Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Vietnam: involucramiento sueco en represa que impactará a camboyanos

Construida a un costo de mil millones de dólares sobre el río Se San en Vietnam, la represa de las cataratas del Yali ha causado impactos devastadores en las comunidades río abajo de Camboya (ver Boletín 42 del WRM). Al menos 32 personas han muerto ahogadas en súbitas inundaciones originadas en la liberación repentina de agua de la represa. Por esta causa los pobladores locales han perdido su ganado, cosechas y equipos de pesca. La mala calidad del agua del río ha producido erupciones de piel y problemas digestivos a las comunidades que viven río abajo. La pesca en el río Se San ha disminuido drásticamente. La represa ha afectado la vida de 50.000 personas que habitan las provincias de Ratanakiri y Stung Treng en Camboya.

A pesar de estos problemas, Vietnam está construyendo otra represa, la Se San 3, a unos 20 kilómetros río abajo de la represa de las cataratas del Yali. La Agencia de Noticias Vietnam informó que las obras comenzaron en el lugar de la represa el 15 de junio. Las comunidades camboyanas río abajo no fueron consultadas antes de la construcción de la represa de las cataratas del Yali, y tampoco han sido consultadas sobre la construcción de esta nueva represa.

Hace dos años, el Banco Asiático de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés) planificó otorgar un crédito por 80 millones de dólares para la construcción de la represa Se San 3, y ofreció otro préstamo por 1,8 millones de dólares para realizar los estudios de impacto río abajo. En octubre del año 2000, sin embargo, el gobierno vietnamita “informó formalmente al ADB que su asistencia no era necesaria para proceder adelante con el proyecto”, de acuerdo a la versión del sitio web del ADB. La represa Se San 3 será financiada con préstamos por 140 millones de dólares de cuatro bancos vietnamitas y 100 millones de dólares procedentes de Rusia para suministros, equipos y bienes de manufactura rusa.

La firma consultora sueca SWECO, ha jugado un papel clave en la promoción de la represa Se San 3 y ha sido contratada actualmente por Electricidad de Vietnam para realizar el diseño técnico de la represa.

En noviembre de 1997, SWECO (junto con Statkraft, la empresa de energía eléctrica estatal noruega) realizó una revisión del Plan Maestro del gobierno vietnamita para un emprendimiento hidroeléctrico en el río Se San con financiamiento de la agencia de cooperación internacional sueca Sida. En el informe de los consultores de SWECO y Statkraft, se admite que: “No se ha realizado todavía un estudio de los impactos del emprendimiento hidroeléctrico en relación con el cambio en las condiciones de flujo en la parte baja del río Se San en Camboya”. A pesar de esto, recomiendan que se construya la represa Se San 3.

En febrero de 1999, SWECO terminó el estudio de factibilidad de la represa Se San 3, nuevamente con financiación de Sida. En una crítica sobre el estudio, Wayne White de Foresight Associates, señala que SWECO sobrevalúa la producción de energía anual de la represa en más de un 350 por ciento. White explica que en la estación seca la disminución del flujo proveniente de la represa de las cataratas del Yali puede significar que la producción de electricidad de Se San 3 sea todavía menor. Las cifras sobre el flujo del río se basaron en registros anteriores a la construcción de la represa de las cataratas del Yali, aunque la construcción estaba ya bastante avanzada en 1999 y la represa ha cambiado totalmente el flujo del río.

SWECO también subestimó el costo potencial del proyecto en un 50 por ciento. El estudio de factibilidad no analiza los problemas sociales y ambientales causados por la represa de las cataratas del Yali pero declara que “el proyecto de la represa hidroeléctrica Se San 3 no introducirá ningún impacto de tipo ambiental más que una ampliación aguas abajo del impacto actual”.

En base al análisis del estudio de SWECO, White concluye que la represa no es económicamente viable, que el estudio no tiene en cuenta los impactos sobre las comunidades y el medio ambiente río abajo en el territorio de Camboya, y que el estudio de factibilidad no sirve de base para tomar una decisión de inversión sólida. Quizás no sea sorprendente que una empresa como SWECO, que tiene mucho para ganar en nuevos contratos lucrativos si el proyecto de represa sigue adelante, concluya que el proyecto es factible.

Sten Palmer, representante de SWECO Internacional en Hanoi, no parece muy dispuesto a discutir el evidente conflicto de intereses que significa que una empresa que se beneficia si un proyecto continúa, sea a la vez una firma consultora en ese mismo tema. Según Palmer, “Nuestros ingenieros dan buen asesoramiento en el mejor interés de nuestros Clientes sin considerar si éste favorece o no a SWECO.”

A fines de 2001, SWECO presentó una propuesta a Electricidad de Vietnam (EVN) para realizar un estudio de los impactos hidrológicos de la represa de las cataratas del Yali. El estudio propuesto estaba dirigido a modelar el flujo del río en condiciones normales de operación de la represa de las cataratas del Yali y a estudiar los efectos de las liberaciones repentinas de agua desde la represa. Según Palmer, EVN no respondió a esta propuesta.

En enero de 2002, SWECO obtuvo un contrato por 700.000 dólares para producir el diseño, los planos de construcción y los documentos de la licitación de la represa. Al preguntarle si SWECO había intentando aplicar las pautas y recomendaciones de la Comisión Mundial sobre Represas al proyecto de Se San 3, Palmer contestó que estos “no son todos aplicables al Proyecto de Se San 3, ya que la tarea de SWECO solamente abarca servicios de asesoramiento como sub-consultor respecto de las especificaciones del equipo tecnológico”.

La construcción por parte de Vietnam de una nueva represa en el río Se San ha generado la ira de los pobladores río abajo en Camboya. En junio, la Asociación para la Preservación y la Cultura para el Medio Ambiente, una ONG camboyana, organizó una reunión a la que asistieron representantes de 30 poblados del río Se San en Camboya. Según el Phnom Penh Post, una mujer de un poblado local declaró en la reunión, “¿Qué más podemos hacer? Ya se ha destruido casi todo. Si quieren construir otra represa habrá todavía más destrucción. Morirá más gente.”

Por: Chris Lang correo electrónico: http://chrislang.org