Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Acrobacias varias: barcos de nubes, espejos espaciales, mares pulverizados con hierro y cosas por el estilo

Aquí llegan los acróbatas. El comité de expertos del Centro de Consenso de Copenhague está trabajando duro para sopesar soluciones verdaderamente reales para alterar el clima alterado. Veamos.

Los “barcos de nubes” se presentan como uno de sus proyectos más baratos y viables: 1.900 barcos a energía eólica, sin tripulación, dirigidos por satélite, recorrerían los océanos absorbiendo agua y esparciéndola en minúsculas gotitas a través de altas chimeneas para crear grandes nubes blancas. Estas nubes, según se predice, reflejarían alrededor del uno o dos por ciento de la luz solar que de otra forma calentaría el océano. Se reconoce que el proyecto podría afectar los patrones normales de lluvias y que la solución es ponerlos bastante lejos de la tierra, … pero no de los ecosistemas marinos…

Esta idea “brillante” costaría sólo US$ 9 mil millones para ser probada y lanzada dentro de 25 años. Una ganga. Otros proyectos incluyen enviar espejos al espacio en cohete espacial para desviar los rayos del sol, esparcir hierro pulverizado sobre los mares para aumentar la cantidad de plancton que absorbe CO2, imitar los efectos de las erupciones volcánicas, que protegen de los rayos solares, por medio de una neblina química que tendría un efecto refrescante durante más de un año. Todo esto ha sido descartado por caro e inviable. ¡Imagínense!

El director del comité de expertos de dicha institución, Bjorn Lomborg, tiene ideas claras y afortunadamente llama al pan pan y al vino vino. Él cree que esos proyectos podrían probar que hay mejores formas de enfrentar el cambio climático que la de simplemente reducir las emisiones de CO2: “Debemos debatir sobre todas las opciones, no sólo la políticamente correcta de reducir el CO2.”

No podemos evitar citar algunos comentarios sobre esta noticia publicada por telegraph.co.uk (http://tiny.cc/pYlIv), que reflejan los sentimientos que estas “soluciones” despertaron en personas sensatas: “Brillante: ¿por qué no pensé en esto? ¿Esparcir el agua del océano en el aire para mitigar el creciente nivel del mar y curar la obesidad? Y mi plan sólo les costaría a ustedes, contribuyentes, US$ 230.000.000.000.” “Dirán que soy estúpido pero, ¿acaso Venus no está cubierto de nubes? Nubes que han permitido que la temperatura de la superficie aumente tanto como para derretir plomo.” “¿Cómo van a proteger a esos barcos contra los piratas somalíes? Está bien, esto me hizo reír. Y si me dicen que soy el único que pensó en “La Guerra de las Galaxias” cuando lo leyó, me voy a sentir muy desilusionado.”