Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Zambia: causas de la deforestación vinculadas a políticas gubernamentales

La deforestación está considerada como uno de los problemas ambientales prioritarios en Zambia y la conversión de tierras boscosas en tierras agrícolas, así como la recolección de madera para producción de carbón parecen ser las principales causas de pérdida de bosques. La conclusión simplista es entonces que la “pobreza” o “los pobres” son los culpables de la deforestación.

Sin embargo, existen varias causas subyacentes que se relacionan con las políticas de liberalización económica del gobierno que no han sido adecuadamente investigadas, fuerzas que influyen en la conversión de los bosques en tierras de cultivo y en su desmonte para la producción de carbón. Además, algunos estudios han vinculado el aumento de la deforestación a políticas económicas como la devaluación de la moneda y la eliminación de los subsidios agrícolas, que aumentaron los requisitos de superficie para cultivos que se desarrollan en tierras recientemente desmontadas, lo que lleva a pronosticar más deforestación debido a la eliminación de los subsidios a los fertilizantes y una vuelta a la modalidad de cultivos migratorios.

Es importante destacar que durante la primera mitad del siglo XX, la producción de cultivos tradicionales en Zambia estuvo dominada por la agricultura migratoria (el sistema “citemene”), que simboliza el uso efectivo del suelo tropical por parte de los pueblos indígenas. Durante muchos años, los campesinos de Zambia talaron árboles, quemaron las ramas y utilizaron las cenizas como fertilizante para el suelo. Debido a la naturaleza del suelo, este método dio buenos resultados y la tierra se podía utilizar durante 5 años antes de dejarla descansar. Sin embargo, este sistema fue rechazado por los intereses coloniales, sin molestarse en averiguar por qué los campesinos lo utilizaban, por considerarlo atrasado y destructivo, empujando a los campesinos a realizar una agricultura sedentaria.

Con la “revolución verde” y el aumento de la influencia europea y urbana, los cultivos se hicieron más permanentes. Se promocionaron los fertilizantes químicos y en los años 70 se introdujo el maíz híbrido, llevando a los campesinos a depender de los fertilizantes subsidiados. El uso excesivo de fertilizantes incrementó la capacidad de carga de la tierra pero causó la erosión del suelo, su acidificación y la pérdida de fertilidad. La eliminación de los subsidios agrícolas en los años 90 tuvo consecuencias sobre el sustento de los pobladores rurales, quienes tuvieron que buscar nuevas fuentes de ingresos para pagar los insumos agrícolas más caros.

La privatización de la generación de electricidad, impuesta en muchos países por el FMI y el Banco Mundial, significó el aumento de los precios de las tarifas eléctricas y afectó la política de electrificación, impulsando a los pobladores locales a utilizar el carbón como fuente de energía. La introducción del carbón como fuente de energía urbana en la ciudad de Lusaka significó un nuevo incentivo para que las comunidades rurales de Zambia central comenzaran a desmontar las tierras boscosas para suministrar carbón al mercado urbano. Los ingresos provenientes de la producción de carbón se utilizaron para satisfacer las necesidades de sustento de los hogares y en algunos casos se invirtieron en la producción agrícola después de la eliminación de los subsidios: un producto del bosque se había transformado en una fuente de subsidio de la producción agrícola. En el sistema agrícola tradicional los árboles se talaban y quemaban, pero con la transformación del carbón en un producto de mercado, los árboles talados se convertían en carbón para la venta y la tierra se cultivaba para producir tanto alimentos como cultivos comerciales.

En resumen, son las políticas del gobierno, y no “los pobres”, las que están en la raíz misma de la deforestación en Zambia. Son las políticas gubernamentales las que han llevado a abandonar el cultivo migratorio sustentable y a sustituirlo por la producción de cultivos insustentables de la “revolución verde”. Las altas tarifas de electricidad han impulsado a la gente a utilizar carbón en vez de electricidad. La promoción por parte del gobierno de algunos cultivos comerciales como el girasol, la soja y el algodón, han incentivado la destrucción de los bosques. Es el gobierno entonces quien debe hacerse responsable, no solamente por el proceso destructivo pasado y presente, sino, lo que es más importante, por adoptar las medidas necesarias para resolver el problema.

Artículo basado en información obtenida de:

IDRC, Knowledge and Development;”Land cover transformation in Central Zambia: role of agriculture, biomass energy and rural livelihoods” de E. N. Chidumayo, Departamento de Ciencias Biológicas, Universidad de Zambia.