques ha sido causado por la defoliación, la tala indiscriminada realizada por las empresas forestales, la tala ilegal efectuada por cuadrillas itinerantes no pertenecientes a la región y, más recientemente, por la deforestación efectuada para permitir que el Gobierno de Vietnam promueva la producción de camarones”.

Gibbs y Zweig no son los únicos miembros del Banco Mundial que culpan a los pobladores locales por la destrucción de los bosques. Antes de mudarse a Hanoi, Choeng-Hoy Chung ocupaba un puesto en el Banco Mundial en Bangkok. En una entrevista realizada en 1994 por el periodista Nantiya Tangwisutijit, el funcionario explicó que un programa de manejo forestal exitoso requería tres cosas: “Primero se necesita el “daab”, la espada, segundo, se necesita el “khanom”, lo que los occidentales llaman una zanahoria, y en tercer lugar se necesita el “thot largo”, el palo”.

La cifra de “más de dos mil familias” a ser desalojadas proviene de un documento informativo del proyecto del Banco Mundial y del Plan de acción de reasentamiento al que se puede acceder en el sitio web del Banco Mundial. Una de mis preguntas en el correo electrónico del 23 de octubre enviado a John Carstensen específicamente inquiría cuántas personas iban a ser reasentadas. Las ocupaciones de las personas a ser reasentadas que figuran en mi artículo provienen del Plan de acción de reasentamiento.

Gibbs señala que “el Banco Mundial no apoya la acuicultura de camarones en agua salobre en Vietnam”. Mi artículo no dice que el Banco Mundial apoye directamente el cultivo de camarones en Vietnam. Sin embargo, cada vez que el Banco Mundial presta dinero a Vietnam, la deuda del país aumenta. El gobierno tiene poco para elegir fuera de promover los cultivos comerciales como el camarón para obtener las divisas extranjeras que necesita para pagar su deuda. El Banco Mundial es parte del problema, no parte de la solución.