Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

África Occidental: los ambiciosos planes de Wilmar y Olam International para la expansión del aceite de palma

Un artículo del boletín de junio del WRM subrayaba el papel de Unilever en la amenaza a los Bosques de Pantano de Tanoé, uno de los últimos bloques boscosos de Costa de Marfil. Como consecuencia de las protestas internacionales, Unilever “promete” ahora una Evaluación de Impacto Ambiental, pero no ha dado garantías de que el bosque vaya a ser protegido. En cambio, ha dado publicidad a los planes que tiene desde hace tiempo de vender acciones que posee en PALM-CI, concesionaria de Tanoé, si bien continuará siendo uno de los principales clientes de dicha empresa. Detrás del anuncio, y posiblemente detrás de los planes para destruir los bosques de Tanoé, hay cambios de mucho alcance en la industria del aceite de palma de la región.

En noviembre de 2007, las empresas Wilmar International y Olam International, con sede en Singapur, anunciaron sus planes para una expansión agresiva en África Occidental. Formaron una empresa conjunta, con participación igualitaria, llamada Nauvu, la cual adquirió acciones en Palm-CI, en la firma SIFCA (agroindustria de África Occidental e inversor importante en Palm-CI), y en un nuevo negocio de refinería establecido por SIFCA y Unilever. (1) El gobierno de Costa de Marfil vendió sus acciones a SIFCA. Desde que Wilmar International compró el Grupo Kuok el año pasado, transformándose en el mayor comerciante de aceite de palma del mundo, han considerado expandirse hacia nuevas regiones, en especial África Occidental. Sus planes son ambiciosos: Palm-CI, principal productora de aceite de palma y propietaria de la mayor planta de procesamiento de Costa de Marfil, planea aumentar su producción en más de un 200% para el 2020. Wilmar, Olam y SIFCA buscan expandir la producción de aceite de palma, azúcar y caucho, no solo en Costa de Marfil sino en toda la región, incluyendo Guinea, Liberia y Nigeria (el mayor productor de aceite de palma de África). En Costa de Marfil ya hubo un primer ensayo de producción de biodiesel a partir del aceite de palma. (2)

La nueva sociedad Wilmar-Olam y su inversión en África Occidental son noticias preocupantes: ambas empresas han estado implicadas en la deforestación y en el menosprecio de los derechos de las comunidades. Las concesiones de Wilmar están en Indonesia, donde la expansión del aceite de palma ha estado muy vinculada a la deforestación. Las empresas talan habitualmente una zona de bosques varias veces mayor que la que de hecho plantan con palmas aceiteras, y obtienen ganancias extra de la venta, a menudo ilegal, de la madera obtenida.

Un informe de 2007 realizado por Amigos de la Tierra Países Bajos, Kontak Rakyat Borneo y Lembaga Gemawan (3) expuso la participación de Wilmar en la destrucción de la selva tropical y en los incendios forestales del distrito de Sambas, Kalimantán, y su desconocimiento de las leyes nacionales y los derechos de las comunidades. El informe de Greenpeace “Cooking the Climate” (4) revela una gran cantidad de concesiones de Wilmar sobre tierras de la selva tropical así como un gran número de focos de incendio durante la estación seca. Unilever participa como cliente más que como empresa de plantación, tal como intenta hacer ahora en África Occidental. Olam, por otro lado, obtuvo una concesión maderera en la República Democrática del Congo violando una moratoria, y algunos de sus embarques de troncos ilegales fueron confiscados.(5)

Tanto Unilever como Wilmar son miembros de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO). Unilever es además miembro fundador y ocupa la presidencia de la Junta Directiva de la RSPO. No existe evidencia de que su participación en la RSPO haya tenido otro fin que las relaciones públicas.

La trayectoria de Wilmar en Uganda, único país africano donde la empresa mantiene hasta hoy sus concesiones de palma aceitera, siguió el “modelo” indonesio: su subsidiaria, Bidco, obtuvo permisos para destruir los bosques con el fin de producir aceite de palma, incluso en las islas Ssese (ver boletín del WRM de agosto de 2006).

El Bosque de Pantano de Tanoé bien podría ser el primero de muchos bosques de África Occidental que esta nueva sociedad comercial tiene en la mira.

Por Almuth Ernsting, Biofuelwatch, http://www.biofuelwatch.org.uk, correo electrónico: almuthbernstinguk@yahoo.co.uk

Referencias:

1) www.wilmar-international.com/news/press_
releases/News_Release_15Nov07.pdf

2) www.jeuneafrique.com/jeune_afrique/article
_jeune_afrique.asp?art_cle=LIN30038sifcaseuqit0

3) www.foei.org/en/publications/pdfs/Wilmar_Palm_Oil_
Environmental_Social_Impact.pdf/view?searchterm=Wilmar

4) www.greenpeace.org/international/press/reports/cooking-the-climate-full

5) www.greanpeace.org/international/news/worl-bank-congo-forest_300807